
Fernando González Domínguez*
Una buena y una mala diría la vox populi. Primero la mala: estuvieron cerrados algunos museos de la Red del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Normalmente cierran al público los lunes, pero no los martes ni los miércoles. Ya los abrieron desde el jueves cinco de junio. Eran las 9:14 de la mañana cuando dos jovencitos y después un hombre alto, de oscura piel y pasaporte americano al parecer ingresaron al Museo pasando por el arco del triunfo, perdón de la seguridad.
Pero no, esa no es la buena. La buena noticia ocurrió en la misma madrugada, casi a la misma hora. Mientras en México los museos cerraban por falta de polis, al tiempo que los trabajadores pegaban una cartulina de aviso de hasta nuevo aviso, la Fundación del Premio Princesa de Asturias anunciaba la designación del Museo de Antropología e Historia como ganador del Premio 2025 en la categoría de Concordia. Unos días antes, el mismo jurado había declarado a la fotógrafa mexicana María Graciela del Carmen Iturbide Guerrero acreedora del mismo reconocimiento en la categoría de las Artes. Son dos de los ocho premios que entregará el Principado de Asturias en el norte del Reino de España.
Comparten este año la fotógrafa Iturbide y las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia con la super estrella del tenis Serena Williams, máxima ganadora femenil con un palmarés de decenas de trofeos y la mayor cantidad de Grand Slams sólo detrás del serbio Djokovic. Por cierto, el galardonado más joven en la historia del Princesa de Asturias es también un tenista, Rafael Nadal a sus 21 años, y recientemente homenajeado a propósito de su retiro en la cancha de polvo de arcilla del Roland Garros en Francia. Se están jugando en estas horas sus finales 2025. Historia pura del deporte blanco.
Otros premiados
También reciben el próximo mes de octubre el mismo premio de manos de los reyes españoles el estudioso coreano de la comunicación BYung-Chul Han; el escritor catalán Eduardo Mendoza y el analista de los temas de migración Douglas Massey, norteamericano. La próxima semana sabremos quienes serán los reconocidos en Investigación Científica y en Cooperación Internacional para completar los ocho premios que cada año entrega la Fundación.

