

La gestión del agua en el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030
Nunca como hoy, la gestión del agua ha ocupado un lugar tan prioritario en la política de gobierno, la Presidenta Claudia Sheinbaum le ha dado la más alta prioridad, lo más cercano ocurrió en el sexenio de Vicente Fox, cuando se declaró al agua como “un recurso estratégico y de seguridad nacional”.
El pasado viernes 28 de febrero se publicó en la Gaceta Parlamentaria el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030. En él se reconoce que el acceso al agua es un derecho humano fundamental y un factor clave para el bienestar, la seguridad alimentaria, el desarrollo económico y la preservación ambiental. El documento subraya que México enfrenta una crisis hídrica derivada de la disminución sostenida en la disponibilidad de agua per cápita, el alto grado de contaminación de ríos y cuerpos de agua, la sobreexplotación de acuíferos y la insuficiente cobertura de tratamiento de aguas residuales. En este contexto, el Gobierno de México plantea una serie de estrategias y metas orientadas a garantizar el derecho humano al agua, fortalecer la gestión sustentable de los recursos hídricos y asegurar su disponibilidad para las generaciones futuras.
El eje rector en materia hídrica del Plan establece como objetivo central asegurar el acceso equitativo, asequible y seguro al agua potable para toda la población, con especial atención a las comunidades más vulnerables y a aquellas regiones con mayor estrés hídrico. Para lograrlo, se plantea impulsar una modernización integral de la infraestructura de captación, distribución y tratamiento de agua, así como el fortalecimiento de los sistemas comunitarios de gestión, reconociendo su papel fundamental en el abastecimiento rural. Asimismo, se promoverá la tecnificación del riego en al menos 200 mil hectáreas de distritos prioritarios, contribuyendo al uso eficiente del recurso en el sector agrícola, responsable de un alto porcentaje de la extracción nacional.
La protección y restauración de las cuencas hidrológicas y acuíferos es otra línea estratégica clave. Se pondrán en marcha programas para el saneamiento y restauración de los tres ríos más contaminados del país, acompañados de mecanismos de monitoreo y control más estrictos para prevenir y sancionar la contaminación industrial y urbana. En paralelo, se fomentará el desarrollo e implementación de tecnologías innovadoras para el reciclaje y reúso de agua en 16 entidades federativas, fortaleciendo un enfoque de economía circular en la gestión hídrica.
En materia de gobernanza, el Plan contempla un amplio proceso de revisión y reordenamiento de concesiones de agua, con el objetivo de garantizar que el acceso y uso del recurso priorice el consumo humano y la conservación ambiental, por encima de los intereses económicos particulares. Este proceso estará vinculado a la implementación del Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y Sustentabilidad, que reconocerá al agua como un bien común de la nación y consolidará la rectoría estatal sobre su manejo y protección.

De manera transversal, todas estas acciones se alinean con el enfoque de adaptación al cambio climático, promoviendo una gestión resiliente de los recursos hídricos que considere los escenarios de escasez y fenómenos climáticos extremos. Con estos compromisos, el Gobierno de México busca sentar las bases para un modelo de gestión del agua más equitativo, sustentable y participativo, en el que el acceso al agua limpia y suficiente sea una realidad tangible para toda la población y un pilar para el desarrollo y la justicia social en el país.
*Profesor, consultor y gerente general de AQUATOR

