México es sin duda alguna, una potencia en Turismo Cultural, nuestra inagotable oferta de cultura, arte, tradiciones, gastronomía, historia y patrimonio material e inmaterial nos hacen un destino muy atractivo. No en vano el año pasado nos situamos en el sexto lugar en el “ranking” de países más visitados por turistas en el planeta y contamos a su vez, con 35 bienes patrimonio de la humanidad por la UNESCO, el séptimo sitio a nivel global.

En la vasta propuesta mexicana de Turismo Cultural, el Estado de Morelos, ocupa un lugar preponderante, muestra de ello es que once conventos del siglo XVI ubicados en las faldas morelenses de los volcanes y la acrópolis de Xochicalco engrosan la relación de sitios mexicanos patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Cuernavaca ha sido desde su fundación, fuente de inspiración para artistas y creadores de todas las disciplinas. La actual comunidad cultural capitalina, es vivo testimonio de ello.

Como parte del acervo local, es imposible no mencionar las manifestaciones de pintura mural que hacen de Cuernavaca, un referente de este movimiento artístico y que contrario a lo que muchos pudieran pensar, no se ciñe exclusivamente a la corriente que surgió a instancias de José Vasconcelos y motivada por el nacionalismo revolucionario.

Lo anterior, se refuerza con los magníficos frescos plasmados en el siglo XVI en el convento y templo franciscanos de la Asunción de María, hoy catedral de Cuernavaca. Bien es sabido que la pintura mural con motivos florales o monogramas de Cristo y la Virgen María usualmente decora los conventos novohispanos, pero en en este caso en particular, es soberbio el fresco en la nave central de catedral, que relata el martirio de San Felipe de Jesús en Japón en 1595, la fidelidad del paisaje, ropas, botes, armas y utensilios más allá de su belleza artística son de una fidelidad cuasi fotográfica. La grisalla de la capilla abierta, es notable también, ahí se representan pasajes de la vida de San Francisco de Asís y el momento en el cual el Papa Inocencio III aprobó verbalmente las reglas de la Orden Franciscana. Al interior del claustro, destacan fragmentos de otras grisallas, una de ellas muestra el linaje espiritual de la orden franciscana, otra apenas perceptible dibuja al demonio intentando tentar a Cortés y a su esposa Doña Juana, la marquesa, patrocinadores del edificio.

Al interior del Palacio de Cortés, en la terraza oriente con vista hacia el Chalchitepetl y los volcanes, en 1930 y gracias al mecenazgo del embajador Dwigth Morrow, Diego Rivera pintó, chovinismo aparte, el que se considera su segundo mural más bello. Los coloridos frescos titulados “Conquista y Revolución” relatan en la visión del afamado muralista, aquellos dos momentos de la historia nacional en el territorio morelense. Sobresalen la toma de Cuauhnáhuac, una zafra, a Zapata con un caballo blanco de reminiscencia florentina y a un general Morelos, del cual se dice que Rivera tomó como modelo, su propia imagen al pintarlo.

No muy lejos del centro de Cuernavaca, se encuentra la Tallera de Siqueiros. Fue la residencia del muralista, sitio donde murió en enero de 1974 y el taller, de ahí su nombre, donde creó la obra originalmente concebida para el Casino de la Selva de Don Manuel Suárez. Aledaño a la casa-taller, hay un parque público en un predio donado por su viuda, en la explanada del parque se alzan los murales “Trazos de Composición Espacial y Piramidal” que desafortunadamente se encuentran en lamentables condiciones. Sin embargo, en el 2012 la Tallera fue renovada, ahora es un espacio donde se expone arte contemporáneo así como un museo.

El pintor Jorge Cázares Campos, nacido en 1937 frente al Palacio de Cortés, fue profeta en su tierra, pero además uno de los más destacados paisajistas en la historia de México. A su faceta de artista, se añade la de un apasionado y profundo conocedor de la vida y obra del general Morelos. Esto último lo llevó a incursionar en el arte militar inspirándose en la figura del generalísimo. A instancias de Lauro Ortega, elaboró un mural de Morelos a caballo, con sus tropas frente a Cuautla en 1812, mismo que se complementó entre 2006 y 2012 con otro mural de Galeana, Matamoros y los Bravo. Ambas obras, ahora se exhiben en el Salón Gobernadores del Palacio de Gobierno en Cuernavaca.

La gobernadora del estado ha expresado su propuesta de que el Palacio de Gobierno se abra de nueva cuenta a todos y que sea también un espacio dedicado al arte y a la cultura morelense. Esto brinda la magnífica oportunidad de que el público en general, conozca los murales del maestro Cázares en el Salón Gobernadores, pero también para que se establezca un recorrido turístico alusivo al muralismo en Cuernavaca, que incluya los frescos de catedral, el mural de Diego Rivera en Palacio de Cortés y la Tallera de Siqueiros para finalizar con la ya mencionada obra de Jorge Cázares Campos. Lo anterior no solo resaltará el tesoro artístico de la ciudad, sino fortalecerá nuestra oferta de Turismo Cultural con todos los beneficios que ello conlleva.

*Escritor y cronista morelense.

Toma de Cuauhnáhuac, Diego Rivera, Palacio de Cortés. Cortesía del autor

La Jornada Morelos