México es de los países que más han recibido ese prestigiado galardón. Sólo le superan el anfitrión ibérico; los Estados Unidos de América, y el Reino Unido además de Francia que tiene 23. Nosotros llegaremos a 22 veces reconocidos en diversas áreas. Entre otros, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Juan Rulfo, el Fondo de Cultura Económica y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han sido distinguidos desde 1980 que se creó la Fundación y el Premio Príncipe de Asturias hoy nombrado Princesa en honor a Leonor hija mayor de los Reyes Felipe VI y Doña Leticia Ortiz.
La Concordia no debería ofender a nadie
Como dije. Una buena y una mala. La buena ya están abiertos los museos, la mala que ante el anuncio de la designación del museo mas visitado de México se esperen mas “pasitos” rumbo a un perdón que nadie entiende. Lo que sí se entiende es que la categoría de Concordia debe ser recibido con orgullo, alegría y respeto a quien lo otorga. En esa categoría lo han recibido las más diversas iniciativas: El banco de Alimentos contra la hambruna; Médicos sin Fronteras; la Fundación de Elizabeth Taylor para la investigación del SIDA; la UNICEF; Adolfo Suárez por la transición pacífica española; los Héroes de la tragedia nuclear de Fukushima y los Trabajadores Sanitarios de primera línea contra el COVID más recientemente.
El Museo del Paseo de la Reforma sólo alberga cosas buenas. Es el verdadero salón de clases de muchas jovencitas y jovencitos que apoyan en su espaldas prestadas y respetuoso silencio sus libretas para tomar los apuntes de la tarea de historia que los maestros han encargado a sus pupilos. Es frecuente la toma de fotografías de vacacionistas, muchos, muchos de ellos extranjeros que visitan obligadamente este museo referido por paisanos suyos que ya lo visitaron y lo recomiendan ampliamente.
El museo, como un templo
Me gusta mucho ver a adolescentes uniformados llegar en grupitos que a pesar de la algarabía afuera del museo al entrar -como si entraran a un templo- suspenden el chacoteo y se encaminan en desorden a visitar las salas. Debe saber el visitante que entrar al museo el recorrido es libre. No se tiene que seguir una solo ruta. Pueden visitarse las salas como uno quiera. El segundo piso ha sido renovado recientemente. Gracias a la calidad técnica de los nuevos teléfonos entran a las salas y los patios miles de celulares que se llevarán el recuerdo de la foto con la Piedra del Sol de fondo sin usar flash, o la enorme caída de agua pensada por el arquitecto Pedro Ramírez Vásquez, Jaime Torres Bodet y muchos artistas como Manuel Felguérez, José Chávez Morado y Rufino Tamayo que aportó su talento mundial para retornar a su faceta muralista…
Las bermudas y las gorras pululan en las afueras del recinto museográfico. Vienen de la “bella provincia mexicana” cliché aparte o vienen de Europa, Sudamérica, de Canadá y los Estados Unidos con la obligación agendada de visitar el museo. Los viajeros mexicanos al extranjero saben que deben visitar el MET si van a la gran manzana; el Prado si llegaron a Madrid o el Louvre si están en la antigua Lutecia, la Ciudad Luz. En la CDMX se debe pasar por Antropología antes de la Villa y Xochimilco. La convivencia de mamás y papás humildes y celosos de la educación de sus hijos, los turistas con descargas informativas en sus celulares (las guías ya perdieron atractivo) hasta las parejas en vías de darse un sí recorren las salas antes de aventurarse al zoológico o el lago que está como se dice “a tiro de piedra” en el mismo bosque de Chapultepec que además alberga más museos.
Los jóvenes y muchachitas estudiantes gozan con que en el aula se les ordene la tarea de ir a determinada sala del Museo de Antropología por que también les representa un día en el bosque, aunque su escuela esté a dos horas en combi, metro y metrobús combinado para llegar. Se certifican los miles de visitantes por la compra de entradas, pero también se confirma su volumen por el número creciente de vendedores ambulantes en los alrededores del museo. Hay venta donde hay gente. Así de simple.
Al entrar y al salir les recibe y les despide la magnífica obra de Rufino Tamayo “Dualidad”, creada exprofeso para el vestíbulo. De formato enorme les demuestra al vuelo que están entrando a un museo que te dibujará cual pintura de dónde venimos como sociedad y cuales han sido nuestras formas de arte en piedra en tela y en la imaginación de un pueblo que durante siglos se ha transformado en sol y en luna indistintamente. Jaguar y serpiente emplumada combaten como opuestos y complementarios. Quetzalcóatl versus Tezcatlipoca. Contraste, contradicción, paradoja. Tinieblas y luz en nuestra historia precolombina y en adelante mestiza.
Solo 100 pesitos
Si usted visita el museo verá sólo 8 mil de las 250 mil piezas en sus 23 salas. El costo es de sólo cien pesos contra decenas de dólares y/o euros en los museos extranjeros arriba referidos. Habrá 66 policías cuidando el museo que por cierto ya sufrió alguna vez un insólito robo una noche entre la Nochebuena y la Navidad de 1985. El suceso fue retratado en la película “Museo” de Alonso Ruiz Palacios y el célebre actor Gael García Bernal rodada en sets de los Churubusco que simulaban a la Sala Maya sitio de la extracción ilícita de un par de jóvenes del rumbo de Ciudad Satélite que en la vida real penetraron al Museo.
Ojalá se despierte el antojo por saber más del Rey Pakal o la Piedra del Sol en los visitantes primerizos y no especializados. La sorpresa será mucha y será mejor que ver bailar sin sentido a parejas en la fuente del ocio que es el tik-tok, por ejemplo.
El mejor museo de Latinoamérica
Para muchos el museo es el mejor de Latinoamérica, por ello la designación del Premio Concordia no sólo es pertinente como casa de visitas de alrededor de tres millones el año pasado. También es justo después de mas de sesenta años de ser un gran vehículo de formación de menores, jóvenes y adultos deseosos de saber. Todos los directoras y directores del Instituto y del Museo son personajes de altísima calidad académica y de alto humanismo que han garantizado el cuidado extremo de nuestro patrimonio Nunca ha sido diferente y por ello el reconocimiento se vuelve mas valioso. Han trascendido a los vaivenes políticos de todo tipo.
Es probable que algunos recuerden el promocional, el spot de invitación a visitar el Museo de Antropología en los lejanos 70`s: concluía el anuncio con una voz de entusiasmo que decía: “Sí ahí. Donde está Tláloc”. El dios de la lluvia y la fertilidad (existe un debate sobre su género así que también le suponemos diosa) es el personaje del politeísmo prehispánico más conocido de los mexicanos. Cuando se decidió su traslado desde San Miguel Coatlinchán en la alcaldía de Texcoco a 70 kilómetros, hubo férrea resistencia del pueblo originario. Las autoridades tardaron meses en convencer a los pobladores mexiquenses del tamaño del hallazgo.
Se transportó el monolito de casi 170 toneladas y mas de siete metros de altura en dos grandes remolcadores de 64 llantas en 1964. Texcoco ganó la pavimentación de tramos de la México-Texcoco, y los habitantes del Defe ganamos con poder contemplar a la deidad y hasta tocarla. En Youtube puede ver cómo llegó Tláloc a su nueva casa bajo un tremendo aguacero fuera de temporada. Era un saludo divino. Hoy le dicen lluvia atípica. Permaneció por siglos acostado luego de que indígenas texcocanos lo escondieran en unas cuevas para impedir su destrucción a manos de los conquistadores. Así lo pintó José María Velasco en su obra “Texcoco en el Tiempo” décadas muy atrás. Nada más llegar a Reforma después de darle la vuelta al Zócalo y visitar al Ángel de la Independencia que apenas había vuelto después de su vuelo por un terremoto, se le puso en pie sin dañar ninguna parte del monolito.
Una mala y una buena
Una mala: Creo que el Dios o Diosa de la Lluvia Tláloc sospechó que le cerrarían su museo. Justo esa tarde, noche y madrugada mientras se cerraban los museos nos mandó una lluvia más que atípica que inundó muchas partes de la zona metropolitana. De Texcoco a Reforma todo se inundó. Según las autoridades en esas horas cayó la tormenta mas intensa en los últimos ocho años, justo el lunes pasado.
Una buena: El martes ya no llovió y se corrigió en horas la apertura de los recintos. Cuando se expone mucho a medios una situación puede que se revierta. Espero que se estimule a la población a visitar con más frecuencia nuestros muchos museos. Ojalá se interesen por conocer la obra de la gran artista de la lente Graciela Iturbide. Ojalá se le exponga en museos y se difunda su obra y ojalá, si asisten al de Antropología valoren lo que el Premio Princesa de Asturias reconoce: Concordia. Convivencia pacífica. Hospitalidad y enseñanza para todos y todas de cualquier color o nación. ¡Si ahí donde esta Tláloc!.
*Director General de Factor D Consultores

Foto: INAH

Foto INAH

