Un movimiento telúrico despertó el 2026 y cuando nos reponíamos del susto, supimos la invasión militar del gobierno de Estados Unidos a la hermana república de Venezuela. Bombardeos y secuestro del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores en un operativo que Trump calificó de éxito militar. Ruptura de leyes internacionales violadas en flagrancia y cinismo.

A días de lo ocurrido el tablero nacional e internacional se sacuden con fuerza. Las narrativas en pro y en contra han llenado las redes sociales. Los opinadores se debaten en amor/ odio a Nicolas Maduro, partidarios de Corina Machado, Edmundo González, y Juan Guaidó, alientan sospechas infundadas sobre traiciones internas de Delcy Rodríguez y otras lindezas. Posiciones que parten de fobia/amor a individuos, ignorando los procesos sociales y políticos, en este caso, del chavismo, que es más complejo que defender o no a un presidente secuestrado por el imperialismo yanki, y mucho menos hacerlo a partir de información de las dudosas redes sociales.

Afortunadamente, se han abierto espacios de reflexión desde pensamiento crítico y antimperialista, como la mesa de análisis “Terrorismo Global de Estado contra Venezuela” impartido por doctor Gilberto López y Rivas, que se une a las movilizaciones que desde el 4 de enero se han realizado en Cuernavaca. Reflexión necesaria para la solidaridad con las luchas populares de Venezuela.

Se levanta clamor de unión de América Latina. Con nostalgia recuerdo la vitalidad de nuestra América en los años setenta, contaba para ello el “boom” en la literatura: Cortázar, García Márquez, Rulfo, Carpentier nos regalaron una representación vital de nuestras tierras, a lo que se suma: “Por las venas abiertas de América Latina” de Eduardo Galeano.

Cuba como faro, el fracaso yanki en Bahía de Cochinos y en Vietnam resonaba en el ambiente festivo, se pensaba que la revolución estaba a la vuelta de le esquina. Contaba para ello las luchas libertarias que sacudían nuestro continente: Tupamaros en Uruguay, Sandinistas en Nicaragua, Farabundo Martí en el Salvador, Unidad Revolucionaria de Guatemala, Montoneros y Ejército Revolucionario del Pueblo en Argentina que se traducían en cantos de la trova: Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Amparo Ochoa, Óscar Chávez, Inti IIIimani, Soledad Bravo llenaban, lo mismo peñas, que el auditorio nacional repleto para cantar “el pueblo unido jamás será vencido”. Bolívar, Martí, Sandino, el Che, Fidel, Allende cubrían con un poncho gigante nuestras tierras antiimperialistas.

El golpe de Estado en Chile, los asesinatos de Salvador Allende, y Víctor Jara, entre miles más, nos enfrentó al fascismo latinoamericano.

El asesino Luis Echeverría oportunista, se montó en esta cultura popular, al tiempo que exterminaba con brutalidad las guerrillas de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas, cínicamente se colgó la medalla de recibir a los expulsados de sus tierras en Chile, más tarde en Argentina, en manos de Videla, después la diáspora del Uruguay, y así sucesivamente nuestra América fue cayendo en la vorágine del capitalismo atroz y sanguinario.

Hoy América Latina esta fracturada, los presidentes de: Chile, Argentina, el Salvador, Ecuador, Bolivia y Paraguay alineados con E.U. Los que se hacen llamar de izquierda reformista han caído en desprestigió por seguir los designios del neoliberalismo, al que dicen criticar. La unidad popular latinoamericana vendrá de los pueblos organizados no de las cupulas en el poder.

A Trump y a la con A, les cayó como “anillo al dedo” la invasión a Venezuela, pues tapó el caso Epstein en el que Trump está denunciado como pederasta, una acusación más de las 32 que tiene como delincuente. Y a la presidenta con A le ayuda a poner en segundo plano el descarrilamiento del tren interoceánico en Oaxaca, que deja 14 muertos y 90 heridos, y ha sido denunciado por UCIZONI (Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo) como proyecto que ha significado violación grave de derechos humanos, consulta simulada, alza del crimen ejercido por la Guardia Nacional, la Policía Estatal y la Marina. Uso de materiales de segunda por las constructoras: Grupo Peninsular, Grupo Diamante y COMSA. En el accidente anunciado no se contó con la capacidad del IMSS para atender a los heridos. Una mancha más al tigre de la corrupción estructural de la de cuarta.

Por todo ello es un respiro de vida y esperanza el “Semillero de Pirámides, Historia, Amores y claro Desamores “que convocó el EZLN en el CIDECI Unitierra, San Cristóbal, mil invitados, 38 distintas naciones, 500 zapatistas de base, escucharon y reflexionaron durante seis días, y remataron bailando en Oventic pese al frio. El zapatismo crece y se fortalece, el reto es organizarnos en el común.

Cumplió dos años el feminicidio de Mafer Rejón sin que se haga justicia. El año pasado hubo 38 feminicidios en Morelos, dato de la Fiscalía General del Estado.

¡Alto al genocidio en Gaza¡

¡Fuera yankis de América Latina!

 

Oralba Castillo Nájera