Crisis de la basura en Morelos

Josemanuel Luna Nemecio[1]

Fleur Gouttefanjat[2]

En Morelos, la producción de residuos sólidos ha desencadenado una crisis socioambiental y epidemiológica que exige atención inmediata. A diario se generan aproximadamente 1,841.5 toneladas de basura, y se importan más de 100 toneladas de basura provenientes de la CDMX. La infraestructura existente es insuficiente para manejar este volumen de desechos de manera segura y eficiente tanto para el ambiente, así como para la población que habita, sobre todo, en las inmediaciones de los basureros y rellenos sanitarios que tupen virulentamente la entidad.

La mayoría de los municipios morelenses carecen de rellenos sanitarios adecuados, recurriendo a tiraderos a cielo abierto que proliferan en la región. Estos sitios, presentes en prácticamente cada municipio, según datos de la Secretaría de Desarrollo Sustentable, no cuentan con controles ambientales, lo que provoca la contaminación del suelo y de los mantos acuíferos. Además, la quema de residuos en estos lugares libera gases tóxicos, como metano y benceno, que contribuyen a la contaminación del aire y a la generación de diversas enfemermedades.

Por ejemplo, la exposición constante a estos contaminantes ha incrementado la incidencia de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y dermatológicas entre la población local. Al respecto, investigaciones realizadas por el Centro de Investigación Ambiental Sierra de Huautla de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, ha señalado casos de infecciones respiratorias y gastrointestinales vinculados a la acumulación de basura en las calles. Además, los costos asociados a la atención médica por enfermedades relacionadas con la contaminación representan una carga financiera adicional para el sistema de salud pública.

La urbanización acelerada en Morelos, impulsada por grandes consorcios inmobiliarios, ha transformado vastas áreas naturales en desarrollos habitacionales. Este crecimiento desmedido ha resultado en una generación significativa de residuos sólidos, superando la capacidad de gestión de los municipios. Además, la industrialización y el auge de la agroindustria en Morelos han incrementado la producción de desechos.

El desarrollo industrial en Morelos ha generado una cantidad considerable de residuos que no reciben un tratamiento adecuado, afectando al ambiente y a la salud. En el ámbito agroindustrial, el uso intensivo de agroquímicos vendidos en envases plásticos implica genera inconmensurables desechos que, en la actualidad, producen impactos negativos en los suelos y cuerpos de agua, así como en la contaminación de aire.

Al respecto, es imperativo implementar políticas integrales que promuevan la reducción en la generación de residuos, el reciclaje y la disposición adecuada de desechos. Solo mediante un esfuerzo conjunto entre autoridades, sociedad civil y sector privado se podrá mitigar el impacto socioambiental y epidemiológico derivado de la generación e importación de residuos en Morelos.

  1. Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa

  2. Universidad Nacional Autónoma de México

La lucha de Alpuyeca contra los proyectos contaminantes por basura

Fernanda Tomasini[1]

Guadalupe Záyago[2]

Desde 1970, la Zona Metropolitana de Cuernavaca depositaba su basura en el tiradero de Milpillas, un caso que ejemplifica cómo la contaminación refleja una desigualdad social: las zonas urbanas generan los residuos, mientras que los pueblos los reciben. Ubicado en tierras comunales de Tetlama, el basurero comenzó a operar en los años setenta, recibiendo también los lodos de las plantas de tratamiento de CIVAC. En 2003, el Estado de México empezó a enviar su basura y, ese mismo año, se prohibieron los basureros a cielo abierto.

En 2004, el tiradero colapsó debido a incendios, desatando protestas y demandas por su cierre. Alpuyeca fue el principal afectado, sufriendo graves consecuencias en la salud de sus habitantes y en su entorno. En 2006, tras una intensa lucha comunitaria, se logró su clausura y se estableció un plan de biorremediación, aunque este último sigue pendiente. Esta resistencia transformó a Alpuyeca, fortaleciendo su autodeterminación territorial bajo el liderazgo de la Asamblea Comunitaria y consolidando su identidad indígena, convirtiéndose en un referente para otros pueblos en defensa de su territorio.

