

Con las demandas de igualdad, freno a la violencia, libertad y autonomía, cientos de mujeres morelenses marcharán hoy de la glorieta del Niño Artillero (en Las Palmas) al zócalo de Cuernavaca, en una nueva conmemoración del Día Internacional de la Mujer 8M que, dado el poco avance sustantivo en las demandas más generalizadas y elementales de las morelenses, tendrá básicamente las mismas proclamas de las anteriores.
Las amenazas contra las colectivas que organizan la marcha, previas al ocho de marzo, comunes en otras ocasiones, esta vez han arreciado. Andrea Acevedo, vocera del colectivo Divulvadoras, una de las organizaciones convocantes, aseguró que “siempre hay amenazas en contra de la marcha. Es cierto que este año son más fuertes, y que esto responde a que cuando hay más avances en los derechos de las mujeres, hay más rechazo, más violencia hacia lo que estamos ganando”.
Y refirió que más allá del miedo, “lo que nos indigna de esta situación es que puedan estos grupos tener el tiempo y la energía para estar llamando a la violencia cuando nosotras estamos llamando a todo lo contrario, a que se pare la violencia en contra de las mujeres. Entonces una vez más nos dan la razón para seguir saliendo a las calles”.
Aseguró que las amenazas se reciben a través de redes sociales, ninguna de toma directa y giran en torno a “ir a violentar la marcha”, y advirtió que tales mensajes no harán que se deje de marchar.
En paralelo, el alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado llamó a la ciudadanía y las autoridades a no criminalizar las expresiones de las colectivas.
En un comunicado, Urióstegui Salgado reiteró su respeto a la libre manifestación y el compromiso del ayuntamiento para “apoyar medidas y políticas públicas que permitan a las mujeres de Cuernavaca, de Morelos y del país, acceder a una vida libre de violencia, como es su derecho”.

Pidió “no criminalizar las expresiones que colectivas y feministas han dejado de manifiesto para ser visibilizadas, detener agresiones de las que siguen siendo objeto en el ámbito público y doméstico, así como seguir impulsando ambientes seguros para ellas”.
En tanto, el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Luis Jorge Gamboa Olea, cuya institución ha sido señalada reiteradamente como protagonista en casos de violencia institucional contra mujeres, decidió colocar vallas en la entrada del Palacio de Justicia de Morelos para “proteger” a la institución. Desde temprano más de una decena enormes tablas fueron colocadas sobre la banqueta de la calle Leyva; eso sí, pintadas en diversos tonos de violeta y con la leyenda “Libres, vivas y sin miedo”.

