

I. Ser la voz de quienes no tienen voz, representante de los más desprotegidos y garante en la tutela de los derechos de las víctimas u ofendidos e incluso, de los denunciantes afectados por el flagelo de la criminalidad diseñada para cometer ilícitos o incurrir en actos delictivos.
Vocación, honestidad, dedicación, esfuerzo cotidiano, son conductas que a toda prueba se exigen para las y los abogados encargados de procurar justicia en pro de los peticionarios o implorantes de ella.
El veintidós de octubre de dos mil dieciocho se celebró por primera vez en nuestro país el día nacional del ministerio público; la festividad como tal, abraza un compromiso extendido para que los mexicanos tengan un dique de contención y atención esmerada, profesional y ética en tanto de las investigaciones que conlleven a un acceso efectivo a la justicia.
La consolidación del sistema de justicia penal acusatorio requiere de la intervención oportuna y efectiva de cada investigador ministerial; en cada firma conducente a los actos de investigación, debe depositarse la certeza del deber cumplido, de principio a fin y hasta la obtención de un veredicto judicial, que garantice la protección a los vulnerados por la comisión de conductas reprochables dentro del conglomerado social.
Sin que se tengan diques discriminatorios, el ejercicio ministerial abraza la empatía, el interés para salvaguardar los derechos humanos y el enfoque de trabajo en un contexto de eficacia y efectivos resultados; se tiene latente en el radar de las y los mexicanos, exigencias ávidas de respuestas y soluciones a sus justificados reproches ante actos delictivos deleznables con los que se vulnera a la persona, a su familia o a sus bienes. Cada Ministerio Público se asume como tutor social.
Yendo más allá, en estos tiempos, los trabajos de una institución como la fiscalía general del Estado de Morelos, extiende sus acciones efectivas de atención en diversos ejes rectores en su actuar y en pro de la colectividad desde el trabajo de cada Fiscalía regional o especializada

Los grupos vulnerables, las comunidades indígenas, grupos protectores de la naturaleza, incluyendo flora y fauna, así como todos los seres humanos con credos o preferencias diversas, tienen virtud a las labores de investigación, garantizada su atención, en un marco normativo que impone prácticas inmediatas de intervención con las que en Morelos se procura el combate a la delincuencia, la impunidad y la corrupción.
Nunca más un Estado en situación de abandono por aquello de los flagelos que se han acumulado a través de los sexenios anteriores, en el actual, la gobernanza está garantizada y desde la institución responsable de la procuración de justicia, se estilan programas proyectos e inversiones, con las que las y los morelenses, son atendidos, y con resultados, la confianza ciudadana se fortalece.
En Morelos, las y los ministerios públicos de hoy día, están integrados en un equipo de personas comprometidas con la sociedad, han sido debidamente probados en sus talentos y perfiles, se han sometido a los exámenes de control y confianza, se preparan y actualizan en el Instituto de profesionalización, y día con día confirman la vocación de su servicio mediante un desempeño honesto, transparente y de compromiso social real; a todo esto, se suma la verificación cotidiana del público usuario que hoy ven en las fiscalías un rostro humano en el trato y sus servicios.
Los ejes rectores trazados desde la Fiscalía General, marcan los pasos a seguir, la metas a alcanzar y los retos a vencer; la festividad de veintidós de octubre de cada año, entraña cuatro compromisos de parte de las y los representantes sociales encargados de la procuración de justicia; actuar con apego a la ley, el buen derecho y el acceso a la justicia, respetar con estricto cumplimiento los derechos humanos, transparentar en cada investigación las conductas de quienes en ellas intervienen y de frente a la sociedad, acreditar conductas indudables y a toda prueba con las que desde esa noble y elevada tarea, se han encomendado para servir de manera ilimitada y generosa a los demás.
1000 PALABRAS. La transformación de la fiscalía general del Estado de Morelos es evidente; implica a los diversos sectores, se socializan los resultados y se materializa el cambio verdadero en el actuar del personal que hoy por hoy, en calidad de Ministerios Públicos a cada instante rescatan la confianza ciudadana. Morelos es ejemplo nacional de la frontal lucha contra la delincuencia y la inseguridad, la mesa de seguridad con la inclusión de la Fiscalía, estila con estrategias objetivas los avances que se obtienen y las decisiones siguen impulsando desde los tres poderes, una mejor estadía de vida para las y los morelenses.

