I. INSTRUIR. Con el ejemplo es un sinónimo de buen servicio en favor de los demás, la generosidad de quienes obtienen la venia y confianza para desarrollar actividades enfocadas a la convivencia civilizada de unas y otros, debe tener plena disposición y un abandono de toda zona de confort para pasar al compromiso total y así disponerse en tareas que por sí entrañan elevados niveles de responsabilidad y resultados efectivos, inmediatos y objetivos a corto, mediano y largo plazo.

Las circunstancias en que se protesta todo cargo en la administración del erario, nunca estarán diseñadas para que sean asumidas en un marco de engaño, ocultamiento o disfraz de su realidad; así está la cosa pública, a la mano y alcance de quienes aspiran o ya ejercen desde el más humilde hasta el más encumbrado espacio de representación de la voluntad popular traducida en el ejercicio temporal, efímero y pasajero en las vidas de mujeres y hombres que en ese lapso lo menos que tienen es tiempo. El cumplimiento a cada obligación legal, encomienda e instrucción tiene que ser completa, cabal y sin resistencia a los mandatos populares de la sabiduría máxima.

II.RESULTADOS. Es lo que el común denominador de la gente reclama con justificadas voces cada día más exigentes y con novísimas formas para pedir soluciones; el despacho de asuntos ha dejado de ser de vil burocratismo para ubicarse en un reflejo de acciones y tareas inmediatas, efectivas y tangibles, sobre el plano de la justificada manutención con cargo a los dineros públicos.

Las otrora formas de atender a los gobernados se ha revertido, ellos mandan y los gobernantes obedecen y transparentan sus pasos o en las omisiones cargan con la penitencia.

Nunca más los gobiernos autoritarios, los que en su afán de eternizarse en el poder ocultaban información y mentían por doquier; hoy las dinámicas informativas son la mejor herramienta para que el despertar ciudadano sea una realidad y así, la vida en sociedad encuentre equilibrios y la mayor precisión de datos al momento de promoverse la rendición de cuentas.

III.DIFERENCIA. Así la diferencia, nadie puede dudarlo, más allá de las fronteras de México, las palabras de las mayorías escalan a niveles de objetividad sabia; y es que, tratando con pinzas lo que ocurre en el país vecino del norte, arribamos a la conclusión de que lo más valioso después de la vida y la salud, son los principios y valores familiares, en ese ejemplo descansa la cruda realidad de un supuesto imperio que está perdiendo todo, iniciando por la debacle de su sociedad entera y la pobreza de los habitantes que en ese territorio se encuentran en crisis permanente y sobre todo, al grado de la hambruna que ya adereza el rompimiento de la estabilidad social que en algún momento hizo atractivo el residir o invertir en sus actividades económicas.

Aun cuando continúe siendo el país más rico del mundo, dicha riqueza se puede desmoronar de continuarse dando las graves consecuencias de un gobierno evidentemente violador de los derechos humanos.

IV.RAZÓN. Al tiempo la razón, para pronto, la crisis que hoy representan diversos temas asumidos en sus decisiones materialistas de algunos impulsores de la explotación del hombre por el hombre, le llegará el bumerang al grado tal de la descomposición social.

Ver por los demás, atender con solidaridad las causas de los desprotegidos y más necesidades, velar por los derechos humanos de las mujeres, adultos mayores, niñas y niños, atender los mandatos de la ley, el derecho y la justicia y garantizar la transformación pacífica de la sociedad civilizada y democrática, son algunos de los pilares fundamentales para el bienestar común, la paz y el desarrollo.

Las políticas públicas encaminadas al combate a la corrupción e impunidad, deben ceñirse a la dinámica del conglomerado, nadie queda excluido de la gran cruzada en la que los medios de comunicación son parte indispensable a partir de que, en ellos, esté desterrada cualquier intención adjunta a ese fenómeno octogenario, ruin y deleznable.

1000 PALABRAS. Para pronto, la convocatoria a procurar la denuncia ciudadana estará dando sus mejores frutos, los perdedores, quienes delinquen, los que seguramente ganarán, seremos los mexicanos.

Leonel Díaz Rogel