Desde septiembre de 2023, Cuernavaca cuenta con este Centro Cultural, administrado entusiastamente, entre otros, por Merari Fierro, Mila Strausz y Matíss Ocampo, acompañados por Mariposa Valladares, Edmundo Pedroza y Susana Lira.  Se definen como “una comunidad de artistas, músicos, escritores, actores, editores, pintores, sanadores, artesanos, chefs, cantautores, activistas, creadores, gestores…amantes del arte, la bohemia, la creatividad y el crecimiento constante. Buscamos compartir nuestro arte en un espacio libre y seguro”. 

A lo largo de sus casi dos años de existencia, este espacio ha venido atrayendo a públicos de varias generaciones, necesitados de presenciar obras artísticas en vivo, me atrevo a decir en la tradición que en años pasados disfrutamos en “La comuna”, en “El Stress”, y por supuesto, “La Maga”. Como todos los emprendimientos culturales de la sociedad civil, enfrenta serios desafíos, comunes a ellos y los propios de hacer sostenible un espacio en renta, en pleno centro de la ciudad. Tiene sus pivotes: una amplia terraza en que circula muy sabroso el aire, varios estacionamientos circundantes, y como lo hemos dicho, artistas que respaldan su operación con novedosas iniciativas multidisciplinarias. 

En El Cabaré “puedes leer, cafetear, bailar, festejar, musicar, festivalear, jugar ajedrez, montar una expo, comer, brunchear, cenar, esperar, mezcalear, cantar, trabajar, reunirte, jugar juegos de mesa, cervecear, tallerear, escribir, pintar, soñar”. Ese es ciertamente un menú de actividades muy variado, si consideramos que, a diferentes horas del día, quienes suelen circular por esa zona, presentan necesidades de tales tipos. Así, cuentan con librería, “galería de arte”, tienda en línea y presencial, foro cultural, cafetería, bar, y un área para impartir cursos o talleres. 

Si uno revisa la programación ahí presentada en los últimos meses,  

encontrará obras de teatro, conciertos musicales de varios géneros, eventos de “la bohemia”, con cantautores invitados de Morelos y de fuera, comediantes novatos y consumados, presentaciones literarias y oportunidades de compartir a quienes se inician en las artes. Entre ellos se han presentado Matiss Ocampo, Estela Barona con Sergio Olloqui, Mariposa Valladares y su cohorte de lectores, las bandas Nerivian, Tokyo SOS, Kymeera, Guatakatlán y Quatro. En expresiones teatrales han tenido recientemente a Mara Villagómez, Gabriela Rubio y Alelí Arrazola, con monólogos bajo la temática “Entre machos, culpas y vecinas”.  

Asistimos en semanas pasadas a un original concierto con la participación de Odiseo Reyes, declamando y tocando varios instrumentos, Ciprianodonte, y un par de músicos canadienses, Geraldine Eguiluz y Pierre Cartier, que dejó más que contento al público asistente. 

Cabaré sostiene su emblema, en tanto espacio alternativo de enlace entre artistas y su público, para la promoción, difusión y venta de servicios y productos artísticos y culturales. He atestiguado que cumplen el compromiso de ser puntuales en sus eventos, en tiempo y forma. 

Me permito sugerir a nuestros/as lectores, interesados en promover las artes, como en lanzar proyectos culturales, acercarse a quienes operan El Cabaré, pues están abiertos ahí a ensayar nuevas propuestas, proyectos que brinden oportunidades de desarrollo a locales y externos, en la medida que la creatividad sea componente clave de los mismos. Hay compromiso en ese ofrecimiento y han probado que lo cumplen. Se ubican en Blvd. Juárez 302/c, esquina Cuauhtemotzin, centro de Cuernavaca.  

Miguel Á. Izquierdo S.