BUSINESS PLAN

 

Es de todos sabido que los principes azules y las princesas sin color designado viven exclusivamente en los cuentos de hadas y que los planes de negocios son redactados por ejecutivos que proyectan su ambición en un documento que tal vez prospere o termine de un gesto rabioso en el fondo del bote de basura a su alcance, o bien afuera si no tienen buena puntería.

Hilda llevaba tres décadas y media esperando la llegada milagrosa de su media naranja, pero nada más se habían presentado limones agrios y hasta una manzana podrida de la cual no se quiere acordar por el daño ocasionado, así que decidió de madrugada redactar un business plan para responder a todas las preguntas que le surgieron sobre su objetivo de entablar una relación amorosa, gracias a la hoja de ruta establecida con suma precisión y talento ejecutivo alabado por sus jefes desde su ingreso a la multinacional dedicada al sector agropecuario.

Reproducimos aquí las bases de su atrevida empresa de conquistar exitosamente al hombre de sus sueños.

En el punto uno, redactó de manera clara quién era ella y la visión general que tiene de una relación de pareja, procurando captar la atención de sus futuros lectores.

Para abordar el segundo apartado, describió a detalle sus valores y propósitos conspicuos acerca de la vida.

El análisis consistente en el punto tres examinó aspectos como la competencia en el mercado amoroso y las tendencias actuales de dicho sector, así como las oportunidades y desafíos inherentes, para luego concentrarse en las estrategias mercadotécnicas a desarrollar. Consciente de no ser un producto a la venta, Hilda recalcó, sin embargo, algunas ventajas innegables de escogerla, destacando un valor único vertido en el punto cuarto.

A continuación, describió la manera de llevar a cabo la logística, los procesos internos para lograr eficiencia y efectividad en las operaciones consideradas en el quinto punto.

Cuando acabó de fijar los canales de distribución para alcanzar el público objetivo y generar demanda, hizo una pausa porque su reloj digital ya marcaba las cinco de la tarde. Hilda no sabía si esperar la cena para ordenar unos tacos al pastor, puesto que su almuerzo ya se encontraba deglutido desde horas atrás por su gato atigrado, feliz de haber encontrado un plato generosamente servido de huevos con jamón y queso en la mesa principal.

Le faltaba aún pensar en la inversión inicial, punto de equilibrio y rendimiento financiero previsto. No podía por ejemplo considerar a un candidato no sostenible, económicamente hablando, si la idea era precisamente pensar en un crecimiento sano y en posibilidades de expansión.

En la taquería del centro no le contestaron de inmediato así que mandó un mensaje por Messenger para ver cual le tomaba primero el pedido. Se sirvió una cerveza antes de concluir con la sección de anexos. Ahí, adjunto los indispensables documentos probatorios y otros complementarios que respaldaban la información presentada en el business plan.

Espero su cena viendo una película romántica. Tocaron tres veces a su puerta, mandaron mensajes a su celular, pero Hilda, recostada en su sillón dormía plácidamente con una sonrisa beata.

Al momento de publicar esta historia, aún no se sabe si ésta fue generada por una IA, es producto de un escritor en burn out o de su gato caminando por las teclas de su computadora persiguiendo al ratón. Pueden mandar sus opiniones al correo de lectores del periódico o en alguna de sus redes sociales.

Nota: Los sucesos y personajes retratados en esta historia son ficticios. Cualquier parecido con personas vivas o muertas, o con hechos actuales, del pasado o del futuro es coincidencia, o tal vez no tanto. Lo único cierto es que no existe manera de saberlo y que además no tiene la menor importancia. Creer o no creer es responsabilidad de los lectores.

*Escritora, guionista y académica de la UAEM

Hélène BLOCQUAUX