

En 2021, cuando se anunció el aumento de la tarifa mínima en el transporte público en Morelos pasando de $8.00 a $10.00, se dijo que ese aumento era para obtener ganancias que permitieran mantener en opimas condiciones las unidades. También se dijo que con el aumento se iban a mejorar los sueldos de los choferes a fin de que estos ofrecieran un mejor trato a los usuarios, así como una renovación del parque vehicular. Pasado el tiempo y con las recientes movilizaciones de los transportistas exigiendo un nuevo aumento a la tarifa mínima que en un primer momento se planteó en $14.00 o bien en $12.00, cabe preguntarnos ¿cuál será el argumento para justificar el aumento?
A pocos meses de que concluya 2024 como usuario del transporte público me pregunto ¿a quién benefició el aumento de 2021? Todos somos testigos de que las rutas siguen siendo las mismas, los accidentes, las descomposturas y los malos tratos no han cambiado en lo más mínimo. Por otra parte, en numerosas ocasiones me ha tocado escuchar como los choferes mismos se quejan de las cuotas que tienen que cumplir para llegar al final de su jornada. Mientras las unidades en el mejor de los casos medio funcionan.
Hace poco se anunció que debían hacerse los estudios socioeconómicos correspondientes para saber si el aumento al pasaje es factible. Estoy convencido de esto debe ser realizado por especialistas en el tema, pero también debemos ser conscientes de muchas veces los especialistas rara vez o casi nunca están familiarizado de primera mano de los problemas que analizan. Los estudios deben realizarse si con ellos pero también tomando en cuenta el pensamiento y la opinión de los principales afectados que somos nosotros los usuarios. Queda claro que el transporte en Morelos en la mayoría de los casos es ineficiente y obsoleto, entonces ¿Por qué pagar una tarifa más alta si este no ha mejorado desde el último aumento?
La administración de gobierno que está por iniciar sus funciones debe tomar cartas en el asunto y ponerse del lado de las mayorías, de quienes seremos los principales afectados ante un futuro incremento de los pasajes en todo Morelos. En un mundo ideal el Estado debería brindarnos el servicio de transporte público digno y de calidad a precios razonables y acordes a la realidad de la mayoría de las familias morelenses. Quizás la creación de una nueva empresa estatal dedicada específicamente al transporte público sea la solución a un problema que se ha venido arrastrando desde hace varias administraciones. Pero lo que tampoco debe hacer el gobierno estatal es apoyarse del monopolio de Pullman de Morelos que padece los mismos vicios del servicio público, es decir, costos excesivos, pésimo servicio y malos tratos para los usuarios, pregúntese a los estudiantes universitarios por el pésimo servicio que brinda Estrella Roja de Cuautla.
Tras la mesa de diálogo entre líderes transportistas y la administración estatal se acordó que de momento no habrá ningún aumento en las tarifas, dejando en la mesa que posiblemente en enero de 2025 pueda llevarse a cabo el incremento no de $4.00 sino posiblemente de $2.00. Tanto estudiantes como la población en general rechazan la subida de los costos del transporte. Ahora bien cabe preguntarse nuevamente ¿Quiénes se beneficiaron del aumento al pasaje en 2021? Las unidades siguen estando las mismas malas condiciones, los choferes no han visto una mejoría en sus condiciones laborales o en sus salarios y los usuarios seguimos siendo objetos de malos tratos, de la poca seguridad al conducir de algunos choferes y la mala calidad de las unidades, tampoco soy ingenuo, sé que evidentemente una parte se fue en refacciones, combustibles y gastos imprevistos, pero ¿En serio en eso se fue la mayor parte del presupuesto?
Queda claro que los tres objetivos planteados para justificar el aumento hace 3 años nunca se cumplieron, entonces ¿Por qué utilizar el mismo argumento para justificar un futuro aumento? Los usuarios no somos tontos. Además habría que preguntar a los concesionarios y también a los funcionarios del gobierno ¿A dónde se fue ese dinero? Y ¿Quiénes se beneficiaron del aumento al pasaje en 2021? Desde esta columna fijo claramente mi postura personal y rechazo completamente el aumento a la tarifa mínima en el transporte público, hay que tener un corazón de usurero como para creer que el aumento es viable para las familias morelenses. Y por otro lado, me sumo a la propuesta de un trasporte público dirigido por el gobierno del estado acorde a nuestra realidad. El debate debe continuar y no caer en el olvido.

*Historiador

