He tomado en préstamo como título, el asunto que en este diario trató en días pasados nuestra estimada colega Aideé Tassinari, preguntándose si ya lo habíamos abandonado, dadas las decepciones vividas y ataques de varios tipos desde USA contra medio mundo, incluyendo a nuestro país y a vecinos con quienes tenemos importantes relaciones comerciales, políticas, sociales y morales. Se me antojaba responderle que sí, o al menos que estamos en proceso de ir abandonado ese sueño, pero por mera prudencia, volteé a ver unas estadísticas, que podrían refrenarme la ilusión, y eso me ha sucedido, al menos a partir del indicador de “visitantes provenientes de México, a los USA”, en el año 2025 contra el dato del 2024.

Consulté ese dato en fuentes oficiales de USA (travel.gov y luego por arrivals), referidas a llegadas por las diferentes vías y países, de turistas, estudiantes, visitantes en general. Sabemos que hay otras entradas no turísticas, pero quise ubicar aquellas visitas no obligadas por una poderosa necesidad de empleo o de negocios. Los datos son decepcionantes, si esperamos que hayan disminuido: aumentó la cantidad de esas llegadas a USA en el año 2025 respecto al 2024, fueron casi 15 millones en el 2025, un millón 300 mil más que en el 2024. Del conjunto de llegadas internacionales a USA, México aportó el enorme 26%, ¡caramba! Pero por su parte, Canadá disminuyó su aporte en un 22%, siendo importantísimo su aporte en esa materia en años anteriores.

USA perdió arriba de un 5% de visitantes turistas en el 2025 respecto al 2024. Casi la mayoría de los países que aportan a ese indicador disminuyeron sus visitas. ¿Creíamos que por el temor de ser detenidos por el ICE fascista de Trump, dejarían de ir de turistas nuestros paisanos? No fue así, ¿se la jugaron o no leen lo que está pasando con millares de extranjeros detenidos arbitrariamente, incluso norteamericanos descendientes de extranjeros, especialmente los morenos o con “acento extranjero”?

Hemos visto recientemente, hemos atestiguado en transmisiones “en vivo”, que los del ICE detienen a todos aquellos y aquellas que no quepan en sus esquemas racistas, de hegemonía de los blancos, bajo la convicción de que son terroristas por el hecho de ser diferentes, por no ser blancos o por ser migrantes. ¿Será que las cadenas nacionales, de radio y TV no son proclives a presentar esta cruda verdad y exponen a potenciales turistas de USA a vivir esa terrible experiencia de detenciones y deportaciones arbitrarias?

Como lo acabamos de apuntar, los canadienses han tomado individual y colectivamente otra postura, de hecho, su gobierno ya se ha hecho de nuevos socios comerciales ante las ofensas y amenazas gringas por someterlos a sus dictados arbitrarios y violentos de USA. Pero aquí quiero referirme en especial a esos actos personales que acaban siendo colectivos, esas decisiones personales que parten de convicciones de dignidad y soberanía, que se tornan masivas (millones de viajes menos de canadienses a USA), de impacto inmediato en las economías respectivas, en tanto boicots anunciados o no, pero que acaban pesando y mostrando otras formas de relación con el vecino no sólo bravucón, sino asesino.

En el año 1994 me ofrecían beca de doctorado y empleo garantizado al terminar en el estado de Mississippi, USA, y lo evitamos. No nos latía ese “sueño americano”. Acabo de ver varios videos de las ciudades medias y pequeñas de por lo menos 10 estados de USA y están para llorar en violencia, miseria, abandono, incluso Mississippi…Ningún ser humano merece tales condiciones de vida. Debemos saberlo y abandonar tal sueño, quien lo tenga.

Miguel Á. Izquierdo S.