

El exgobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco Bravo regresó a los reflectores políticos locales este viernes con la intención de “aclarar” las acusaciones por la presunta violación, en grado de tentativa, en agravio de una mujer con quien tiene alguna relación de parentesco. Fiel a sus discursos de ocho años de carrera política, el exmandatario dejó muchas más dudas y abrió muchos más expedientes, y tampoco pudo cerrar el que era su intención.
Las dudas inician desde la posición que asume la narrativa de Cuauhtémoc Blanco quien se dice víctima de una persecución política que ha durado más de seis años y que incluiría el periodo en que fue gobernador de Morelos. En efecto, el hombre más poderoso en la política estatal entre octubre del 2018 y abril del 2024, se dice objeto permanente de una persecución política de la que asegura forman parte todas las acusaciones en torno a su mal desempeño en la función pública. La duda aquí estriba en si la crítica al desempeño, y los expedientes judiciales por violaciones a las normas que fueron evidentes y aún esperan para acabar de juzgarse por la protección de fuero que Cuauhtémoc Blanco ha tenido, constituyen esa persecución de la que habla el hoy diputado federal; de ser así, para el exmandatario morelense el abuso del poder, la ignorancia factual de las normas, y la ineficiencia gubernamental estarían permitidas en su esquema de valores, algo que probablemente explicaría mucho de lo que ocurrió, y lo que dejó de pasar, durante sus administraciones en el ayuntamiento de Cuernavaca y el gobierno de Morelos.
Otra fuente de dudas: Cuauhtémoc Blanco niega tener una relación de parentesco con la hermana de su hermano mayor, ahora quien lo acusa de violación en grado de tentativa. Sin embargo, alguna relación existe al grado de que el propio mandatario admite haberle permitido alojarse en la residencia oficial del gobierno de Morelos. La acusadora de Cuauhtémoc Blanco, según él mismo dice, tenía un cargo en el gobierno estatal y despachaba también en la residencia oficial. ¿Cuántos familiares más del exgobernador estaban en la nómina oficial? ¿En cuántos de esos casos de nepotismo podrían configurarse delitos cometidos por el gobernador y otros exservidores públicos?
El diputado federal Cuauhtémoc Blanco también asegura que no requiere de la protección de nadie y que nunca la tuvo para enfrentar los asuntos jurídicos y políticos en que ha estado envuelto como centro y que incluyen por lo menos una decena de expedientes penales, la mayoría de ellos por actos cometidos en la función pública. Queda entonces la duda de si Cuauhtémoc Blanco conoce bien la figura del fuero, de que gozaban los presidentes municipales hasta el 2018 (que le permitió permanecer en la alcaldía de Cuernavaca a pesar de estar sujeto a investigación), los gobernadores (que evitaron prosperaran por lo menos tres causas penales iniciadas por la Fiscalía Anticorrupción), y los diputados federales (que han detenido las pesquisas en torno al expediente de violación en grado de tentativa por el que está acusado, justamente el que vino a aclarar).
Y debe conocerla, porque a pregunta directa de si estaría dispuesto a solicitar licencia para permitir que el proceso en su contra de desahogue por completo, el exgobernador rechazó cualquier posibilidad de separarse del cargo. Es decir, Cuauhtémoc Blanco pide que se avance en un asunto que está trabado en la Fiscalía General de Morelos por el fuero del que goza al ser diputado federal, algo que el gobernador sabe porque fue precisamente el fuero lo que salvó a su enemigo político, el ya exfiscal Uriel Carmona Gándara de permanecer en prisión preventiva durante las investigaciones por las causas penales que se le siguen.
En su rueda de prensa para aclarar las cosas, el exgobernador dio material para investigar muchas más conductas que resultan por lo menos de una absoluta falta de ética en la función pública; pero también nos hizo recordar porqué tenía al estado hecho un cochinero y lo bueno de que ahora esté fuera de la escena política local. Algo debía ganar Morelos después de tantos años de desastre.


