2024.12.10 Día Mundial del Suelo

 

El Día Mundial del Suelo se celebra el 5 de diciembre de cada año. Fue establecido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en 2014 con el objetivo de crear conciencia sobre la importancia del suelo como un recurso crítico para la vida en la Tierra.

Los suelos son esenciales para la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ambiental. Su degradación amenaza la producción agrícola y la biodiversidad. Pero además, los suelos sanos juegan un papel clave en la captura de carbono por lo que su conservación es esencial en la lucha contra el cambio climático.

La actividad humana ha contribuido de manera significativa a la degradación de los suelos mediante prácticas como la agricultura intensiva. El uso excesivo de fertilizantes y pesticidas contamina y altera la composición natural del suelo, reduciendo su fertilidad a largo plazo. Asimismo, los monocultivos agotan nutrientes específicos y la labranza excesiva facilita la erosión.

La deforestación es otro factor importante. La eliminación de la cobertura vegetal deja el suelo expuesto a la erosión por viento y agua. Los árboles desempeñan un papel crucial en mantener la estructura y los nutrientes del suelo, por lo que su pérdida afecta gravemente a los ecosistemas. Por otra parte, la urbanización produce menor capacidad de infiltración porque la construcción y la pavimentación impermeabilizan el suelo con asfalto y concreto, limitando su capacidad para absorber agua y nutrientes. Grandes áreas de suelo fértil se pierden debido a su conversión para uso residencial, comercial o industrial.

Según la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), en 2021 la tasa anual de deforestación bruta fue de 167,811 hectáreas. La conversión de tierras forestales a praderas y tierras de cultivo son las principales causas de la deforestación. En 2021, el 76% de la deforestación se debió a la conversión a praderas, mientras que el 20% se atribuyó a la conversión a tierras de cultivo.

A finales de 2021, la CONAFOR identificó 122 zonas críticas forestales en 20 estados de la República, afectadas por actividades como tala clandestina, sobreexplotación de recursos forestales e incendios provocados.

Las consecuencias de esta degradación son preocupantes: menor infiltración de agua a los acuíferos, contaminación por fertilizantes y pesticidas, pérdida de fertilidad, erosión severa que afecta la productividad agrícola, desertificación de amplias áreas, inseguridad alimentaria y pérdida de biodiversidad. Promover prácticas sostenibles y políticas de conservación es fundamental para frenar y revertir estos procesos y garantizar un futuro en el que los suelos sigan siendo un recurso vital para la humanidad.

Apenas el mes pasado, las gobernadoras de Morelos, Ciudad de México y Estado de México firmaron un acuerdo para proteger el «Bosque de Agua», una zona forestal crucial que abarca partes de las tres entidades y es esencial para la recarga de acuíferos que abastecen a más de 20 millones de personas en el Valle de México. En los últimos años, esta zona ha experimentado un incremento en la deforestación debido a la expansión urbana, la conversión de bosques en tierras agrícolas y la tala ilegal. Ojalá que estos esfuerzos rindan frutos y se multipliquen.

El Día Mundial del Suelo es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de cuidar este recurso fundamental y tomar medidas para garantizar su conservación para las generaciones futuras #aguaparatodos.

*Profesor, consultor y gerente general de AQUATOR / https://www.facebook.com/JuanCarlosValenciaAGUA

Juan Carlos Valencia Vargas