Con respecto a la nota publicada por La Jornada Morelos, con información y entrevistas de nuestro compañero, el veterano periodista Carlos O. Morales, el pasado lunes y relacionada con Industrias Tecnos, la afamada fábrica de cartuchos fundada en 1961 y ubicada en el poblado de Ahuatepec, al norte de Cuernavaca, es importante y oportuno precisar los siguiente: los señalamientos de riesgo de quiebra, violación de derechos laborales afortunadamente no son ciertos. Como tampoco lo es, que exista una controversia con el núcleo comunal de Ahuatepec. En cuanto a la investigación solicitada en Estados Unidos en el marco de los acuerdos del T-MEC, no del Tratado de Libre Comercio o NAFTA que fue su predecesor, la información es sesgada.

La fábrica fue propiedad desde 1978, hasta su muerte en 2019, de Don Pablo Brener, de ascendencia lituana. Don Pablo fue un mexicano excepcional formado en la mística del trabajo, la perseverancia y el sacrificio que ha distinguido a tantos inmigrantes, quienes así corresponden a que México les dio un puerto de abrigo y una patria. Junto con su hermano Israel, también fallecido, se consolidaron como capitanes de empresa, de los más destacados no solo en la comunidad judía sino en México, hoy los ha sucedido con indiscutible capacidad y liderazgo, Alfredo Brener, hijo de Don Pablo.

Industrias Tecnos, es una empresa mexicana líder en la fabricación de cartuchos deportivos pero también es proveedora de municiones para corporaciones de seguridad pública y fuerzas armadas en México y en el extranjero. Es también una importante fuente de trabajo para los pobladores de Ahuatepec, del municipio de Cuernavaca y también de Tepoztlán. Hoy con orgullo, un producto fabricado por manos morelenses cumple con los más altos estándares internacionales de calidad y es solicitado más allá de nuestras fronteras, particularmente por el mercado estadounidense tan exigente de las condiciones de los productos que consumen.

Hace algunos años surgió una controversia entre el núcleo comunal de Ahuatepec y Tecnos con respecto a la tenencia de la tierra sobre la cual se asienta la fábrica, hay que recordar que todo el norte de la capital del estado se encuentra bajo el régimen de bienes comunales. No fueron años fáciles para la empresa, que sostuvo intensas negociaciones con la comunidad, sin embargo, el acento que caracterizó a aquellas jornadas fue de un ánimo de conciliación, de sentarse en la mesa de negociaciones cuantas veces fuera necesario y de mutuo respeto. No en vano Don Pablo y su hijo Alfredo siempre afirmaron: “Hay que recordar que los habitantes de Ahuatepec, llegaron aquí antes que nosotros”.

Al final las negociaciones atracaron en buen puerto y para la primera mitad del 2017, las partes sellaron el acuerdo ante el Tribunal Agrario en Cuernavaca, mismo que zanjó las dificultades y terminó la controversia, en definitiva, los comuneros siempre reconocieron la calidad humana y seriedad de los señores Brener. Por aquellas fechas, la Delegación Morelos de la Profepa, también dio el visto bueno a los trabajos de Tecnos.

La entrada en vigor del T-MEC, entrañó la implementación del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida de dicho Tratado, que puede considerarse bien intencionado en su idea y concepción, pero no está blindado para evitar que pueda ser utilizado con fines malintencionados. En concreto resulta que cualquier particular puede denunciar por anomalías laborales en Estados Unidos o Canadá a empresas nacionales o establecidas en México, sin mayor requisito que su propio dicho y sin la necesidad de presentar pruebas. Las empresas a su vez deben responder en su descargo las imputaciones ante nuestros socios comerciales de Norteamérica, de no hacerlo así se hacen acreedoras a sanciones comerciales.

Como es de imaginarse, este mecanismo también se puede usar para afectar a empresas por lo sencillo que resulta tan solo interponer una denuncia sin necesidad de probarla, muchas corporaciones en México se han visto en este supuesto y han tenido que demostrar las más de las veces que tras la denuncia hay un ánimo malintencionado. Este es el caso que atañe hoy a Tecnos, un grupo sindical externo pretendió apropiarse del contrato colectivo de trabajo, no lo logró pues los obreros están conformes y satisfechos con su actual sindicato, entonces el grupo externo respirando por la herida, denunció a Tecnos ante el T-MEC.

Tecnos ha apostado y se la ha jugado con Morelos desde 1961, no sólo como fuente de trabajo para muchas familias morelenses, generando prosperidad en la región donde se encuentra, sino que es uno de los referentes fabriles en una entidad que desde la creación de CIVAC en tiempos de Don Emilio Riva Palacio no ha vuelto a tener otro gran proyecto industrial. Incluso Tecnos ha rechazado ofrecimientos de estados del norte del país para establecerse ahí con todas las facilidades, lo cual no es cosa menor, pues dichos estados se encuentran más cercanos a la frontera norteamericana, principal mercado de Tecnos.

Después de una “Docena Trágica” nuevos aires de desarrollo social y económico parecen soplar en Morelos, incluso la gobernadora electa Margarita González Saravia, ha manifestado su proyecto de detonar el desarrollo económico y la imagen internacional de Morelos, apostar por el cierre de una industria icónica manda una señal en sentido contrario, apostemos mejor porque Tecnos siga siendo un orgullo para Morelos.

*Escritor y cronista morelense.

Imagen cortesía del autor

Roberto Abe Camil