

El pasado 6 de diciembre fue publicada en el Diario Oficial Tierra y Libertad, la convocatoria para seleccionar a cuatro integrantes de ese Consejo, que conforme a la Ley de Cultura y Derechos Culturales del Estado de Morelos, deberá operar a partir de ese mes, que fuera planteado como órgano de comunicación y construcción de políticas culturales, entre la ciudadanía, artesanos, artistas, y trabajadores de la cultura, con las instituciones culturales de Morelos y la propia Secretaría de Cultura. .
Su propio diseño y su estatus en la Ley de Cultura y Derechos Culturales, expresa un profundo sentido de participación de la ciudadanía y los trabajadores de la cultura, desde las regiones y territorios, desde los diferentes sectores poblacionales, etario, de género, atendiendo a la rica diversidad existente en Morelos, con interés, trabajo, y voluntad de participación en el ejercicio de sus derechos culturales.
Hay poco tiempo para proponer y auto proponerse para formar parte de dicho consejo, el tope para presentar candidaturas es el 18 de diciembre de 2024, y sería una gran pena que los colectivos, las organizaciones de artesanos, artistas, gestores culturales, y académicos convocados, no se enteren de la convocatoria, o dejen de participar. Es momento que nuestras/os lectores del sector cultural, apoyen difundiendo esa convocatoria, de manera que lleguen candidaturas representativas, de jóvenes ya preparados/as en los temas mencionados, y dispuestos a colaborar en esta gran tarea, en calidad de voluntarios.
De ahí que esperamos lleguen candidaturas desde los gremios respectivos de artistas y artesanos, los hay varios; desde el Colectivo Cultura 33 (cocreador de la mencionada Ley), de analistas culturales, como es el caso de académicos del CRIM/UNAM, el INAH, la UAEM, el CeMA, así como de asociaciones de ciudadanas/os que cultivan el aprecio por las diferentes disciplinas artísticas y de la cultura, por el patrimonio cultural y el biopatrimonio de Morelos, tan ricos. Es de esperarse que participen también, representados, otros/as agentes culturales. El Consejo deberá contar con paridad de género, y si bien serán incluidas apenas cuatro personas, si quienes se postulan asumen el compromiso de a su vez consultar periódicamente a las agrupaciones, individuos y gremios, su rol tendrá efecto en el diseño, argumentación, implementación y evaluación de políticas culturales con base social, situadas.
Varios gremios y trabajadores/as de la cultura han sido heridos en las pasadas dos administraciones de la cultura en Morelos, a través de pésimas prácticas que dejan cicatrices: recordemos los magnos conciertos pagados a artistas foráneos a través de empresas foráneas, sin transparencia en los pagos; las convocatorias a trabajar gratuitamente, “para hacer méritos”; el retraso en los pagos a trabajo realizado con excusas ofensivas; el excesivo costo del uso de espacios públicos para organizaciones de artistas interesadas en organizar eventos; la publicación de un libro con fotos de obras de artesanos sin reconocer derechos, sin nombrarles siquiera (apenas publicado); el no gestionar por negligencia y mala leche, recursos federales listos para que artesanos y artistas enfrentaran la contingencia por el COVID; el sostener que invertir prioritariamente en turismo iba a desencadenar crecimiento del sector cultural, ignorando flagrantemente lo que se sabe mundialmente, que es precisamente lo inverso. Eso es apenas un críptico resumen…hay tanto por vomitar.
Apostemos por las buenas prácticas que vengan, con participación ciudadana y de los trabajadores/as de la cultura.


