
Lecturas Salvavidas
No me considero un gran lector, pero soy lector al fin. Hasta hace poco, me sentía entusiasmado de superar la marca obtenida en 2025: si el año pasado leí 42 libros, esperaba superar esa marca este año. Pero en el recuento de los daños, nadie te dice que un corazón roto puede hacerte perder el rumbo, como si hubieras entrado al ojo de un huracán que te arroja con violenta fuerza lejos de ti mismo.
Insomnio, pesadillas, pérdida de libido y apetito, y con ella aumento y disminución drástica de tu peso corporal, abandono de hábitos arraigados, y una profunda sensación de extravío. Han pasado ya dos meses de este año, y apenas ayer pude terminar mi primer libro, pues la imposibilidad de concentrarme fue otro de los daños colaterales de que me partieran el corazón.
Tuve lecturas salvavidas, que me mantenían a flote. No podía leer un libro completo de corrido, pero, por ejemplo, sabía que necesitaba apapachos literarios, por lo que elegí «Los hijos de los días» y «El libro de los abrazos», de Eduardo Galeano. El primero, escrito para leer un pequeño relato por cada día del calendario, me permitía leer un poco cada vez. Apenas un poco. Mientras que el segundo era, como su nombre lo indica: un abrazo. Un apapacho para mi alma maltrecha.
Pero no fue sino hasta que me topé con una cita en las redes sociales de Anagrama, que encontré la que sería mi primera lectura completa del año. La cita decía así: «Ignoro en qué consiste que una historia de amor salga bien, pero hay algo que sí sé: no existe fracaso amoroso. Es una contradicción en los términos. Experimentar el amor ya supone un triunfo, tanto que podríamos llegar a preguntarnos por qué queremos más».
Ni qué decir tiene que la cita me atrapó. Se trata de un libro pequeño, escrito por la mano hechicera de Amélie Nothomb, quien es ya, de por sí, una de mis favoritas, y es siempre una garantía. «Viaje de Invierno», es la novela de la escritora belga, quien me sacó de mi letargo y bloqueo literario.

Además, se trata de una de esas coincidencias literarias que parece que fueron escritas para ti. Al igual que el personaje principal, yo también desearía destrozar la torre Eiffel, ese monumento al amor que, aunque nunca sentí ganas genuinas de conocer, ahora he llegado a detestar.
Amélie Nothomb es la primera escritora que leo en 2026: un salvoconducto, una forma acolchonada de regresar a la lectura, con un dejo de coraje. Al menos sabemos que la venganza puede ser posible en la literatura, sin despedazar un monumento al amor más que en las licencias literarias. Espero que el bloqueo literario haya quedado atrás con este logro, y que a partir de hora sí empiece el conteo oficial de los libros que leeré este año.
*Licenciado en Psicología por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), y maestrante en Salud Pública, por la Escuela de Salud Pública de México (ESPM/INSP). freudconcafe@gmail.com


