Salud Preventiva ¡Mi salud, mi responsabilidad!

Amelia Marissa Leiva Dorantes*

La salud preventiva es el llevar a cabo cuidados para evitar la aparición de enfermedades como la diabetes, la hipertensión, cáncer de mama, cáncer cervicouterino entre otros.

Debemos recordar que el cáncer es el resultado de la interacción multifactorial entre los factores genéticos del paciente y agentes externos (estilos de vida y carcinógenos ambientales).

En general, los cánceres suelen aparecer en después de los 50 años y son consecuencia de cambios que afectan las células del cuerpo y que se van adquiriendo a lo largo de los años. El cáncer hereditario representa sólo del 5 al 10% de los cánceres y por lo tanto la edad de presentación de ese tipo de cáncer es más temprana. Sin embargo, ser portador de una mutación genética no siempre implica que se desarrolle el cáncer y que se manifieste la enfermedad.

La alimentación no saludable, el consumo de tabaco y alcohol, la inactividad física o el sedentarismo están detrás de un gran porcentaje de defunciones y pérdida de años de vida saludable. Los estilos de vida no son otra cosa que comportamientos relacionados con la salud. Como cualquier otra conducta, su adquisición y mantenimiento se relacionan íntimamente con el contexto en el que una persona se desarrolla.

El tabaco es la principal causa de cáncer y de muerte por cáncer. La disminución de las tasas de tabaquismo y el aumento de las tasas de obesidad hace pensar que en las próximas décadas la obesidad desplazará al consumo de tabaco como principal factor de riesgo de cáncer evitable. La dieta saludable, el consumo moderado de alcohol, el control de peso y la actividad física pueden prevenir un tercio de los cánceres más comunes.

Recientemente, se han identificado los llamados «determinantes comerciales de la salud», que apuntan a los efectos nocivos que ciertos intereses comerciales y económicos tienen para la salud de las poblaciones como, por ejemplo, la comercialización masiva de productos poco saludables como comida rápida o bebidas azucaradas diseñados, distribuidos y publicitados con el objetivo de influenciar el comportamiento de la población para aumentar su consumo, contribuyen en gran medida a problemas de salud como la obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares. Las estrategias agresivas de mercadeo dirigidas a los más jóvenes resultan preocupantes.

Recomendaciones para la prevención: LIMITE el consumo de carne roja y procesada (embutidos), bebidas azucaradas, alcohol, comidas rápidas y otros alimentos procesados altos en grasa, almidón y azúcares. CONSUMA una dieta rica en cereales integrales, verdura, fruta y leguminosas, mantenga un peso sano y sea más activo. BRINDAR seno materno a sus bebes. PARTICIPAR en los programas de detección de cáncer como la mastografía para detección oportuna del cáncer de mama, prueba de papanicolaou para detectar cáncer de cuello uterino, exploración clínica para detección de crecimiento en próstata. Acércate a tu centro de salud y pregunta por las acciones preventivas.

Hoy debes preguntarte ¿qué acciones estoy tomando para mantener una vida saludable?

*M.E. Urgencias médico-quirúrgicas. Coordinadora de Planeación y Enlace Institucional. OOAD IMSS Morelos. amelia.leyva@imss.gob.mx

La Jornada Morelos