

De manera histórica Estados Unidos ha producido categorías abstractas varias para designar acciones que considera indeseables, pero con un margen importante de acción para poder ser instrumentalizadas a placer. Por ejemplo ¿Qué es un comunista? ¿Quién es un terrorista? El 19 de agosto de 2025 el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés, emitió una «alerta de política» en donde se relaciona la solicitud de Parole Humanitario con la categoría «antiamerican». Aquí unas breves notas.
El manual de políticas de la USCIS no ofrece una definición legal del término antiamericano, pero en la mencionada alerta de política se hace referencia a la sección 313 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, son disposiciones de la época de la Guerra Fría que prohibían el ingreso a personas vinculadas al Partido Comunista o a grupos que pugnaban con el derrocamiento violento del gobierno estadounidense. En este marco, la política aplica herramientas que estaban dirigidas a amenazas como el comunismo. Lo interesante de la alerte de política es que relaciona las acciones/ideologías antiestadounidenses con el terrorismo antisemita.
Así como el concepto terrorismo o comunismo son poco claros, en la práctica el concepto antiestadounidense o antiamerican no cuenta con una definición, lo que brinda de una discreción subjetiva a los funcionarios de la USCIS para denominar a cualquier cosa antiamericano. Esto produce incertidumbre jurídica al no saber que acciones se pueden considerar descalificatorias para esta nueva política.
La medida es relevante porque afecta a las personas que quieran solicitar Green Card, libertad condicional, prorrogas y cambios de estatus no inmigrantes (como visas F-1 para estudiantes), solicitantes de documentos de autorización de empleo, visas EB-5 de inversionistas, y las EB-2 de interés nacional, además, de a visas de H-1B, O-1 y L-1 (Ennis y Malik, 22 de agosto 2025). La medida se torna interesante frente a procesos administrativos que utilizan la revisión digital. Es decir, una revisión de perfiles y cuentas de redes sociales pasa a ser necesaria para las autoridades estadounidenses y si encuentran información que esté relacionada con «actitudes antiamericanas» podría causar descalificación.
Frente a una amplia interpretación de la ley, la política estadounidense se torna restrictiva y selectiva. No sólo afecta aquellos que desean un nuevo destino, nos recuerda que ante la ley y la voluntad política la mayoría de las personas son descartables, a una política o a un paso interpretativo de ser expulsadas o no aceptadas.
Que la nueva medida este en la sección 313 no es una casualidad, también es direccionalidad y mesura histórica. En enemigo y la forma de producir sus ilegalidades pueden rastrearse en la historia. Lo que al mismo tiempo es una oportunidad de comprender como se articulan, discurso, imaginario social, política y jurídica para producir el destierro; también es una forma de desarticular o por lo menos operacionalizar la racionalidad del Estado gringo. Esto es prudente para el futuro presente, porque la creación de categorías excluyentes es casi parte fundamental de un régimen que necesita de la otredad para legitimarse al interior.

Lo abstracto y lo medible convergen de muchas formas, pero también en sus efectos. Estas alineaciones jurídicas son parte de un brazo estatal que se articula entre aquellas personas que pueden entrar y quienes no. La frontera no sólo es espacial, también es jurídica. Aunque una persona este dentro de territorio estadounidense puede ser excluida a través de diversas tácticas.
Esta medida no sólo abre paso a la cerrazón de las personas aceptables y las no aceptables, también constituye una puerta para la producción de estereotipos, arquetipos, prototipos, prejuicios y sesgos. Al no existir una definición clara y añadirse a otro conjunto de definiciones poco claras, se puede predecir que será una categoría usada “a destajo”, esa es su intención. La excusa, la selección poco clara de quienes tienen acceso a Estados Unidos, tomarle el curso a estas medidas, historizarlas, criticarlas, desmontar este aparato es esencial para que no rija la imprudencia selectiva fronteriza.
*Momoxca, internacionalista, escritor y migrantólogo.

Imagen: www.viveusa.mx

