
Odiseo tenía apenas tres años y mientras elegía asistir a espectáculos musicales y teatrales, expresaba corporal y dramáticamente, a su manera, lo que veía. Alguien entonces le comentó, pronosticando: “parece que cuando seas grande serás un actor”. Muy digno, le contestó con firmeza: “ya soy actor”. Esta anécdota no ha quedado ahí, sino que podemos ubicar lo sucedido como su primer papel en el escenario dramático y musical de su vida, reclamando con sustento, un espacio ganado.
Desde esa edad demandó de sus familiares que lo llevaran cotidianamente a cuanta acción musical y teatral pudiera acceder, pero su asistencia no era pasiva, pues cada vez aprovechaba por decisión autónoma, para aprender los gajes de los respectivos oficios, los comportamientos asociados y esperados en escena, los repertorios teatrales y musicales que eran sus favoritos, y especialmente, dio por desarrollar su voz, y al paso, acompañarse con la guitarra y el piano.
Odiseo se ha formado también en el canto lírico, con la difunta y querida maestra Mayda Prado, dentro y fuera del Centro Morelense de las Artes. Participó en múltiples conciertos organizados por ella y su amplio alumnado, incluso aquellos que asistían a los cursos de verano, con presencia de cantantes y pianistas de otras entidades, que enriquecían su formación. El esposo de Mayda, Pepe, recitador profesional con intervenciones como ella en teatros de Nueva York, dio valiosos consejos a Odiseo para recitar e interpretar poesía en contextos escénicos, herencia que enorgullece a Odiseo. De hecho, en fechas de conmemoración de la partida de este mundo de ambos, les dedica sus oraciones.
En los últimos años, Odiseo ha armado con colegas de la escena artística variados programas musicales y teatrales, entre otros con Ciprianodonte, con Azucena Méndez, y en las Noches de Babilonia (espacio cultural en Cuernavaca), con varios artistas. También en el Estudio teatral del maestro Alberto Aguirre, con numerosos roles en obras teatrales, y por supuesto, sus propias producciones musicales y dramáticas, en que despliega sus grandes dotes como cantante (tenor), músico, recitador, y cómico al interpretar parte del repertorio de Chava Flores.
Hace un par de semanas participó en un programa con artistas canadienses con el programa Kosmos Cabaré, en el Centro Cultural El Cabaré de Cuernavaca y Águilas de Luz, en Cuautla. En próximas semanas presentará con Daniel Kitrose y Ciprianodote, el programa Pequeñísimo cancionero de la otra orilla.
Vale destacar en su trayectoria participar en diversos coros y dirigir y consolidar al coro de la iglesia Madre de la Misericordia de Cuernavaca, con presentación y estreno de obras corales, que han distinguido su esfuerzo por aportar al canto.

Odiseo ha decidido probar la siguiente etapa en su camino artístico, en el estado de Jalisco, y quienes le hemos conocido y disfrutado de sus aportaciones, debemos desearle, porque eso esperamos de él, por su empeño y exigencias de actuación artística, lo mejor en su desarrollo personal y artístico. Les toca a quienes viven en aquellos rumbos, gozar de sus intervenciones comprometidas, generosas, vitales.



