

Por muy modesto que pueda ser, el anuncio de la inversión que por lo menos seis empresas nacionales e internacionales están dispuestas a hacer en Morelos, dos de ellas como ampliación, una como reconversión y las otras como nuevas inversiones, tendría que verse con enorme optimismo en tanto significan las primeras apuestas serias del sector productivo después de cinco años prácticamente sin nuevas inversiones y muy moderadas reinversiones de utilidades.
Dadas las condiciones inciertas de la economía internacional y el freno casi total que se había puesto a inversiones internacionales en Morelos, las seis inversiones que se anunciarán hoy, con la visita del secretario de Economía, Marcelo Ebrard a Morelos, y las que se dialogan y están próximas a consolidarse en torno al aeropuerto Mariano Matamoros y otras oportunidades logísticas que ofrece el estado, resultan una excelente noticia pues no solo son las primeras en muchos años, sino porque responden sin duda a un cambio profundo en las condiciones que ofrece Morelos ahora y que no estaban presentes hace un año, o dos, o cinco.
La paulatina mejora en los indicadores de seguridad; la apuesta a inversiones en infraestructura de comunicaciones, la existencia de un proyecto integral de desarrollo económico que integra a la industria, el comercio, el transporte, el turismo y la agroindustria; las oportunidades que permite la cercanía no solo con la capital del país y los puertos de Acapulco y Veracruz, sino también con el gobierno federal y un proyecto económico compatible con el trazado en el estado; han sido parte del primer éxito en la atracción de inversiones a solo cinco meses de iniciada la administración de la gobernadora, Margarita González Saravia.
Si a estos primeros aciertos se suman los que pudieran conseguirse a partir de la reactivación de parques industriales; la promoción del turismo, la ciencia y la salud; la culminación de los proyectos de integración de la red carretera, y la posibilidad cada vez menos lejana, de reactivar la comunicación ferroviaria; Morelos se habrá vuelto pronto en un estado competitivo para la atracción de capitales productivos.
Por supuesto que no solo se trata de atraer las inversiones, sino de garantizar que permanezcan junto con los beneficios que traen para el estado, en materia de empleos fijos y temporales, recaudación de impuestos, pagos de derechos, fortalecimiento de mercados internos, entre otros; y para ello tanto el gobierno como la sociedad deben generar las condiciones que permitan la operación de las empresas que quieren invertir en el estado. Se trata de, al mismo tiempo de potencializar los beneficios generados por las nuevas inversiones, permitir que los empresarios obtengan un buen retorno de forma justa.
Para ello, las condiciones de seguridad pública e infraestructura deben seguir mejorando y el proyecto de desarrollo económico del estado tendrá que continuar avanzando conforme ha sido planteado. Es decir, el plan de gobierno de Margarita González Saravia y sus colaboradores en seguridad (Miguel Ángel Urrutia Lozano) y economía (Víctor Sánchez Trujillo, Margarita Galeana Torres y Daniel Altafi Valladares), tendrá que seguir fortaleciéndose de forma que Morelos no sea solo un patio de producción, sino que ofrezca también un mercado interno fuerte y con miras a la prosperidad de todos quienes en él participan.

Porque algo cierto es que, aunque parecen darse los primeros pasos para un cambio sustancial en los indicadores, la seguridad pública y el resto de carencias del estado sólo han mejorado moderadamente, por lo que puede pensarse que mucho del éxito en la atracción de inversiones proviene, justamente, de la confianza que genera un proyecto económico sólido que empieza a concretarse en hechos, esos sí, en todos los sectores.

