

Como si se adelantaran los Reyes Magos, varios municipios que acudieron en busca de ayuda a la Secretaría de Hacienda del gobierno estatal recibieron la noticia de que entre hoy y mañana dispondrán de recursos frescos para hacer frente a sus compromisos al cierre del ejercicio fiscal, trance especialmente delicado en vísperas del cambio de administraciones, como sucede cada tres años.
Son poco más de 200 millones de pesos los que llegarán de la Federación y se dispersarán a todos los municipios “conforme a las fórmulas dictadas por la normatividad”, advirtió la secretaria de Hacienda, Mirna Zavala, lo que significa que tal cantidad aunque no se divida entre 36 salomónicamente, sí alcanzarán para que todos tengan algo, del más pequeño al más grande.
Otra buena noticia es que por fin alguien se preocupa por el patrimonio histórico de la capital. El Ayuntamiento de Cuernavaca rescató del olvido el censo de los inmuebles del centro y convocó a continuar un proyecto abandonado -algunos sí sabrán por qué- desde el 2014. Tuvieron que pasar casi diez años para que se recordara que el centro, no solo de la capital, sino del estado, puede ser declarada, como debe ser, Zona de Monumentos. El proyecto se guardó en una gaveta hace dos lustros, pero recientemente se desempolvó y ya muestra avances de importancia, según informan las autoridades competentes, gracias a la colaboración del INAH-Morelos y de la UAEM.
También debemos reconocer como buena, la noticia de que la Comisión Independiente de los Derechos Humanos de Morelos A.C. cumpla 35 años de esforzada y productiva actividad, como se puede atestiguar en el especial que usted encontrará más adelante.
Los de la CIDHM han sido siete lustros de una tarea que no ha estado carente de presiones, incomprensiones y hasta ataques por aquellos que creen que la defensa de los derechos humanos es un estorbo político. No obstante, la Comisión ha demostrado su resiliencia y se ha hecho presente en muchos de los acontecimientos que han marcado la historia reciente de nuestro estado y nuestro país, notablemente la causa de las mujeres y la tragedia de los feminicidios, la reivindicación de las comunidades indígenas y las causas de las minorías y de las infancias.
La CIDHM, y todos los esfuerzos a favor de los derechos humanos, serán necesarios en tanto no maduremos como sociedad, erradiquemos viejos lastres y pongamos en el centro del debate -y de todas nuestras acciones- el respeto a las personas, su cultura y su vida. Morelos se debe congratular de contar con un grupo de civiles pendientes de los intereses genuinos y básicos de todos nosotros.


