Cuernavaca es una ciudad para la lectura 

José Manuel Meneses Ramírez

El centro de Cuernavaca es una invitación a la lectura. En el primer cuadro de la ciudad hay una gran variedad de opciones para los lectores: bibliotecas, bazares, librerías, centros culturales y cafés para estudiantes. 

Desde luego, entre todo este universo, la Galería y Biblioteca Pública Miguel Salinas es la más importante. En ese lugar, además de disfrutar el acervo, se puede asistir a todo tipo de eventos culturales. Por lo que, desde su remodelación se suma a uno de los ejes más importantes de la vida intelectual en Cuernavaca, 

De igual manera es un paraíso para los amantes de los libros de segunda mano. Cabe resaltar el bazar de libros en la calle Comonfort, a unos pasos de la Catedral y a espaldas de la casona Spencer. El local esta rotulado como Recikla, discos vintage. Se trata de un lugar para gustos exigentes, ahí se encuentra desde literatura, arquitectura y filosofía, hasta ciencias y esoterismo. Además de películas, vinilos y cassettes antiguos. No puedo dejar de mencionar el colorido mercadito de libros que cada fin de semana se monta más adelante, en lo que parece ser una encrucijada obligada para los habitantes de Cuauhnáhuac. 

Además, tenemos decenas de librerías con una importante oferta. En el primer cuadro destacamos la librería de Conaculta que está en el Jardín Borda. Ahí encontrarán títulos raros de Fondo de Cultura Económica, del INBAL, entre muchos otros que bien pueden satisfacer el gusto selecto de los especialistas. Su oferta en humanidades es particularmente atractiva, sobre todo en lo que hace al teatro, las artes escénicas, la historia y la antropología. 

Finalmente, debemos resaltar los cafés literarios y los centros culturales. En el centro de Cuernavaca destaca por lo menos dos: el Cabaré en boulevard Juárez y el Fauna Café en el fondo de Comonfort en su cruce con la calle Dwight W. Morrow. En el Cabaré hay muchos libros, pero, sobre todo, actividades culturales y la maravillosa atención de su dueño, un hombre culto, apasionado por las artes, más allá de las muecas estreñidas de la academia y la clase universitaria. Por su parte, en Fauna café encuentras estudiantes sumidos en los libros, mientras disfrutan una amplia variedad de bebidas y una gran selección de libros bajo préstamo. El espacio está vivo porque los jóvenes se lo han apropiado y cientos de personas han dejado unas letras en el cuaderno de visitas. 

En fin, todas estas son las maravillas que encontramos en las inmediaciones del código postal 62000, de la zona centro. La amable charla del librero, el acompañamiento erudito en los museos y las bibliotecas, o el entusiasmo y la alegría de los estudiantes que se resisten ante el miedo. La cultura aquí es, como siempre, un alegato en contra de lo adverso. Un matiz diferente que resalta la riqueza de los edificios de una ciudad que ha sido marcada por la muerte y la violencia. En medio de la incapacidad y el abandono de sus autoridades, Cuernavaca ha llegado al punto de ser considerada la quinta más peligrosa de todo México. Muy a pesar de todo, si es cierto que una ciudad se conoce por sus libros, entonces Cuernavaca sigue siendo una ciudad para la lectura, más por la tenacidad y la iniciativa de su gente, que por los aciertos de sus representantes. 

Foto: Víctor Camacho / La Jornada 
La Jornada Morelos