José Martínez Cruz y Marco Aurelio Palma Apodaca

1.- Nada humano nos resulta ajeno sin importar las fronteras impuestas por el imperialismo. Lo que ocurre en cualquier parte del mundo nos motiva a luchar para transformar la realidad que nos toca vivir. Porque forjar una cultura de respeto a los derechos humanos de todas y todos es un compromiso de vida que hemos sostenido desde hace 35 años de la fundación de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos.

2.- En estos días aciagos vemos como los pueblos del planeta se levantan contra los odios que envenenan el mundo.

No a las políticas imperialistas de Trump, para poner un alto, es necesario organizarse y luchar junto a los migrantes con una acción de solidaridad internacionalista.

3.- Porque ningún ser humano es ilegal, es necesario exigir que se respeten los derechos humanos de las personas migrantes, en Estados Unidos y en cualquier lugar del mundo. Hay que denunciar la política discriminatoria del gobierno de Trump contra la población trabajadora migrante.

4.- Defender los derechos humanos de las personas migrantes ante las políticas racistas y discriminatorias del gobierno de Trump, fortaleciendo la solidaridad internacionalista entre los pueblos del mundo, más allá de las fronteras impuestas por el imperialismo.

5.- Desde Morelos debemos abrir los lazos de solidaridad con las y los trabajadores migrantes que laboran en Estados Unidos, ante el riesgo de deportaciones masivas y detenciones arbitrarias, llevando a cabo acciones de apoyo internacional para enviar el mensaje de que no están solos.

6.- La militarización de la frontera no es la solución a la migración, lo que se requiere es defender los derechos humanos de todas las personas que se ven forzadas a migrar. Ahora son 10 mil militares que el gobierno mexicano envió para controlar el tráfico de fentanilo, pero sobre todo enfrentar la creciente ola migratoria, alentada por la campaña de odio y xenofobia de Trump y la derecha racista. Es necesario buscar alternativas globales para atender las causas estructurales de la migración y desmilitarizar las estrategias que solo benefician al complejo industrial militar imperialista.

7.- Por ello es que agradecemos a quienes participaron en ésta importante jornada nacional de lucha y marcha del pasado viernes 31 de enero, cuando se llevó a cabo esta movilización de la clase trabajadora en Morelos, ya que en verdad se requiere fortalecer la unidad y la solidaridad para lograr avanzar en la defensa de los derechos laborales en Morelos y en todo el país. Fue un gusto saludar a quienes luchan cotidianamente desde sus centros de trabajo y no siempre podemos vernos, pero sabemos que nadie está solo y nadie se salva solo, que la conciencia organizada desde abajo nos fortalece para continuar en esta lucha. ¡Abrazos solidarios y hasta la victoria siempre!

8.- No podemos dejar pasar desapercibido que a diez años de la desaparición forzada y asesinato de Gustavo Salgado Delgado, seguimos exigiendo justicia. La mejor forma de reivindicar su memoria y vida de lucha es fortalecer la conciencia organizada para transformar la realidad que nos toca vivir.

9.- Y qué decir ante el Genocidio en Palestina, cuando vemos que durante el encuentro en la Casa Blanca del genocida Netanyahu y el sentenciado impune Trump, como presidentes de Israel y Estados Unidos, se lanzó un mensaje de muerte que desnuda las políticas imperialistas. Trump reafirma «los palestinos tienen que irse de Gaza, no tienen opción». Amenaza con tomar el control del territorio, reconstruir y crear la «rivera de medio oriente». La limpieza étnica, el genocidio del imperialismo es un crimen sin precedentes que hasta ahora ha quedado en total impunidad.

Aunque los gobiernos de Egipto o Jordania se han negado a recibirlos, Trump insiste en que deben ser reubicados de manera permanente. El pueblo palestino responde: «No moriremos en otro sitio»…

9.- Ante tal indignación para la humanidad, es necesario que los pueblos, la clase trabajadora de manera inmediata alcemos la voz y la conciencia organizada con acciones y medidas solidarias de todo tipo y nivel. Ya es tiempo de detener los actos y las pretensiones de los dueños del poder y del dinero. Nuestras vidas no tienen precio. Por ello hoy más que nunca la lucha es por la dignidad ante la actual embestida bárbara de la derecha estadounidense y el sionismo israelí.

¡El pueblo Palestino vencerá porque no está solo!

10. – Que la indiferencia no gane terreno y, mediante la lucha organizada, seamos capaces de impedir que los odios que al mundo envenenan sigan predominando ideológicamente. La lucha sigue siendo la mejor herramienta para transformar la realidad. Aquí y ahora.

José Martínez Cruz y Marco Aurelio Palma Apodaca