En 2017, el gobierno propuso la creación de plantas valorizadoras de residuos, incluyendo una en Alpuyeca. Sin embargo, esto generó un fuerte rechazo comunitario y se logró detener el proyecto.

En respuesta a estas problemáticas, se desarrolló un proyecto integral de salud comunitaria en la escuela primaria «17 de abril de 1869», que incluye un comedor saludable, un huerto, un gallinero, un sistema de cosecha de agua, una farmacia viva y baños secos. Este esfuerzo promueve el aprendizaje sobre la importancia de no generar basura como estrategia frente a la crisis ambiental, fomentando una cultura de respeto por el medio ambiente y el territorio.

  1. Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental, UNAM

  2. Maestra en la Comunidad de Alpuyeca, Morelos

La amenaza ambiental y sanitaria del basurero “La Perseverancia” en Cuautla

Josemanuel Luna-Nemecio[1]


El relleno sanitario «La Perseverancia», ubicado en el municipio de Cuautla, Morelos, es un factor de riesgo debido a sus implicaciones socioambientales y epidemiológicas
. Aunque se presenta como una solución moderna para la gestión de residuos, es crucial analizar los desafíos que plantea para la comunidad y el entorno.

El basurerio recibe a diario más de mil toneladas de basura de diversos municipios, incluyendo Cuautla, Ayala y Tepoztlán, así como de la Ciudad de México. A pesar de contar con procesos de separación y valorización de residuos, se recupera únicamente el 12% de materiales como plástico, vidrio y cartón, lo que indica que una gran cantidad de desechos y riesgos siguen acumulándose. 

Uno de los principales riesgos ambientales es la generación de lixiviados, líquidos resultantes de la descomposición de residuos que, si no se manejan adecuadamente, pueden contaminar suelos y cuerpos de agua cercanos. La comunidad ha manifestado preocupación por posibles filtraciones que podrían afectar cultivos locales de sorgo y maíz, fundamentales para la economía regional. 

Es fundamental que las autoridades y la empresa operadora mantengan una comunicación transparente, realicen monitoreos constantes y adopten medidas preventivas para mitigar cualquier efecto adverso. Solo a través de una gestión responsable y participativa se podrá asegurar que «La Perseverancia» cumpla con su objetivo sin comprometer el bienestar de la población y el equilibrio ecológico de la región.

Relleno sanitario La Perseverancia no contamina - El Sol de Cuautla |  Noticias Locales, Policiacas, sobre México, Morelos y el Mundo

  1. Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa

El problema regional de la basura de la Ciudad de México

 

Berenice Torres Sánchez[1]

 

La Ciudad de México enfrenta uno de los más graves problemas ambientales que aquejan a las grandes urbes del mundo: la sobreproducción de basura. Este fenómeno se refiere a la generación excesiva de desechos, que supera la capacidad de recolección, traslado y disposición final. Entre 2012 y 2022, la cantidad de residuos generados en la capital se incrementó en un 172%, pasando de 4,157 a 11,312 toneladas diarias. En el mismo periodo, la basura enviada a rellenos sanitarios aumentó un 78%, alcanzando las 6,515 toneladas diarias.

Desde el cierre definitivo del tiradero Bordo Poniente en 2011, la ciudad no cuenta con un sitio propio para depositar sus residuos. Ante esta situación, el gobierno implementó tres estrategias: 1) enviar una parte de los residuos a diferentes tiraderos y rellenos sanitarios del Estado de México y Morelos; 2) incinerar otra fracción en las plantas cementeras de Cemex en Hidalgo y Puebla; y 3) promover seis proyectos para la quema de basura con el fin de generar energía eléctrica, entre ellos la planta “El Sarape”.

Hoy, la sobreproducción de basura no solo persiste, sino que ha pasado de ser un problema local a uno de escala regional, trasladando los costos y las afectaciones ambientales a estados vecinos. Además, representa un enorme gasto para el presupuesto de la capital, lo que hace urgente replantear estrategias sostenibles de manejo de residuos.

