Cuando baja el volumen  

Cristo Contel *  

La semana del arte en la Ciudad de México es una maquinaria perfectamente aceitada. Ferias como Zona Maco, Feria Material y Salón ACME activan la ciudad con una intensidad casi coreográfica: inauguraciones simultáneas, coleccionistas en tránsito, artistas orbitando entre cenas, estudios y fiestas. Todo ocurre al mismo tiempo. Todo parece urgente. 

Pero lo verdaderamente interesante comienza cuando se desmontan los stands. 

La resaca no es cansancio: es claridad. Es el momento en que el ruido baja y quedan las preguntas estratégicas. ¿Qué obras realmente sostienen una conversación más allá del contexto ferial? ¿Qué proyectos tienen viabilidad a largo plazo? ¿Qué relaciones fueron transaccionales y cuáles pueden convertirse en alianzas reales? 

Durante esos días, el arte corre el riesgo de convertirse en evento. Después, vuelve a ser proceso. 

La ciudad también cambia de ritmo. Los museos recuperan su tempo natural. Las galerías revisan resultados. Los artistas regresan al estudio —ese espacio menos fotogénico pero más decisivo— donde el verdadero valor se construye sin reflectores. La semana del arte es vitrina; el resto del año es infraestructura. 

Y ahí está el punto crítico: si todo se concentra en una semana, ¿qué narrativa estamos construyendo para los otros once meses? La profesionalización del ecosistema no puede depender únicamente de la intensidad de febrero. Requiere continuidad, pensamiento curatorial sólido, coleccionismo informado y, sobre todo, instituciones que apuesten por procesos y no solo por picos de visibilidad. 

La resaca también revela algo más humano: no todo se vendió, no todo fue comprendido, no todo fue exitoso. Y está bien. El arte contemporáneo no está diseñado para la unanimidad ni para el consumo inmediato. Su potencia muchas veces radica en lo que incomoda, en lo que no se resuelve en una visita exprés. 

Quizá deberíamos empezar a valorar más el “después” que el “durante”. Porque es ahí donde se toman decisiones estratégicas: qué proyectos escalar, qué diálogos profundizar, qué riesgos asumir el próximo año. 

La semana del arte posiciona. 

La resaca define. 

* Director del MMAC y artista 

Foto: Cortesía del autor.
La Jornada Morelos