

I. REMESAS. Sin duda alguna que las consecuencias y daños colaterales que le afectan a México por los exabruptos, ocurrencias y caprichos de un gobernante inspirado en el autoritarismo hitleriano corregido, aumentado y adaptado al siglo XXI, trascienden más allá del territorio estadounidense, traducido en repercusiones de gran calado a lo largo y ancho del orbe mundial; así que el envío de remesas por una parte se ven afectados en su cuantía o montos al saberse que muchos de los connacionales radicados en el país del norte, hoy por hoy se encuentran en estado de incertidumbre y temor a ser deportados y por lo tanto, sus actividades laborales van a la baja contra de su voluntad y con riesgos de sostenimiento económico para sus familiares establecidos en los diferentes estados de la República mexicana.
A lo anterior, debemos sumarle la intención que se materializa para que el dinero bien ganado, a pulso y con los mayores esfuerzos de manera legal y honesta, se vean doblemente afectados con la imposición de impuestos que al magnate imperialista se le ha ocurrido aplicar sin antes estudiar los efectos negativos para sus propias arcas públicas, ya que, en esa tesitura, lo que se vaticina, es la evasión de impuestos por parte de los contratantes de mano de obra de los migrantes.
II. REDADAS. Para este momento, las cosas habrán empeorado respecto de la reprobación que de parte de los suyos desde hace meses ya tiene para su mandato el presidente Trump; la confrontación subida de tono con Elon Musk, reconocido como el hombre más rico del mundo y ahora ya destapado para la sucesión y creación de un tercer partido político para los EUA, aunado al rechazo que aumenta en contra de las actuales políticas del gobierno republicano, ubican en un estado de shock y rompimiento social, al sistema gubernamental de la nación económicamente más poderosa, bélica y consumidora de droga en el mundo entero.
Las redadas contrarias a las mínimas protecciones a los derechos humanos, el ataque en despoblado y abierto contra familias enteras de nacionales y extranjeros, inclusive realizadas en propiedad pública y privada de las otrora decretadas ciudades santuarios para los migrantes, ponen en jaque el liderazgo de Trump; la organización civil tiende a transformarse en una suerte de confrontación de pronóstico reservado, en la que no tardarían en aparecer armas de fuego que en aquella nación se estilan en los hogares y se venden como cualquier mercancía.
III. REBELIÓN. Solo bastaron los primeros actos abusivos de autoridad, las cincuenta detenciones iniciales, para que en las calles y desde los hogares de miles de familias se salieran a exigir la liberación de los aprehendidos por la única falta y pecado de haber ingresado a los Estados Unidos en busca del supuesto sueño americano. Las y los habitantes del país vecino, hoy se arrepiente en un gran porcentaje al haberse equivocado al momento de elegir en las urnas al personaje que se apunta para ser su peor presidente de las últimas décadas; del repudio en las estadísticas o encuestas, la gente ha pasado a las manifestaciones masivas.
y es que el horno no está para bollos, a nivel mundial, desde todos los continentes y organismos internacionales protectores de los Derechos Humanos, se escucha una sola voz exigiendo el alto a la escalada de violencia articulada mediante la carrera armamentista y de primer industria que impulsa como parte de su riqueza Donald Trump y sus socios comerciales, mientras que en su territorio, el río está revuelto y desbordado, con un claro mensaje de rebelión social que repudia esas decisiones cada vez más beligerantes, racistas, narcisistas, clasistas e irracionales.

IV. RETOS. A ese escenario nos enfrentamos los mexicanos, el masivo éxodo involuntario de los mexicanos y otros seres humanos de latitudes lejanas, provocan ya problemas colaterales en tanto de las repercusiones económicas y del orden social que suman inseguridad, desempleo, necesidades en salud, educación y alimentación entre otras. El efecto llega a todos, la unidad nacional es vital para que, con las formas democráticas, pacíficas y apegadas a legalidad estricta, sigamos construyendo al México que todos queremos, en un plano de humanismo, democracia, paz, desarrollo y crecimiento con beneficios comunes e igualitarios.
Los gobiernos emanados de las urnas sostienen y conforman un dique efectivo para que la parte catastrófica y más negativa del reflejo “cucaracha” de Trump, no nos alcance; el respeto a los gobiernos que ejercen desde los municipios, estados y república la actividad de la cosa pública, debe seguir abonando a los derechos de todos los gobernados, así la garantía para el acompañamiento de la población e pro de una evidente transformación y la llegada de más soluciones a los grandes retos.
1000 PALABRAS. – De la reciente visita a Morelos por parte de la Presidenta Claudia Sheinbaum, destacan los apoyos verdaderamente comprometidos, que en las tierras zapatistas encuentran eco y consolidación se suman a programas del Gobierno de Margarita González Saravia y enfocados a favor de las mujeres; nunca como hoy, se tienen etiquetados recursos públicos que ya dan sus primeros frutos.

