Declaración de Metamorfosis

 

Me van ustedes a perdonar, improbables lectores, por mi reciente ausencia. Quizás ni siquiera se percataron de ella (¡y qué bueno!), pero hacer una maestría es, en gran medida, estar ocupado todo el tiempo. (Les juro que cuando mis amigos y conocidos me advertían que no tendría tiempo de nada, yo me mofaba y decía que todo era posible con organización. Hoy vengo a declinar, y a concederles la razón).

Pero, además, no sólo quiero disculparme por mi ausencia, sino también por mi dispersión mental que me ha mantenido lo suficientemente confundido como para no saber de qué hablar esta vez. No porque no tenga ideas en la mente, sino porque desde que entré a la Maestría en Salud Pública, mis intereses se han expandido más allá del psicoanálisis y la psicología (no que ya no me interesen éstos, sino que ahora me interesan más cosas además de esas).

De modo que pueden considerar este breve texto más que como un artículo en sí mismo, como una declaración de apertura, una propuesta de cambio. En mi mente, en mis manos, y en mi lengua, se agolpan más temas que los que conciernen al psicoanálisis, y ahora quiero hablarles también de investigación, de Salud Pública, de zapatismo, de música. Pero dado que no puedo, tampoco, cambiar radicalmente de la propuesta que arropó La Jornada Morelos, toca tender puentes entre mis diversos intereses, y el eje principal que me abrió las puertas a este medio.

Disculparán ustedes —les dije— que este artículo —si lo quieren ver así— no tenga contenido esta vez. No vengo a plantear y desarrollar un tema, como en otras ocasiones. Por el contrario, vengo a anunciar un cambio. Porque, así como me preparo un café para hablar de psicoanálisis con Freud, quisiera invitarles un café, improbables lectores, para que, en este mismo espacio, hablemos también de psicología, de política, de Salud Pública, de zapatismo, imaginando que mi interlocutor ya no es solamente Freud, sino también cada personaje representativo de los rubros mencionados, y, por supuesto, ustedes también, queridos lectores.

Porque, además —no sé por qué— tengo la mala costumbre de inaugurar inicios nuevos poco antes de los finales. Así que antes de que llegue el 2025, para la próxima entrega (ahora sí) habrá un contenido nuevo en esta nueva etapa de Café con Freud. Sean todos bienvenidos nuevamente y de antemano.

*Licenciado en Psicología por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), y maestrante en Salud Pública, por la Escuela de Salud Pública de México (ESPM/INSP). Contacto: freudconcafe@gmail.com

Luis Marín