

Es increíble y digno de todos los vítores que el Festival Internacional de Teatro Universitario que organiza la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM llegue a su edición 31. Miles de jóvenes de nuestro país han pasado por sus escenarios con la mirada puesta en su futuro artístico. Ésta es una festividad que reúne estudiantes desde nivel bachillerato hasta profesional para reunirse anualmente a intercambiar conocimiento, experiencias artísticas, procesos formativos y, quizá lo más importante, la confirmación de vocaciones.
El pasado viernes en la Sala Miguel Covarrubias del CCU repleta a reventar, Juan Meliá, titular de la Dirección de Teatro, puntualizó en la inauguración: “En esta edición de FITU estamos comprometidos en ayudar a construir grandes avenidas por donde transiten nuestras jóvenes generaciones de hacedores de teatro hacia un mejor modelo de convivencia y desarrollo profesional, más cohesionado e íntegro; estamos convencidos de que es necesario ayudar a vislumbrar y redefinir senderos por donde caminen las, los y les estudiantes y recién egresades para imaginar y consolidar su voz creativa propia”.
A lo largo de 10 días de concurso, compañías formadas al cobijo de instituciones educativas privadas y públicas, muestran sus producciones en espera de la Gran Final que haga victoriosos a los grupos de las distintas categorías. No todos los concursos me hacen feliz en lo particular, como periodista y profesional del teatro. Sobre todo aquellos que son entre profesionales suelen resultar un desastre para la cohesión gremial pues producen divisiones y rencores que a veces perduran toda la vida y en nada contribuyen al desarrollo regional. Pero el FITU posee un espíritu de suyo límpido y lleno de esperanza en un teatro que se instala en el devenir. Son jóvenes sujetos de la profesionalización e incluso algunos no se dedicarán a esta disciplina como modo de vida. Y eso crea amantes del teatro, espectadores perpetuos que seguirán fielmente a sus contemporáneos. Eso es también creación de públicos que tanta falta hace en un país en donde sólo el 8.5% de sus habitantes (dato del INEGI) han entrado alguna vez al teatro o le han visto en espacios no convencionales.
Ocho países (Argentina, Bélgica, Chile, España, Estados Unidos, India, Uruguay) participan en el FITU que este año tiene como invitado de honor a Nueva Zelanda que inauguró con el espectáculo UPU bajo la dirección de Fasitua Amosa y un texto “curado” por Grace Taylor. En el programa de mano se nos explica la curaduría y nos regala el contexto de esta bellísima pieza de la siguiente manera: En samoano “UPU” significa “palabra”. La UPU lleva la riqueza y el poder de la literatura del Pacífico a la vibrante vida teatral. UPU está compuesta por las palabras de una colección intergeneracional de 28 poetas oceánicos. Capta voces de la masa de agua más grande de la Tierra, conocida por nosotros como Te-Moana-Nui-a-Kiwa y para el mundo como el Océano Pacífico. Es un importante trabajo que intenta visibilizar que los colonizadores nos han dividido, conquistado y etiquetado.Navegantes, marineros y orientadores atravesaron el océano regular y libremente; para ellos, no era una barrera sino una «autopista acuática azul». Somos un mar de islas, conectados por el océano, no divididos por él. La UPU es una descolonización de ese espacio, una recuperación de nuestra inmensidad y una reconexión con las islas. En la UPU, las fronteras desaparecen.”
Las categorías de este FITU son: A) Bachillerato, B) Licenciatura sin especialidad en teatro; y C) Escuelas profesionales de teatro en las subcategorías: C1) Montajes dirigidos por estudiantes, C2) Montajes dirigidos por docentes, C3) Montajes de personas recién egresadas y C4) Teatro para infancias. Las ganadoras recibirán un premio económico de $25 mil pesos y se presentarán en un ciclo especial en el Teatro Santa Catarina en octubre y noviembre de 2024. De 155 postulaciones de todo el país se eligieron 24 y, desgraciadamente, ni el CMA ni la UAEM que tienen licenciatura en teatro están presentes en esta 31 edición del Festival. Las entidades de la República que sí están presentes son: Aguascalientes, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Puebla, Tamaulipas, Veracruz, Estado de México y CDMX.

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