 

Residuos Sólidos Urbanos (RSU) de la Ciudad de México por destino, 2012-2022

Fuente: Inventario de Residuos Sólidos de la Ciudad de México (2023).

  1. Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco

Gestión de Residuos en Zacatecas: Un Desafío Ambiental Urgente

Armida Concepción García[1]

Aide Carolina Menchaca Valdez[2]

El manejo de residuos urbanos es un reto crucial para las ciudades modernas. En México, se generan 120,198 toneladas diarias de basura, de las cuales solo el 9.62% se recicla (ECOCE, 2023). La falta de cultura de separación y la deficiencia en infraestructura agravan el problema, afectando la salud y el medio ambiente.

En Zacatecas, la gestión de residuos se basa en tiraderos a cielo abierto, conocidos como rellenos sanitarios. Estos espacios buscan minimizar el impacto ambiental mediante membranas plásticas que reducen la filtración de lixiviados y la emisión de gases contaminantes. Sin embargo, la gran cantidad de desechos sobrepasa su capacidad.

En 2023, se inauguró la celda 2.5 del relleno sanitario de JIORESA, con una inversión de 35 millones de pesos. Este sitio, que atiende a 450 mil habitantes de cuatro municipios, tiene una capacidad de 250 mil metros cúbicos y recibe 300 toneladas diarias de residuos (Secretaría de Agua y Medio Ambiente, 2023). A pesar de ello, los rellenos sanitarios siguen siendo una solución temporal y costosa.

El relleno de JIORESA enfrenta graves problemas de contaminación debido a incendios constantes por la acumulación de desechos altamente combustibles y la falta de separación de residuos. Estos incendios, agravados por los vientos de la región, generan una bruma contaminante que provoca enfermedades respiratorias y deteriora la calidad del aire en Guadalupe y municipios cercanos. La gestión de residuos en Zacatecas requiere estrategias sostenibles para evitar impactos ambientales y sanitarios mayores.

 

  1. Universidad Autónoma de Zacatecas

  2. Universidad Autónoma de Zacatecas

Economía circular frente a la problemática de residuos: ¿Teoría VS realidad?

Mtro. Fernando Arafat Cano Godoy[1]

Dra. Celia Hernández Diego[2]

La producción de basura está ligada al crecimiento del consumo masivo, la dependencia de desechables, la obsolescencia programada y el extractivismo descontrolado. A esto se suman daños ambientales irreversibles y estrategias gubernamentales insuficientes. Frente a este panorama, surgen propuestas de gestión, marcos legislativos y diseños de empaques más sostenibles, además de estímulos para empresas y gobiernos para que reduzcan la producción de residuos.

Una de las alternativas es la economía circular (EC), un modelo que reemplaza el consumo lineal por un sistema sostenible. Su objetivo es optimizar el uso de recursos, minimizar la generación de desechos y fomentar una gestión restaurativa del ambiente.

En México, la EC ha sido incorporada en políticas como la Ley General de Economía Circular de 2021. A nivel estatal, Querétaro, Puebla, Oaxaca, Ciudad de México y Quintana Roo han impulsado iniciativas pioneras, pero su aplicación sigue siendo limitada. Chetumal es un ejemplo: en 2017 generó 400 toneladas diarias de residuos, de las cuales menos del 10 % fueron recicladas o valorizadas.

Entre los principales retos están la falta de incentivos para reducir residuos, la ausencia de una cadena de valor eficiente y la escasez de centros de acopio. Además, los recicladores informales operan en condiciones precarias, sin apoyo para integrarse en un modelo formal de EC. Urge fortalecer políticas y estrategias que permitan una transición real hacia una gestión más sostenible. No hay suficientes centros de acopio ni estímulos económicos que fomenten la separación en la fuente. Además, el sector informal de recicladores opera en condiciones precarias y sin el respaldo necesario para integrarse a un modelo formal de economía circular.

