Respecto de la propuesta de paquete económico presentada por el Ejecutivo para su análisis en el Congreso de Morelos, la gobernadora Margarita González Saravia ha sido muy clara respecto a su disposición a dialogar y negociar el contenido de la propuesta. Por si había dudas, ayer aseguró que su administración no está dispuesta a forzar las cosas para quedarse con el presupuesto del año pasado y habló de “equilibrar las posiciones y llegar a acuerdos”.

González Saravia ya había, desde antes de rendir protesta como gobernadora, trazado las líneas de su relación con el Congreso de Morelos. Una de diálogo y respeto en la que se pudieran consensuar acuerdos para el desarrollo del estado y el bienestar de sus habitantes; ni avasallamiento de la oposición ni compra de voluntades de los diputados, dijo en una entrevista exclusiva con La Jornada Morelos.

Los primeros meses de la administración gubernamental que inició el 1 de octubre han tenido esa tónica lo que, sin restarle complejidad a un análisis tan complejo como el del paquete económico 2025, ha permitido que, a diferencia de lo que ocurrió durante toda la administración de Cuauhtémoc Blanco, no haya escenario visible para que el diálogo al interior de la Legislatura y con el Ejecutivo estatal se rompa, si siquiera se ha pausado.

La posición de los diputados de oposición (PAN, PRI, MC y PT) no es irreductible sino en un tema, el no permitir que lo que consideran una muy agresiva propuesta de aumento a los impuestos locales pase. En cambio, se ha logrado convencerlos de la urgencia de que el estado eleve la recaudación para reducir la dependencia que se mantiene de las partidas federales para integrar el presupuesto local, algo que sin duda llevará a una propuesta intermedia que aumente gradualmente la recaudación estatal sin arriesgar el empleo y proyectos de inversión en Morelos.

Conocedores de esto, no sólo por los reportes que le llegan de sus bancadas aliadas (Morena, Nueva Alianza y Verde Ecologista), sino por el diálogo directo que mantienen con las bancadas de oposición, los operadores políticos del gobierno estatal han planteado la necesidad de pensar ajustes al proyecto económico que se estaría afinando en unos días, probablemente ya después de que el Legislativo haya aprobado un paquete económico con ajustes a la propuesta original.

Algo que puede dar al Ejecutivo margen de maniobra es que los diputados no aprobarían algunos de los incrementos presupuestales propuestos por algunos tribunales y órganos autónomos, como el del Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (IMIPE), la Fiscalía General del Estado (FGE), y el Tribunal de Justicia Administrativa (TJA), por ejemplo, lo que permitiría un ajuste superior a los 300 millones de pesos.

Esos recursos que estaban integrados en la propuesta original podrían reorientarse a los proyectos de infraestructura y obra social y educativa que ha planteado la gobernadora para ejecutarse el próximo año.

Sobre el resto de los ajustes González Saravia ya anticipó que se hará la revisión consecuente para que los discursos vayan a los proyectos que tengan el mayor impacto social, lo que evidencia que la gobernadora está dispuesta a redefinir su proyecto de gasto antes de pelear con el Legislativo, lo que podría llevar a una nueva crisis política en un estado que apenas se recupera de las recurrentes que tuvo hasta septiembre pasado. Si todo sigue así, por primera vez en siete años el estado no cerrará el año con un pleito entre sus poderes Ejecutivo y Legislativo, y eso es una buena noticia que anticipa colaboración política durante el resto del año.

La Jornada Morelos