

I. 2026. Con la mejor actitud, esperanza y optimismo debe ser cada una de nuestras reflexiones y decisiones hacía delante; sin que obsten las vicisitudes del tiempo, el transcurrir de los segundos y el ruido de los corifeos del desastre y pesimismo catastrofista, el espíritu que engrandece a esta patria mía con orígenes en la raza de bronce inicia esta anualidad plagada de oportunidades para que desde el interior más profundo abonemos para que a diario se consolide el cambio verdadero.
No aplica la comparación de los vaivenes en que se han surtido otros escenarios en aquellos tiempos de los años sesenta y hasta el primer décimo octavo año del siglo vigente; la prohibición al libre pensamiento, la expresión y difusión del sentir popular fue una práctica de quienes sometían a punta de la ignorancia al pueblo sabio, afortunadamente los ayeres de la represión quedaron desterrados por siempre en los anales de la historia del oscurantismo político rapaz y con el que se impusieron yugos a los habitantes de la nación en sus cuatro puntos cardinales.
Ésta es la parte fina, es lo que de manera responsable y objetiva se debiera difundir en tanto que la mayor y mejor riqueza del ser humano son las libertades a la vida, la salud y otras insertas en las dinámicas de una sociedad civilizada y alejada de actos de barbarie como los que ahora se difunden y padecen a lo largo y ancho del globo terráqueo.
II. PAZ. El metaconcepto de paz abarca conductas que en lo individual compromete conductas personales que evitan dañar nuestro cuerpo, al tiempo de reflejar con ejemplo el resultado de disciplinas con las que nuestros familiares y congéneres estarán visualizando que un comportamiento pacífico en todos los sentidos procura el bienestar general y, por tanto, así se preserva el bien común de una civilización.
Los principios y valores que estilamos a lo largo de una vida corta pero siempre bella en su origen natural, son el mejor aditivo para que en los plazos cortos a largos y conforme el tic tac imparable, lleven al mejor puerto la calidad de nuestros sueños, conquistas, retos alcanzados y éxitos obtenidos; el cambio o quiebre del camino recto nos garantiza la más fácil decisión pero la más difícil, complicada y arrepentida resulta que en pésima calidad se produce con cada yerro sin existir el hubiera.
III. CIVILIZACIÓN. Contrario a los actos de agresión, rapiña del poder por el poder mismo, hambruna vulgar de quienes tienen todo y con sus ambiciones desmedidas pisotean las mínimas del respeto y las máximas de la convivencia social entre seres vivos, iguales en cuanto a su origen y destino final, los menos terminan comiéndose a los más.

Aquí la humilde reflexión escrita, obtenida de la psiquis en la que el único dique es evitar exteriorizar un pensamiento; la realidad escuchada durante los primeros días del año es de dominio público muy basto, lo que se plasma es una mínima valoración en la que estoy solo con el creador del universo y, un lector que bien pudiera criticar y destrozar lo que sostengo, lo más valioso es que no me quedo con la idea, postura propia y he aquí la aportación. La naturaleza es plena, vasta y bella.
Me resulta repetitivo abordar lo que ya se ha viralizado, cada medio, instrumento digital, red social o plataforma se ha encargado de difundir cual propagación pandémica los últimos acontecimientos bélicos que rayan en lo irracional y animalesco, tocar aquí los pormenores y dar el nombre del autor intelectual y ejecutor de actos deleznables y crímenes de lesa humanidad no tiene caso, usted amable lector afirme el nombre respectivo, quien conceda justificación a la guerra armamentista y al uso de los productos bélicos para someter a otras naciones y aniquilar personas, seguramente es un adorador vil de lo que de Hitler se sabe.
IV. ALERTA. Conocido como interés superior frente a todo lo existente; niñas y niños, todas y todos por el mismo camino, con avatares cotidianos en razón de la sinrazón traducida en conflagraciones con el uso de armas mortales de todo tipo. Desde hace siglos la industria bélica domina al mundo, los grandes capitales se traducen en la inversión de artefactos que van desde lo básico hasta lo potencialmente destructivo o alimentado con energías nucleares de última generación.
Cuál es el valor del intelecto de los que presionan el gatillo digitalmente o con su voz de mando en la decisión para acabar con los de enfrente; nada justifica la situación en la que el poder de un lunático puede más que la fuerza de la sobrevivencia natural. A ese infame llegado al poder no le corresponde decidir sobre la vida de los demás. Sus actuales y futuras generaciones pagarán los daños por las ocurrencias de su cerebro activado por la sed de venganza y traumas de la infancia. Así en este momento expone en máxima alerta y peligro al mundo entero.
1000 PALABRAS. El terreno que se pisa por doquier, amerita atención adecuada y entrega responsable para procurar mejores condiciones de vida para quienes ameritan apoyos, solidaridad y comprensión. Las guerras, el caos de otras latitudes y las consecuencias del cambio climático, nos colocan en el mayor de los retos para salir avantes en unidad nacional; quienes medran con el dolor humano y politizan la desgracia social son buitres carroñeros alimentados en sus ambiciones.

