I. Don Melitón hace alarde de sus recuerdos y excelente memoria, a sus ochenta y tres años aún recuerda pasajes de su larga vida; en aquellos ayeres la convivencia se daba a partir del dialogo, de la plática constante; dice, cuidado y no pusiéramos atención a nuestros padres cuando éstos comentaban a la hora de nuestros sagrados alimentos, y más fuerte era la llamada de atención para quienes dejáramos de lado el agradecimiento al todo poderosos por los platillos que invariablemente siendo fríjoles, arroz y un chile de amor, nos producían la mejor sobre mesa al lado de mis 8 hermanos y ese hombre respetado a partir del cariño, amor y respeto que le brindaba a mi madre, grandes ejemplos de verdaderos seres humanos, a qué tiempos aquellos, hoy, puro celular y muda charla digital. Aquí yace el origen de los males traducidos en tecnologías XXI.

De qué sirven los convenios, acuerdos, mesas de trabajo, negociaciones, planes, políticas proyectos y demás acciones en materia educativa si en el aula principal los principios y valores están abandonados; el hogar ha dejado de ser la escuela inicial de la infancia, adolescencia y juventud, ahora son los aparatos celulares, computadoras y demás herramientas de última generación, las que hablan y han sustituido a los padres y a los mentores, sumado a que unos no nacen sabiendo quienes serán sus hijos, éstos no valoran a sus progenitores y otros se la pasan sobrellevando el tiempo y nunca se actualizan para obtener un mínimo grado de preparación y sobre todo, de capacitación competitiva de frente a nuevos retos.

II. En atención a las sabias palabras de Doña Eufrasia, quien repitiendo todo el día: “tenemos la culpa nosotros”, daba cuenta de que un día sí, una semana también, un mes ni se diga y cada año allí están, primero las alecciones en comités de colonos, después en agrupaciones sociales, posteriormente, en ayudantías y así seguido por los ayuntamientos, congresos, estado y república; el caso es que su lamento tiene que ver con que a la población se le utiliza, unos para un lado votando para un color y otros, para el opuesto con porras y aplausos producidos por los obsequios, prebendas, despensas y sobre todo, por las promesas de campañas con las que se escuchan cuentos de quienes disputan desde el mínimo espacio, hasta los que pretenden la posibilidad de su vida para supuestamente servir a los demás; la desgracia es que en su mayoría se sirven con la cuchara molera y disfrutan de las mieles de sus traiciones, engaños y robaderas que para desgracia del pueblo allí siguen sin que sean extirpados.

Esa es la opinión de la vox populi, tal vez se detengan ante las discursivas que se vierten en los recorridos que algunos cínicos realizan para simular trabajo y acercamiento con la gente, nadie puede ocultar la triste realidad del pueblo de México, así como van las cosas, no obstante que las cabezas se apliquen, empeñen y dispongan de su tiempo, salud y vida para dar todo de sí en un afán de cambio y transformación, los siguientes de nivel, se ocupan de hacer todo lo contrario, lo que les motiva es su enriquecimiento en camarilla y complicidad.

La reflexión popular es dinamita pura, el cansancio está desbordado, todo el bagaje informativo es imparable y a la alza, nadie puede esconderse de la mirada que impone castigo inmediato y ejemplar; caso concreto en los ayuntamientos de los que se tiene un panorama desolador, de riesgo y sobremanera de total incertidumbre por aquello de que se encontraron con lo que ya sabían: y es que, sus antecesores se dedicaron a robar todo lo que pudieron, cargaron hasta con el papel sanitario usado y ya ni llorar es bueno, el pueblo sabio exige resultados y las excusas y lloriqueos son para las magdalenas que se rentan en los sepelios.

III. Para Sandalio el deportista, los años no pasan en vano, pero su resistencia se debe a esa disciplina que heredo de los genes de su padre; el caso es que nunca volverá a tener la tranquilidad que sentía al salir a las seis de la mañana a recorrer en bicicleta las calles empedradas y caminos de campo de su bello pueblo, ahora se tiene que encomendar a todos los santos y pedirle a la virgen morena que no se vaya a encontrar con algún maleante que le despoje de sus guaraches, la bicicleta se la robaron a punta de pistola hace unos 4 días, pero su ayudante municipal le dijo que denunciara para que la autoridad hiciera algo.

Ni denunció ni recuperó su bicicleta, ni la autoridad actúo y el ayudante hizo nada para la protección de la víctima, ese es el devenir diario, y es que en este como en millones de casos, la población no confía en las autoridades, no tiene certeza de su seguridad personal y menos jurídica y no concibe su espacio como uno de tranquilidad y paz, las condiciones son de mal en peor y mientras tanto, en ciudad gótica, siguen los eventos sociales politiqueros, la creación de nuevos partidos, el resurgimiento de dicentes líderes que se oponen a la Transformación del País pero en la praxis carecen de calidad moral para rebuznar; para muestra un botón o dos, un “zar anticorrupción corrupto” y demás actores de 2 sexenios en los que a manos llenas se despacharon del erario hasta lograr su riqueza vil.

IV. Clotilde habría exigido justicia, pidió que se le atendiera conforme al principio pro persona, lo que obtuvo: 10 años de espera sin resultado alguno.

Que magnífico antecedente, la mejor carta de presentación y recomendación además de justificada permanencia, para los administradores de justicia que se resisten a pasar ante el veredicto popular a través de la elección de juzgadores; pero no importa, el destino de la transformación del poder judicial va y estará enmarcado por la vigilancia de los gobernados; en cada latir se encuentra un repudio porque los mexicanos hemos sido vulnerados directa o indirectamente, por quienes se encargaron de evidenciar su propia putridez en corrompida toga.

1000 PALABRAS: Procopio es el claro ejemplo de la fauna que se ha colado en las entrañas del proyecto de la 4T; vendiendo su estilo de hipocresía aduladora, convenció a aquel presidente municipal débil en carácter y aprendiz de político; así logró ese repudiable personaje, colarse a un cargo en el que sólo pifias, errores y ridiculeces le están dibujando, pronto los resultados de esas burdas decisiones en las que se castiga a los aliados y se premia a los traidores, le cobrarán la factura al ignorante edil que hoy en su pecado tiene penitencia.

Leonel Díaz Rogel