Son cuantiosas las menciones y medidas que ha tomado Donald Trump para evitar la llegada y la estancia de migrantes indocumentados en Estados Unidos. En los límites de lo humano resuena la frase “yo creo que mejor me voy a regresar” o lo que se ha llegado a denominar “autodeportación” (Belchi, 2025). También resuena la idea de ya no llegar a Estados Unidos a pesar de estar a mitad de camino. Aquí algunas notas sobre los posibles efectos de estas medidas y la capacidad de Trump para provocar que los migrantes decidan abandonar su proyecto migratorio.

Antoni Belchi define autodeportación como medida que efectúan los «migrantes que abandonan voluntariamente Estados Unidos por temor a nuevas restricciones migratorias» (2025). Ahora bien, las medidas que toma el gobierno estadounidense es la de «Cuando te necesito te contrato Pancho, cuando me sobras te denuncio Pancho. Te golpeo. Te cazo como conejo» (Fuentes, 2017: 111). En nueva York se cerraron decenas de albergues para inmigrantes, de acuerdo con el alcalde Eric Adams el Hotel Roosevelt y otros 50 refugios para migrantes ya no serán necesarios y cerraran a más tardar en junio de este años pues las llegadas de migrantes han caído drásticamente en los últimos siete meses (Peltz, 2025).

En los corredores migratorios que van del sur al norte del continente muchos migrantes deportados y otros que iban en camino a Estados Unidos deciden regresar, tal es el caso de algunos venezolanos que deciden regresar: «A Maduro, si nos oye, que mande aviones humanitarios para Honduras, Costa Rica, Nicaragua y México, porque no sabe cuántos venezolanos están sufriendo en esta travesía de regreso”, dijo un migrante venezolano para CNN (Sandoval, 2025).

El 24 de febrero un avión con 242 migrantes venezolanos procedente de México llega al aeropuerto sudamericanos con 74 mujeres, 94 hombres y el resto menos de edad, incluyendo menores no acompañadas. Esto es evidencia de que México recibe inmigrantes deportados de otras nacionalidades procedentes de Estados Unidos, de ahí México deporta a otros países (CNN Español, 2025). También Panamá juega parte de la cooperación para la deportación ordenada por Estados Unidos. Aproximadamente 300 migrantes deciden viajar desde Panamá hacia Colombia tras desistir de llegar a Estados Unidos (González y Calderón, 2025).

Por su parte, Honduras firma con México acuerdos de cooperación en materia migratoria para garantizar flujos migratorios ordenados, seguros para combatir el tráfico y la trata de personas (Gómez, 2025). Entre líneas ambos países firmaran acuerdos para controlar los flujos migratorios. Al mismo tiempo, se han registrado una cantidad menor de aprehensiones (deportaciones) en 2024 por parte de México y de Estados Unidos (Días Domínguez, 2025).

En las fronteras de Estados Unidos y México, el gobierno estadounidense despliega 3 mil cuerpos militares más a pesar de que las detenciones siguen a la baja (Díaz, 2025). Además, Mike Banks, jefe nacional de la Patrulla Fronteriza reveló que se tienen en promedio 280 solicitudes de asilo al día, un 95% menos en comparación con las 4 mil 800 del año pasado, Banks afirmó para CBS «Cuanto mayor es el castigo, mayor es el elemento disuasorio» (Díaz, 2025).

Con todos estos datos y estas restricciones, los medios responden con metáforas varias como “migración a la inversa”, “deportaciones en cadena”, entre otras (Verza y Janetsky, 2025). Posibles respuestas del lenguaje para encontrarle nombre a la deportación de corte continental que Estados Unidos tiene para deportar migrantes, para disuadirles de llegar a su país. Cada uno de los términos mencionados como “cooperación”, “seguridad”, “higiene”, “tráfico”, “aprehensiones”, “regreso voluntario”, deben de ser leídos bajo un lente crítico.

En las Américas se juega la autonomía por la extorsión y la capacidad de respuesta frente a un Imperio global que niega el libre movimiento de las personas a través de las fronteras. Se han exportado ideas xenófobas, racistas; mecanismos de deportación y selección de perfiles migratorios. Pero habría que “darle la vuelta a la sartén” bajo una mirada decolonial como otros países lo han hecho en Turquía y Libia con la Unión Europea; México aún con sus caravanas migrantes que no son tan efectivas como en otros años, pero que son semillas de resistencia y lucha que pululan y germinan en el aire.

*Momoxca, internacionalista, escritor y migrantólogo.

Víctor Villarreal Cabello