
Redacción / Desde el Campus UAEM
¿Por qué es importante conservar al cangrejito barranqueño y qué tiene que ver la luz que usamos todos los días con su supervivencia? Esa fue una de las preguntas que niñas y niños de entre 6 y 12 años comenzaron a responder durante una charla de divulgación científica impartida por investigadoras de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), enfocada en el cuidado de especies que habitan en entornos urbanos.
La actividad se realizó como parte del Club de Ciencias, organizado por la Dirección de Publicaciones y Divulgación de la UAEM, donde se presentó la charla Luces vemos, daños no sabemos, a cargo de Elsah Arce Uribe, profesora investigadora del Centro de Investigaciones Biológicas (CIB), y Meritxell Estrella García, estudiante de la Maestría en Biología Integrativa de la Biodiversidad y la Conservación del Centro de Investigación en Biodiversidad y Conservación (CIByC).
Durante la sesión, las infancias conocieron de forma accesible los principales retos que enfrenta el cangrejito barranqueño en las barrancas de Cuernavaca, una especie endémica cuya presencia funciona como indicador de la calidad del agua. Las investigadoras explicaron su ciclo de vida, su importancia ecológica y la manera en que diversas actividades humanas alteran su entorno.
Uno de los ejes centrales de la charla fue el impacto de la iluminación artificial, un factor que influye directamente en la alimentación, el metabolismo y el comportamiento de esta especie. Las especialistas compartieron resultados preliminares de investigaciones en curso, con el objetivo de mostrar cómo la ciencia permite identificar problemas ambientales cotidianos y proponer soluciones.
Ariadna Segura Ocampo, coordinadora del Club de Ciencias, señaló que estas actividades buscan que las niñas y los niños se acerquen al conocimiento científico desde temprana edad y comprendan la relevancia de proteger especies locales que cumplen una función clave en los ecosistemas de las barrancas.

La jornada incluyó talleres de divulgación científica, actividades manuales y dinámicas diseñadas para que las y los participantes aprendieran mediante la experimentación, como el funcionamiento de las pinzas de los cangrejos y la manera en que factores externos pueden modificar su entorno natural.
Al finalizar los talleres, Elsah Arce Uribe destacó la importancia de la divulgación temprana: “lo que buscamos es que comprendan cómo acciones cotidianas, como el uso de la luz artificial, tienen un impacto en organismos que viven en las barrancas, y qué decisiones informadas podemos tomar como ciudadanos para reducir ese impacto”.
El Club de Ciencias de la UAEM cuenta con más de una década de trayectoria y está dirigido a hijas e hijos de la comunidad universitaria en edad escolar. Las actividades se realizan el último viernes de cada mes, como una estrategia para fortalecer la relación entre ciencia, educación y responsabilidad ambiental desde la infancia.

A través de actividades lúdicas impartidas por el CIB y el CIByC, las infancias conocieron la importancia de conservar al cangrejito barranqueño. Foto: UAEM.

El Club de Ciencias se lleva a cabo el último viernes de cada mes y tiene como objetivo acercar los proyectos de investigación que se desarrollan en la universidad a las infancias. Foto: UAEM.

