

Hablar a través de las letras para transmitir el sentir tras celebrar el 90 Aniversario del Palacio de Bellas Artes siendo el recinto de mí corazón expresado en arte por bailarines, cantantes, músicos, diseñadores de vestuario, creadores de iluminación, directores artísticos, staff, encargados de foro, directores de escena, autoridades y un sin fin de personas que hacen posible que suceda lo imposible junto con el querido público, hace desde el inicio de este escrito una gran fiesta, una fiesta que nos pone de pie, que nos hace levantar nuestro puños y unirnos una y otra vez en la expresión que agita nuestros corazones para decir al unísono ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Vivaaaaaaaa! y bailar de alegría.
Tras su inauguración oficial el 29 de septiembre de 1934 por encargo de Porfirio Díaz al arquitecto italiano Adamo Boari, el Palacio de Bellas artes posee un patrimonio cultural diverso de pinturas, esculturas, dibujos, grabados textiles y objetos variados que van desde el arte precolombino, colonial, argentino con obras del siglo lll a la actualidad. Todos los mexicanos al pasar por el zócalo capitalino reconocemos su belleza donde diversos estilos arquitectónicos convergen llevando sobre sí art nouveau en su exterior y art decó al interior llevando con nosotros una foto de recuerdo para hacernos acompañar de él.
El espíritu del Palacio de Bellas Artes fue engalanado en su 90 aniversario por el Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández con sus majestuosos vestuarios que reflejan cada uno de nuestros estados y sus danzas, revolucionando los bailes tradicionales y transformando la historia de la danza mexicana para marcar así el estilo de miles de agrupaciones en México y el extrajero. Sensemayá del compositor Silvestre Revueltas, Sones de Mariachi de Blas Galindo, música de Pérez Prado, José Pablo Moncayo fueron interpretados por la Orquesta Sinfónica Nacional quien ha impulsado el repertorio mexicano, a través de la colaboración cercana con compositores y realizando un gran número de estrenos mundiales. Para el programa La Danza de la Vida ha sido un agasajo tener como invitados a la querida Viviana Basanta Hernández hija de Amalia Hernández y directora artística del Ballet Folklórico de México a quien por mucho admiro y respeto, así como a grandes músicos y directores de la Orquesta Sinfónica Nacional hoy bajo la dirección artística de Ludwig Carrasco quien cultiva por igual el repertorio sinfónico y escénico, así como proyectos multidisciplinarios además de ser un activo promotor de la música contemporánea.
La voz humana con identidad de brillo en el corazón y ansia de liberación emergió de la soprano y siempre artista María Katzarava quien con su talento entono Sí nos dejan de José Alfredo Jiménez en un triunfo al amor, a la pareja, a buscar un rincón cerquita del cielo donde juntitos los dos cerquita de Dios será lo que soñamos…
La actual Directora de la Compañía Nacional de Ópera quién ha dado todo por dicha agrupación, por sus sueños y anhelos dirige la Compañía con una visión de oportunidad y apoyo a los artistas mexicanos, próximamente se estrena la ópera de Beatrix Cenci de Alberto Ginastera que trae consigo un profundo mensaje de concientización sobre el abuso y violencia a la mujer, buscando desde el arte trastocar las mentes y los corazones en una propuesta reflexiva, con presentaciones 13,15,17 y 20 de octubre, martes y jueves a las 20:00 Horas y Domingo a las 17:00 Horas en Palacio de Bellas Artes.
Al término de dicha función la entrega del público, el sabor a fiesta, y el batir del corazón condecoraron a todos los que amamos el arte, la música, la danza, la escultura, la pintura y todas las manifestaciones de las Bellas Artes que tienen rostros de todas las épocas, y todos los instantes porque el Palacio de Bellas Artes tiene el poder de dar, unificar, hacer sentir y por mucho recordarnos que el arte es y será en las almas de quienes la escudamos, la sentimos y la hacemos, de quienes hemos dado todo por el ella incluso nuestros propios anhelos, amores y sueños dando a la bóveda del recinto toda vida al escuchar los aplausos del público y sentir las almas vibrar en este hermoso país bajo el sol radiante de nombre Tonatiuh, que alumbra a nuestro querido México desde el inicio de los tiempos y a 90 años de su creación a nuestro teatro: Palacio de Bellas Artes.



