

El segundo partido de pretemporada del Atlante en su nueva casa, el estadio Agustín “Coruco” Díaz de Zacatepec, más allá del resultado y la emocionante gesta deportiva que brindaron los equipos en la cancha, es una gran noticia para Morelos.
La afición regresó al estadio que hace mucho no vivía una entrada como la de este sábado. No era para menos, el equipo visitante, los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es de los consentidos de la afición en Morelos; y los Potros de Hierro, han demostrado desde su llegada a Zacatepec porqué son el Equipo del Pueblo, reviviendo a su antigua afición local y formando a nuevos fanáticos; así que la entrada resultó francamente mejor de lo que se esperaba en un partido de preparación.
En la tribuna, destacó la presencia de la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, quien compartió con los presidentes de los clubes Pumas Luis Raúl González Pérez y Atlante Emilio Escalante, como una muestra del poder del deporte para unir a la gente y también del cariño que la mandataria, y miles de morelenses tienen por ambas escuadras.
El futbol es un deporte mágico, a su alrededor se tejen miles de sueños, pero también enormes realidades fortalecedoras del espíritu, la unidad social, la economía y el desarrollo humano, mucho más cuando se habla de proyectos que, como el de Atlante en Morelos, busca el fomento de la cultura física y el deporte en el estado. La presencia del azulgrana en Morelos permite además apuntalar la actividad económica no solo en la zona sur, sino en todo el estado, al presentar alternativas para el turismo, y otras actividades económicas ya disponibles y también en otras oportunidades de negocios que seguramente se abrirán fundado en los éxitos que en términos deportivos y de afición logre el equipo en su nueva casa.
La fanaticada morelense ha demostrado, en decenas de sufridísimas temporadas con el Zacatepec y sus filiales y versiones, un gusto enorme por el futbol y un amor incondicional a los equipos que juegan en el “Coruco”, algunos no han tenido el éxito deseado porque no han sabido conectar con la gente o porque presentaron proyectos deportivos francamente insuficientes, pero en general jugar en el estadio que hicieron legendario personalidades como Pablo Larios, Agustín “Coruco” Díaz, Raúl Cárdenas, José Antonio Roca y el siempre carismático Alfredo “Harapos” Morales; debe considerarse un privilegio, sobre todo para el Atlante que comparte con el Zacatepec la historia de uno de sus más grandes, Horacio Casarín.
Sin duda los Potros de Hierro están respetando el carácter histórico del estadio ubicado en la selva cañera, lo muestran en la cancha y fuera de ella con una voluntad evidente para vincularse con la región a través de sus Academias de futbol, y de la contribución que, saben, pueden hacer al desarrollo de Morelos.

Si algo parecen demostrar las primeras semanas del Atlante en Morelos es que no se trata de un ave de paso, sino de una institución deportiva que busca echar raíces en el estado en un proyecto que a futuro pueda integrar al estado en una región donde el futbol de primer nivel sea un impulsor del desarrollo.
La enorme historia del Equipo del Pueblo es una gran marca para el azulgrana, pero también tendrá que serlo su futuro, ligado desde ahora, como demuestra la naciente afición, a la zona más futbolera de Morelos, el querido Zacatepec.
Después de este segundo partido de pretemporada en el “Coruco” Díaz, algo ha quedado claro, Morelos no dejará de ser cañero, pero también es Potro, uno que anda por los cañaverales de la zona sur con toda autoridad.

