

Con la inauguración de la Feria de Posgrados 2025, Morelos busca potenciar su presencia en la oferta de alta academia en el país y el mundo, un sitio que, si bien no se había perdido del todo, fue dolorosamente lesionado por dos factores: la pandemia por Covid-19 y el desinterés institucional y gubernamental en un sector donde la entidad tiene todo el potencial para ejercer un liderazgo nacional.
Con 108 programas de posgrado de alta calidad ofrecidos por instituciones del más alto nivel y con reconocimiento nacional e internacional; y casi un centenar de universidades e institutos que ofrecen estudios de nivel superior y posgrado, la academia es un espacio al que Morelos había apostado con cierta timidez a finales de los noventa y luego descuidó durante dos y media décadas, la última marcada por el sismo del 2017 y la pandemia de Covid-19 que, la última más que el primero, provocaron una baja sustancial en el número de aspirantes a cursar posgrados.
La alta calidad de los posgrados en Morelos no menguó a pesar del olvido en que tuvieron las autoridades al sector. Pero las posibilidades enormes que los estudios del más alto nivel y la investigación científica y tecnológica de punta, no habían sido aprovechadas hasta que se sumaron tres factores que permitieron una coyuntura virtuosa para el desarrollo.
Primero, el relevo en la rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (la principal contribuyente de la producción científica de Morelos), cuya nueva administración ha reforzado el impulso a la investigación y posgrado. Si las anteriores fueron rectorías que solo atendían las recurrentes crisis financieras y procuraban que ello dañara lo menos posible la actividad universitaria, la de Viridiana Aydeé León Hernández, ha procurado, además, el fortalecimiento de las áreas sustantivas de la actividad universitaria, docencia, extensión e investigación, para consolidar un proyecto universitario vinculado con y útil para la sociedad.
Segundo, la llegada a la gubernatura de Margarita González Saravia, una mujer que nunca ha ocultado su interés por la divulgación de la ciencia, una afición que evidencia la admiración que la gobernadora tiene por la producción del conocimiento; pero también su perspectiva práctica de pensar cómo puede servir cada descubrimiento, desarrollo y patente, para mejorar las condiciones de vida de la gente.
Y tercero, la construcción junto con la comunidad científica de un proyecto integral para el desarrollo de la ciencia y tecnología en Morelos, vinculado con el sector productivo, lo que explica que el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos esté sectorizado en la Secretaría de Desarrollo Económico y Trabajo del gobierno estatal. El director del consejo, Jaime Arau Roffiel, ingeniero, tiene una visión también muy práctica de la actividad científica y de las posibilidades que éste plantea para impulsar el desarrollo del estado.

Los tres factores han sido determinantes para que la comunidad científica, el gobierno estatal y la sociedad coincidan en la importancia de impulsar lo que ya se tiene en el estado, una cantidad privilegiada de personas y centros dedicados a la producción del conocimiento; y ampliar y potenciar su presencia y valor en la vida cotidiana de Morelos.
Se trata, sin duda, de saldar una deuda de justicia que el Estado y la sociedad tienen con la comunidad científica, pero también de una extraordinaria oportunidad para construir un desarrollo para todos a partir de la ciencia y la tecnología. La Feria de Posgrados es la primera, pero no la única ni última acción que, academia, gobierno y sociedad, impulsan juntos para construir un mejor Morelos, y los resultados conjuntos de todas ellas deberán evaluarse en el corto y mediano plazos, la entidad no puede esperar mucho más.

