

Ante el desafío hídrico: Mujeres como agentes de adaptación
El cambio climático es una realidad ineludible que está afectando la disponibilidad y calidad del agua en muchas regiones del mundo. Morelos no es la excepción. Aunque esta problemática se sigue viendo como algo lejano que se pierde en el mundo de la información alarmista, la evidencia es clara: disminución en el periodo de lluvias, sequías más prologadas y mayor presión sobre los acuíferos. Esto ha generado tensiones entre distintos sectores económicos y sociales y conlleva complejos retos. Los riesgos y consecuencias se distribuyen de manera desigual poniendo en evidencia las inequidades y el deterioro ambiental ya existente, tal como lo reconoció el Panel Intergubernamental de Cambio Climático en 2001. Los más vulnerables ante estos eventos son regularmente los grupos desfavorecidos en lo económico, social, cultural, político o ambiental. Las mujeres muchas veces se encuentran en estos grupos vulnerables.
Frente a este panorama, se vuelve cada vez más apremiante una respuesta integral que priorice la adaptación a estos cambios mediante un enfoque participativo. En este contexto, las mujeres juegan un papel clave como promotoras para lograr la resiliencia hídrica. Numerosos son los acercamientos teóricos que promueven la inclusión de las mujeres como agentes de cambio para el desarrollo sustentable y la gestión integral del recurso hídrico El enfoque “Género, Medio ambiente y Desarrollo”, busca diseñar e implementar políticas de desarrollo considerando a las mujeres como factores clave en la adaptación a los efectos adversos del cambio climático. Se reconoce a las mujeres no solo como víctimas ante efectos adversos, sino también como usuarias, consumidoras y conocedoras de los recursos naturales. Las mujeres suelen ser las responsables de colectar, almacenar y administrar el uso del agua en los hogares. Son normalmente quienes conocen las necesidades básicas de sus familias, la calidad, fiabilidad y fuentes de los recursos hídricos locales. Ante la escasez del vital líquido, buscan solucionar los problemas referentes a las necesidades básicas e inmediatas de sus familias. La CEPAL, ha reconocido este rol desde el concepto de “Economía del Cuidado”.
Desarrollar capacidad adaptativa es crucial para estos grupos vulnerables y población en general. Pero esta adaptación efectiva no puede ser un proceso impuesto desde arriba, sino que debe construirse desde las bases, con la participación y el conocimiento local. Actualmente, se ha observado el surgimiento de iniciativas lidereadas por mujeres tanto en el país como en Morelos, con un enfoque de “soluciones basadas en la naturaleza”, que buscan aprovechar los recursos que brinda la naturaleza para abordar desafíos socioambientales locales y regionales. A pesar de esto, estas iniciativas siguen enfrentándose con diversas barreras para acceder a territorio, financiamiento y espacios de toma de decisiones.
El reto del agua en Morelos exige un cambio de paradigma en la gestión del recurso y depende de la capacidad de articular esfuerzos entre distintos sectores. La crisis hídrica no es solo un desafío ecológico, sino también social y económico. Se vuelve cada vez más un asunto de urgencia aprovechar su potencial transformador y catalizador para la cooperación en torno a intereses comunes. El agua históricamente es algo que moviliza y tiene el potencial de ser una herramienta de conciliación en un territorio. Los humanos evolucionamos más a través de la cooperación.

Aunque el panorama parece muy gris, no se puede negar que se está gestando un cambio lento pero profundo de paradigma mundial, que hace insostenible seguir con los mismos patrones. Existe mayor acceso a la información, mayor participación ciudadana y acceso a las mujeres a los verdaderos puestos de toma de decisiones. Donde poco a poco se alinean los intereses económicos, sociales y políticos ante la crisis. Se apuesta pues, a que dejemos de vernos como víctimas y seres fácilmente controlables y asumamos poco a poco nuestro potencial como cuidadores y creadores de una realidad mejor para todos, considerando al agua como un derecho humano esencial. Más allá de volátiles y oportunistas agendas políticas globales, nacionales y estatales sujetas a intereses de corta visión aparentando trabajar por el bien común.
El teólogo brasileño Leonardo Boff plantea que: alrededor del agua hay que promover un pacto social mundial que aún no existe.
*Dra. Jazmín González Zurita. Reconcilia Eco social A.C

