El Nodess y sus intercambios internacionales: aprendizajes y retos

Cristina Girardo*

El Nodess Morelos solidario y cooperativo, desde su constitución, ha mantenido un compromiso sostenido con las comunidades y con los emprendimientos de economía social y solidaria (ESS) en Iberoamérica. Ese compromiso se ha ido concretando en vínculos y acuerdos internacionales que han permitido visibilizar y fortalecer diversas acciones.

En estos días estamos, justamente, cerrando un Diplomado de Formación de Líderes Cooperativos con Ecuador, organizado conjuntamente por el Instituto Superior Tecnológico de la Economía Social, Popular y Solidaria (ISTEPS-Ecuador), la UNAM y la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Argentina), en el que han participado numerosas personas del Nodess. El objetivo fue fortalecer las capacidades de los miembros de la Cooperativa Jardín Azuayo.

Traigo a cuento esta experiencia porque muestra que el área de Cooperación Internacional del Nodess está poniendo en práctica, cada vez con mayor intensidad, vínculos que permiten poner en diálogo a nuestras comunidades morelenses con otras experiencias de América Latina e Hispanoamérica. La pregunta que se abre es inevitable: ¿qué aprendizajes hemos recogido de estos intercambios?

Las relaciones tejidas con organizaciones y con miembros de la academia dedicados a la ESS han facilitado avanzar y concretar proyectos de cooperación que, de otro modo, difícilmente hubieran sido posibles.

En América Latina, la economía social, solidaria y popular se ha expandido como respuesta a los nuevos desafíos globales. Ofrece un enfoque transversal para comprender y articular formas organizativas muy diversas, que configuran un panorama económico cada vez más innovador y heterogéneo. El auge de cooperativas de distinta índole —agrícolas, de consumo, de trabajo asociado, de servicios— que combinan sostenibilidad ambiental con equidad social ilustra la capacidad de este sector para responder a necesidades locales concretas.

En España, por su parte, las cooperativas se han afianzado territorialmente y han dado respuesta a problemas de gran envergadura, en particular generando empleos dignos en contextos de fuerte precarización laboral. Quisiera mencionar otros ejemplos significativos. De la mano del Observatorio Iberoamericano del Emprendimiento en Economía Social y Cooperativa (OIBESCOOP), se publicaron dos obras colectivas pioneras que sentaron bases para comprender la intersección entre género y ESS en nuestra región: Mujeres y Economía Social y Solidaria (2020) y Liderazgo y empoderamiento de la mujer en la Economía Social (2021).

Ambas publicaciones reunieron aportes de investigadores e investigadoras de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, México, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Articularon análisis teóricos con estudios de caso que mostraron, a la vez, los aportes concretos de las mujeres en la ESS y los desafíos que persisten en términos de desigualdad, reconocimiento y participación. En la segunda obra se incluyeron estudios sobre experiencias del estado de Morelos.

Este año avanzamos un paso más con la edición digital de Ellas Transforman: Historias de Mujeres que Lideran la Economía Social y Solidaria. Este proyecto representa un salto cualitativo en nuestro camino de investigación y visibilización. Apostamos ahora por una metodología profundamente situada y narrativa: documentar, mediante fichas biográficas y registros fotográficos en los propios espacios de trabajo, las trayectorias concretas de mujeres que lideran experiencias de ESS en distintos territorios de Hispanoamérica. En esta obra se incluyen también varios casos de mujeres del estado de Morelos.

Los aprendizajes generados en estos intercambios internacionales muestran, además, que la capacitación y el fortalecimiento institucional van mucho más allá de la relación dual “líder–seguidores”. El liderazgo, visto desde la ESS, es sobre todo un proceso colectivo, que se vincula con la participación política y activa en la vida organizativa de las cooperativas y de otras formas asociativas, por parte de personas cada vez más conscientes y subjetivadas.

Los retos, por supuesto, siguen siendo enormes: consolidar estas redes de cooperación, asegurar que el conocimiento circule efectivamente hacia las comunidades y no se quede sólo en los espacios académicos, y transformar los aprendizajes en políticas y prácticas duraderas en nuestros territorios. Pero las experiencias que aquí hemos mencionado confirman algo importante: cuando se tejen alianzas entre organizaciones de base, universidades y observatorios internacionales, Morelos deja de ser sólo receptor de ideas para convertirse también en productor de conocimiento y de propuestas de transformación social.

* Miembro del Nodess Morelos solidario y cooperativo. c.girardo@hotmail.com

LA JORNADA MORELOS