Screenshot
Screenshot

 

Antes de que concluyera el año y frente a la garantía de que el gobierno federal transferiría 270 millones de pesos de recursos extraordinarios para que la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) pudiera cerrar sin sobresaltos el año, en La Jornada Morelos advertíamos de la necesidad de plantearse una revisión a fondo de los subsidios a la institución.

Este proyecto empezó a trazarse desde el inicio de la gestión de los recursos que los últimos días del 2025 permitieron a la UAEM pagar las prestaciones de final de año y con ello evitar un conflicto laboral mayor.

El Gobierno de México reconoció, por primera vez en una década de rescates financieros a la universidad morelense que la viabilidad institucional estaba estructuralmente comprometida, al tener una matrícula casi del doble con básicamente el mismo presupuesto de hace diez años, lo que comprometió aún más el reducido gasto por alumno.

El reconocimiento no fue sencillo dado que el imperio de los técnicos de la economía se resistía a conceder, primero, la necesidad de ampliar la cobertura en educación superior como una inversión de mediano plazo para el desarrollo del estado y el país; segundo, que los esfuerzos de la UAEM y los sacrificios de sus trabajadores dieron resultados considerables en un proyecto de reingeniería financiera que permitió enfrentar adeudos históricos; y tercero, que la necesaria ampliación de la matrícula universitaria en Morelos requería mayores recursos.

El entendimiento llegó gracias a una innegable coyuntura favorable, la convicción de la presidenta Claudia Sheinbaum para fortalecer la educación en todos los niveles, principalmente en el superior, procurando el acceso de las juventudes de todo el país a estudios universitarios que permitan impulsar el desarrollo económico y con ello el bienestar del país.

Frente a esa convicción, las gestiones de la rectoría de la UAEM, a cargo de Viridiana Aydeé León Hernández, por recursos extraordinarios; y el planteamiento de la gobernadora Margarita González Saravia sobre la necesidad de atender el problema financiero estructural de la universidad fueron bien recibidas en el gobierno federal.

La UAEM recibirá a partir del 2027 esos 270 millones de pesos integrados ya a su subsidio federal anual, para lo que se trabajará durante este año en la forma de integrar ese monto al Presupuesto de Egresos de la Federación. Se trata de un monto que reconoce los retos de la universidad, y si bien puede no salvar totalmente sus finanzas, es un apoyo que sumado a otros como los incrementos a los recursos que el gobierno de Morelos aporta a la UAEM, el fortalecimiento de los ingresos propios, y la disciplina y austeridad en la administración universitaria, pueden ayudar a resolver los pasivos que la administración de León Hernández heredó.

Si bien la inclusión de ese monto en el presupuesto federal se dará hasta el 2027, el reconocimiento de esa necesidad institucional puede ayudar a que la gestión por esos recursos extraordinarios en este año sea mucho más sencilla; y esas son buenas noticias para todos.

La Jornada Morelos