Mapa 1. Generación de residuos sólidos urbanos en Chetumal (2024)

Foto 1. Sector informal de recicladores (2024)

Foto 2. Acumulación de residuos en las calles sin separación (2025)

  1. Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo, Unidad Chetumal

  2. Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco

Buzón Ambiental

Este es tu espacio para hacer oír tu voz. ¿Tienes alguna inquietud, pregunta o denuncia sobre el medio ambiente en Morelos? El “Buzón Ambiental” de Xoxoctic está abierto para que compartas tus opiniones, experiencias y propuestas sobre la naturaleza, la ecología y los problemas que nos afectan a todos. Escríbenos y juntos hagamos nuevamente de Morelos el lugar de la “Eterna Primavera” ¡Tu participación es clave!

Manda tu contribución de no más de 1500 caracteres al correo:

lajornadamorelosxoxoctic@gmail.com

Riesgo de la generación de variedades de maíz modificado genéticamente para su producción en México

Serafín Cruz Izquierdo[1]
Fernando Castillo González[2]

Desde la creación de los transgénicos en los años 80 mediante tecnología de ADN recombinante y su comercialización, los investigadores han expresado preocupación por los riesgos ambientales para la diversidad genética de cultivos y especies silvestres. En el caso del maíz, esta inquietud se concentra en México, hogar de la mayor variación genética de este cultivo y de las principales poblaciones de teocintle, su ancestro silvestre.

El teocintle, distribuido en Mesoamérica, se asocia frecuentemente con el maíz, formando híbridos fértiles. Esto ha generado debate científico sobre la introgresión, es decir, la incorporación de genes entre especies. Si el maíz transgénico presenta riesgos, estos podrían ser mayores para las variedades nativas que para el teocintle.

El maíz de esta región tiene características únicas: fue domesticado en Mesoamérica hace 8,000 años, existen más de 30 razas y miles de variedades dinámicas que se cultivan, intercambian y transportan a lo largo del país. A diferencia de otros cultivos básicos, como arroz y trigo, el maíz es alógamo, es decir, depende de la polinización cruzada.

Los transgénicos incorporan ADN adicional al genoma del maíz mediante plásmidos. Sin embargo, estas modificaciones pueden causar duplicaciones cromosómicas y aberraciones fenotípicas que afectarían a las poblaciones de maíz nativo. Si se permite su siembra en México, los maíces tradicionales podrían contaminarse irreversiblemente con transgenes, perdiendo su diversidad genética.

Proteger el maíz nativo es crucial. Decidir si se cultivan transgénicos requiere un análisis profundo de sus implicaciones para esta especie esencial, pues el daño podría ser irreversible y sin retorno.

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  1. Colegio de Postgraduados, Campus Montecillo.

  2. Colegio de Postgraduados, Campus Montecillo.

Lectura Recomendada

Te invitamos a sumergirte en el conocimiento a través de libros que abordan temas ambientales claves. Cada recomendación está pensada para inspirarte, informarte y generar conciencia sobre la naturaleza y los desafíos ecológicos que enfrentamos en el estado de Morelos y en todo el país.

En esta ocasión te invitamos a que conozcas el libro La crisis de la basura: Una aproximación crítica desde la perspectiva de los pueblos, el cual fue escrito por Juanita del Pilar Ochoa Chi y coeditado por Editorial Ítaca y la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

El libro analiza el impacto ambiental y social de los modelos de gestión de residuos en México, tomando como eje la resistencia de la comunidad de Alpuyeca, en Morelos. A través de una mirada crítica, el libro expone cómo los proyectos de disposición de basura reflejan profundas desigualdades territoriales, donde los desechos urbanos son trasladados a comunidades rurales e indígenas, afectando su salud, sus recursos naturales y su derecho a la autodeterminación.

El caso de Alpuyeca es presentado como un ejemplo de organización comunitaria contra megaproyectos contaminantes, evidenciando la lucha de los pueblos por el territorio y la justicia ambiental. Con un enfoque marxista y ecoterritorial, la obra denuncia la complicidad entre Estado y capital en la mercantilización de la basura y plantea alternativas desde la autonomía y la autogestión. Es un texto fundamental para quienes buscan comprender la crisis de los residuos desde una perspectiva crítica y comprometida con los movimientos sociales.

La Jornada Morelos