Encuentro entre Gobierno y Sociedad

 

En el arranque del sexenio 2012-2018 se firmó el llamado “Pacto por México”, por el entonces presidente de México Enrique Peña Nieto, y por los presidentes del Partido de la Revolución Democrática (PRD); del Partido Revolucionario Institucional (PRI); y del Partido de Acción Nacional, partidos que en ese momento eran los más importantes en el espectro parlamentario.

Los firmantes señalaron que “el siguiente paso de la democracia mexicana es la creación de una sociedad de derechos que logre la inclusión de todos los sectores sociales y reduzca los altos niveles de desigualdad que hoy existen entre las personas y entre las regiones de nuestro país. Mediante este Pacto, los signatarios acuerdan que el gobierno realizará un conjunto de acciones administrativas y que las fuerzas políticas pactantes impulsarán reformas legislativas, así como acciones políticas que amplíen la libertad y la gama de derechos exigibles y efectivos para todos los mexicanos”.

El pacto contenía 95 acuerdos establecidos con precisión, y distribuidos de la siguiente forma:

1. Acuerdos para una Sociedad de Derechos y Libertades: 36 acuerdos (1 al 36) para “la creación de una sociedad de derechos que logre la inclusión de todos los sectores sociales y reduzca los altos niveles de desigualdad que hoy existen entre las personas y entre las regiones de nuestro país”.

2. Acuerdos para el crecimiento económico, el empleo y la competitividad: 36 acuerdos (37 al 73), para “generar las condiciones que permitan el crecimiento económico que resulte en la creación de empleos estables y bien remunerados”.

3. Acuerdos para la Seguridad y la Justicia: 8 acuerdos (74 al 81) para “recuperar la paz y la libertad disminuyendo la violencia”.

4. Acuerdos para la Transparencia, Rendición de Cuentas y Combate a la Corrupción: 6 acuerdos (82 al 86) para “elevar el nivel de confianza de los ciudadanos en su gobierno… para construir un gobierno más eficaz que logre mejores resultados”.

5. Acuerdos para la gobernabilidad democrática: 9 acuerdos (87 al 95) para “alcanzar acuerdos mediante el diálogo y la negociación institucional…y para que todas las fuerzas políticas se corresponsabilicen de la conducción del país y de sus problemas”.

https://embamex.sre.gob.mx/bolivia/images/pdf/REFORMAS/pacto_por_mexico.pdf

Mucho hay que comentar sobre los antecedentes, alcances, prioridades, compromisos específicos, desarrollo y evaluación de este acuerdo, sin duda fuera de lo común en la historia política mexicana. Por ejemplo, así formuladas las temáticas de los acuerdos, ¿quién podría negarles su importancia y su vigencia?, creo que nadie; sin embargo, bien merecería una objetiva evaluación de lo que se logró en cada uno de los 95 acuerdos específicos.

Alguien pensará que ese ejercicio sería inútil y totalmente a destiempo, considerando que ese sexenio terminó ya hace siete años, y que finalmente la evaluación real de sus resultados quedó expresada en el cambio de autoridades que pidieron la mayoría de los votantes en el proceso electoral del año 2018.

Esta invitación a revisar el “Pacto por México” se origina por el hecho de que la actual administración federal, segunda del movimiento autodenominado de “la cuarta transformación”, ha presentado su Plan Nacional de Desarrollo correspondiente al período 2025-2030. Se nos dice que dicho Plan contiene los 100 compromisos de campaña, los resultados de la consulta nacional, y la propuesta del denominado “Plan México 2025”. Habrá que ver con detalle cómo quedaron expresados en dicho Plan Nacional las acciones y los compromisos específicos. Se esperaría que estos quedaran formulados, de tal forma, que sean fáciles de operar, de darles seguimiento y de evaluarlos, no sólo por el gobierno mismo, sino por toda la sociedad mexicana.

Para lograr esto último, es necesario un ejercicio de pedagogía política por parte del gobierno federal, para que el Plan Nacional de Desarrollo sea un ejercicio formativo de la conciencia cívica y del impulso a la corresponsabilidad social. Para ello se debe dejar bien establecido por, ejemplo, en qué difiere la visión de país que quedó formulada en el Pacto por México, al que hicimos referencia, de la que contiene esta nueva administración. Lo menos que debe quedar claro es que, si las intenciones generales de ambos documentos son compartidas, entonces qué es lo que marca las diferencias sustantivas de esas dos visiones. Esta solicitud se extiende también a los opositores de la cuarta transformación, cuya función en los últimos siete años ha sido la de criticar, y no la de proponer soluciones a lo que critican, razón por la cual carecen actualmente de autoridad moral, y de organicidad como actores políticos.

Es algo esencial que el gobierno y la sociedad mexicana compartamos una visión estratégica de lo que queremos como país, aunque para lograrlo es necesario crear fórmulas innovadoras de comunicación, diálogo, y compromiso social, sobre todo teniendo en cuenta los grandes obstáculos que como país enfrentaremos en este revuelto “orden mundial”.

*Interesado en temas de construcción de ciudadanía.

Encuentro, Bienestar, Línea, Equilibrio

Imagen cortesía del autor

Vicente Arredondo Ramírez