

Desde su fundación hace 40 años, La Jornada es el cabezal donde el arte, la cultura y el buen periodismo se dan cita para construir mucho más que un periódico, un espacio de diálogo y encuentro para las ideas, los saberes, las realidades y los sueños. Por convicción, respeto a esa tradición y congruencia con quienes somos, La Jornada Morelos se ha planteado ser, en el plano estatal, el heredero, curador y pastor de esa misma tradición, lo que demuestra en sus páginas donde la cultura, ciencia, opinión, pensamiento, conviven con realidades a menudo atroces, que convierten a cada uno de sus números en un testimonio de los terribles vicios, pero también de las más altas virtudes de la humanidad.
Los testimonios de que hemos cumplido con esa misión diaria son muchos y de gran valía, pero difícilmente superan a la evidencia que en los 685 ejemplares que corresponden a esta nueva época, desde los números cero hasta el que está en tu pantalla hoy, se ha privilegiado esta variedad de contenido porque creemos que nuestros lectores lo merecen y porque nuestros colaboradores y creadores de contenido tienen esa firme visión.
Hoy damos un paso más en nuestra alianza con lo mejor de la humanidad. La donación del grabado Zanate Cascalote, creado por el talento del gran artista Leonel Maciel, impreso por el Taller de Producción Gráfica Pasado Meridiano, con el patrocinio de la Colección Graciela Hurtado, es un firme recuerdo de eso que nunca olvidamos, pero también una forma de reafirmar ese compromiso, hacer un periodismo humano que utilice a las nuevas tecnologías para resaltar esas virtudes únicas de las mujeres y hombres de todas las edades, que resalte su potencial para ser cada día mejores en lo individual, pero también en lo colectivo.
No hay que aguardar a fechas especiales para que ocurran grandes cosas, y La Jornada Morelos no quiso esperar ni un minuto para refrendar y ampliar su compromiso con los lectores, con el arte, la ciencia, la cultura y el buen periodismo, yendo a la búsqueda de más y mejores voces, recordando que el Zanate Cascalote, que bien podría convertirse en nuestra mascota desde ahora, es un pájaro de muchas voces.
La inspiración que encontramos en el vuelo del pájaro es la misma que vivimos todos los días en que hacemos este periodismo cuidadoso, equilibrado, sostenido sobre los pilares esenciales de nuestra práctica (entregar siempre la mejor versión disponible de la realidad) pero sin olvidar que las materias de nuestro periodismo van mucho más allá de las narrativas de violencia o del intercambio de mensajes entre grupos políticos, lo que nosotros hacemos está unido a la ciudadanía porque nuestros colaboradores son parte de la sociedad y no lo olvidan en ninguna de sus líneas.
El trazo de un plan periodístico suele enfocarse en agendas editoriales que parten de la selección de un número limitado de temas, algo que en La Jornada Morelos pasamos por alto porque nuestra agenda incluye todos los temas de la ciudadanía, que son cada vez más y suelen parecerse bastante poco a los que enlistan los políticos y otros grupos de poder.

La Jornada Morelos seguirá siendo el espacio donde el arte, la cultura y el buen periodismo confluyen y tomamos nuestra alianza con la comunidad creadora, con sus promotores, y con la sociedad como la más seria de nuestras relaciones. No queremos entender el periodismo de otro modo. A todos gracias por los reconocimientos que nos fortalecen y nos obligan.

