
“Nuestra lucha no es solo por nosotros, es por el agua, por la tierra, por los bosques, por la vida que compartimos todos, es por las generaciones que vienen, es por quienes lucharon, ya no están entre nosotros, pero que nos mostraron el camino. Y mientras exista despojo, exclusión o silencio impuesto, seguiremos hablando, organizándonos y defendiendo lo que somos nosotros”, advirtió Saúl Atanacio Roque González, defensor de la tierra y del agua y dirigente de pueblos indígenas, desde la tribuna del Congreso de Morelos.
En la ceremonia para entregarle la presea Quetzalcóatl, por su participación en la defensa de los derechos y la cultura de las comunidades indígenas, Roque Morales pronunció un discurso que culminó con el sonido de los caracoles que llenó el recinto legislativo entre celebración, pero también advertencias y exigencias para que en los casos de los defensores de la tierra que han sido asesinados “ya se haga justicia, no queremos más asesinatos o desaparecidos en nuestro estado”.
Saúl Atanacio Roque aseguró frente a diputadas y diputados que “el agua no se vende, el agua se respeta, el agua no es mercancía y tenemos que seguir luchando porque queramos o no el agua es fuente de vida. Sin agua no existimos y por eso nosotros seguimos respetando y viendo la cosmovisión de nuestros pueblos, donde nuestra cultura establece y se maneja los principales elementos que nos dan vida el sol, la tierra, el viento y el agua y por esa razón creemos que, si no cuidamos esto, no estamos cuidando las futuras generaciones”.
Y se pronunció nuevamente en contra de los megaproyectos que, dijo, “nos siguen acechando y dañando nuestros ecosistemas de nuestro Estado. Por ello queremos también que exista ya esa Ley de Equilibrio Ecológico y que se promueva y se promulgue la Ley de la Biodiversidad que nos va a ayudar a defender y a conservar nuestro territorio y nuestros bienes naturales”.
Pidió a los diputados “que esto no quede en saco roto, y que pugnemos, trabajemos y nos unamos, reflexionemos que, si no cuidamos lo que verdaderamente nos da vida, no llegaremos lejos”.
Denunció que continúa la depredación e invasión del Bosque de Agua y aseguró que “El despojo territorial que aún padecen los pueblos originarios en pleno siglo XXI y la lucha constante por defender la tierra… ponen en evidencia el carácter colonial del gobierno y de la sociedad mexicana, así como el carácter depredador del capital. En el llamado bosque de agua, que abarca territorios de la Ciudad de México, el Estado de México y Morelos, ha perdido cerca de 40 de la cobertura forestal en los últimos 30 años talamontes han llegado incluso a presumir la tala de hasta 300 árboles diarios, según lo relató un expresidente de Bienes Comunales de Jalatlaco. A ello se suma que en Morelos aproximadamente una cuarta parte del territorio se encuentra concesionada a empresas mineras, como ha documentado la Universidad de México”.

“En los hechos hemos sido excluidos de los espacios donde se toman decisiones sobre nuestros territorios y nuestras vidas. Las medidas adoptadas han sido parciales, poco eficaces en muchos casos no aseguran que quienes llegan a estos cargos representen verdaderamente a los pueblos y comunidades indígenas. La representación política indígena sigue siendo una deuda pendiente del Estado Mexicano”, acusó.
Y recordó: “los pueblos indígenas no pedimos privilegios, exigimos justicia, respeto a nuestros territorios, a nuestra palabra y a nuestras formas de organización. Exigimos que el derecho a decidir sobre nuestro presente y nuestro futuro deje de ser una promesa escrita y se convierta en una realidad vivida”.
En la sesión, la diputada Guillermina Maya (Morena) resaltó la trayectoria del dirigente indígena nacido en Xoxocotla y que durante más de 50 años ha trabajado a favor de la conservación de la biodiversidad, de la protección del agua como bien común y de la defensa firme de libre determinación y los derechos de los pueblos y comunidades indígenas de Morelos.
La legisladora resaltó que su labor ha trascendido fronteras, con su participación en redes y encuentros nacionales e incluso en espacios de articulación internacional, donde compartió sus experiencias sobre defensa del territorio, derechos colectivos y sustentabilidad ambiental: “Siempre llevando la voz de Morelos y la sabiduría de nuestros pueblos”.
“Don Saúl nos ha enseñado que el agua no se vende, se defiende; que el territorio no es mercancía, es identidad; y que la autonomía no se implora, se ejerce con dignidad”, afirmó en tribuna Guillermina Maya y a nombre de las y los diputados del Congreso local, refrendó su compromiso de seguir legislando para garantizar la protección del medio ambiente, el respeto a la libre determinación y el reconocimiento pleno de los derechos colectivos de los pueblos indígenas de Morelos.
El presidente del Congreso, diputado Isaac Pimentel Mejía, destacó que la Presea Quetzalcóatl representa el compromiso institucional de reconocer a quienes dedican su vida a la defensa de los pueblos originarios, al subrayar que su creación responde a la convicción clara de “valorar públicamente trayectorias que fortalecen nuestras raíces y preservan nuestra identidad”; señaló que la historia de Morelos está profundamente ligada a sus comunidades indígenas, cuya riqueza cultural se manifiesta en sus tradiciones, lenguas y formas de organización, elementos que —dijo— forman parte esencial del presente del estado.
Al referirse a las personas galardonadas, enfatizó que su labor es ejemplo de constancia y compromiso comunitario; este reconocimiento “honra su esfuerzo y el impacto de su labor” y representa también el trabajo colectivo de quienes mantienen vivas sus raíces; precisó que esta distinción trasciende el ámbito individual, al constituir “una afirmación pública de que la cultura indígena es parte activa de la vida del estado y que su preservación exige acciones concretas”, reconociendo así la vigencia y relevancia de los pueblos originarios en la vida pública;
Reiteró el compromiso del Poder Legislativo con el fortalecimiento de sus derechos, al asegurar que “la agenda indígena seguirá siendo prioridad”, mediante reformas y acciones que garanticen el respeto a su identidad, organización y autonomía y a nombre de la LVI Legislatura, expresó el reconocimiento a su trabajo que “dignifica a sus comunidades y enriquece la vida pública de nuestro estado”.
La sesión solemne contó con la presencia de los representantes de los poderes Ejecutivo y Judicial, Clarisa Gómez Manrique en representación de la gobernadora Margarita González Saravia, y el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Juan Emilio Elizalde Figueroa, así como autoridades de los tres niveles de gobierno e invitados especiales.


