

¿Qué pensaría Emiliano Zapata, en este 2025, sobre las condiciones de vida actual de aquellos pueblos y comunidades que le arroparon y le acompañaron en la búsqueda de Tierra y Libertad? ¿Qué diría el General, sobre la herencia de hombres y mujeres valientes que le acompañaron en Morelos para lograr que la tierra sea de quien la trabaja?
Estas y otras interrogantes surgieron durante la realización del primer taller de intercambio Delimitación geográfica e histórica de la Ruta de Zapata, realizado por la Universidad Campesina del Sur y el NODESS Morelos Solidario y Cooperativo, en el que participaron más de 40 actores entre líderes locales, historiadores, investigadores y académicos de la zona de influencia del zapatismo en Morelos.
Pensar en el desarrollo integral de la ruta del zapatismo en Morelos, es un imperativo de nuestros tiempos. Una zona que se ha visto principalmente desde la historicidad, y que sin embargo alberga una riqueza de posibilidades de desarrollo que, para lograrse, debe transitar necesariamente por un proceso participativo y de confluencia de esfuerzos locales y de las agencias gubernamentales de los tres niveles de gobierno.
Es por ello que durante los días 17 y 18 de enero, un grupo de académicos, investigadores, historiadores, activistas locales y líderes comunitarios, desarrollaron una propuesta de intervención geográfica e histórica para impulsar el desarrollo integral de pueblos y comunidades en los que significativamente se participó con el zapatismo.
Son ocho los ejes programáticos considerados: Agua y medio ambiente; producción agropecuaria y pesquera; turismo alternativo; infraestructura de bienestar social; servicios básicos como salud, vivienda y educación; nuevo agrarismo y organización productiva de la tierra; economía social, solidaria, popular; y migración laboral. La delimitación geográfica se concentró en los municipios de Ayala, Cuautla, Tlaltizapán y Tlaquiltenango.

Los resultados del taller se presentaron a autoridades del gobierno estatal y federal, quienes asumieron el compromiso de construir una comisión intersecretarial conjuntamente con los actores participantes promotores, y construir el plan bajo un modelo de consulta abierta e inclusiva con las comunidades de la región geográfica considerada, académicos, grupos sociales y otros actores interesados, que permita integrar visiones, demandas y propuestas de todos los sectores relevantes de la ruta de Zapata. La comisión intersecretarial y social coordinará, dará seguimiento y evaluará las acciones para integrar este plan de desarrollo integral.
Al encuentro acudieron representantes de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario del Estado de Morelos, de la Secretaría de Cultura de Morelos, del Instituto de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas de Morelos, de la Secretaría del Bienestar del gobierno federal, y del Registro Agrario Nacional en la entidad.
Un Plan de Desarrollo Integral para el territorio que dio identidad a un pueblo y a Morelos, y cuya aportación social ha trascendido las fronteras nacionales, no es cosa menor. Hoy el territorio en el que cabalgó Zapata es distinto, sin duda, y los problemas por los que atraviesa son diversos; pero aquel reclamo de “Libertad, justicia y ley” plasmado en el Plan de Ayala, retumba en la región y cada día en la memoria social, recordándonos que hay deudas que, a pesar del tiempo, deben saldarse.
*Periodista y académica, integrante de la Universidad Campesina del Sur y del Nodess Morelos solidario y cooperativo

