

El otro sindicato de los profes en Morelos
Seguro que no es como él habría querido en el 2023, cuando se enfrentó en la primera elección directa para designar al secretario general de la sección 19 del SNTE a Joel Sánchez Vélez, quien lo derrotó; pero Felipe Castro Valdovinos finalmente es dirigente de un sindicato magisterial en Morelos.
Con casi 500 agremiados, muy pocos comparados con los más de 23 mil del SNTE, pero muchos más de los que aspirarían tener alguna vez otros sindicatos de trabajadores, el Independiente de Trabajadores de la Educación de México formó en Morelos su sección 18, bajo el liderazgo de Castro Valdovinos, algunos de quienes le acompañaron en su campaña y otros profes que no se sentían representados por el SNTE.
Para muchos, la osadía de Felipe Castro Valdovinos podría parecer imperdonable. Al carismático dirigente magisterial lo conocimos en el SNTE, allá cuando junto a Mario Luis Salgado Salgado, Joel Sánchez Vélez, Leandro Vique Salazar y otros, vencieron la intentona de la entonces todopoderosa Elba Esther Gordillo por imponer a Ageo Anaya Crisantos como dirigente de la sección 19, y encumbraron a Salgado Salgado a principios de este siglo. Hoy, Mario Luis es dirigente estatal del Partido Nueva Alianza; Joel, secretario general de la sección 19 del SNTE; Leandro, director del Instituto de la Educación Básica, y Felipe secretario general de la sección 18 del SITEM.
La carrera sindical entera de Felipe se hizo en el SNTE, donde fue secretario de comité, tesorero de la Normal, dirigente de Nueva Alianza; buscó por lo menos tres veces la secretaría general de la sección 19, aspiración legítima de cualquier sindicalista del magisterio morelense, pero no pudo alcanzar los acuerdos cuando era por asamblea de delegados (una forma de disfrazar los dedazos del centro), ni los votos suficientes cuando fue por elección directa. En contraste, como a muchos de los contendientes del sindicato que no logran su objetivo de ser dirigentes estatales, fue sancionado en repetidas ocasiones por indisciplinado.
En el 2023, Felipe y Joel se enfrentaron, había ocho contendientes más, pero ninguno de ellos llamaba la atención tanto como el enfrentamiento entre quienes más votos traían, pero también quienes habían sido parte del mismo grupo por varios años. Al final, Joel obtuvo dos votos por cada uno de los de Felipe y se convirtió en el líder de la 19. Felipe buscó anular la elección sin éxito y quedó marginado de la actividad sindical.

Castro Valdovinos entendió que su tiempo en el SNTE se había terminado, no solo por la repetición de intentos por ser dirigente que lo fueron marginando de la actividad sindical, sino, mucho peor, por la suerte de castigo eterno que cae en el disciplinado sindicato magisterial sobre quien se atreve a dudar de la doctrina, a cuestionar la unidad, y a denunciar los procesos internos. En efecto, desde que Felipe Castro se postuló a la dirigencia de la 19, sabía que jugaba su última carta en el sindicato, “quemó las naves” al estilo de Hernán Cortés, y no resultó.
Lo que pudo aprovechar, sin duda el dirigente del SITEM en Morelos fue el desencanto y hasta fastidio que la mala gestión de Gabriela Bañón Estrada, la antecesora de Joel en la sección 19 del SNTE, produjo en muchísimos maestros con quienes la actual dirigencia no tuvo modo de reconciliarse.
Bañón Estrada, quien pudo ampliar su periodo en el cargo como tres años más gracias a la pandemia y otras circunstancias permitió que la administración de Cuauhtémoc Blanco Bravo violara cotidianamente los derechos del magisterio; se alió con Eliacín Salgado de la Paz, entonces director del IEBEM, para lograr beneficios personales y de grupo; a cambio de ello toleró cientos de violaciones a la norma laboral, a los acuerdos sindicales y hasta al más elemental sentido común. Lejos de sancionarla, la dirigencia nacional la premió convirtiéndola en secretaria de Prensa y Propaganda del Comité Ejecutivo Nacional del sindicato.
La escisión en la sección 19 del SNTE, que parece apenas una ligera fisura en términos numéricos, deriva sin duda de la desatención que por más de seis años sufrieron muchos maestros de Morelos a cargo de su representación sindical una que de tan grande no fue capaz de cubrirlo todo.
Va a ser interesante, por cierto, cómo enfrentará la administración de Margarita González Saravia la presencia de un nuevo sindicato magisterial, con toma de nota y todos los requisitos legales; especialmente considerando que la sección 19 del SNTE es su aliada, mientras que los maestros de esa, ahora sí formalmente, disidencia, no lo son tanto.
También interesante será ver si, ahora que tienen una alternativa sindical en serio, los grupos que tradicionalmente se han quejado de la dirigencia del SNTE, como el Movimiento Magisterial de Bases, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, y otros grupos cuya crítica ha sido no solo dura, sino perpetua y a veces hasta única bandera de identidad, cumplen la amenaza de siempre y deciden adherirse a otra opción.
Eso de la libertad de filiación sindical no deja de ponerse interesante. Estaremos al pendiente de la reunión que seguro tendrán los del SITEM con otro viejo aliado de su dirigente, el director del IEBEM, Leandro Vique Salazar, quien también es muy cuate de la dirigencia del SNTE, especialmente de Joel Sánchez Vélez.
@martinellito / martinellito@outlook.com

