* El 55% de la población mundial no tiene acceso a los servicios de salud esenciales, según la OMS y Banco Mundial

* En Morelos, 28% de los habitantes no está afiliado a ningún servicio de salud; en México 39.1%

* La ONU pide a los gobiernos nuevos modelos financieros para alcanzar la Cobertura Sanitaria Universal

 

Cuando concluya el año 2025, en el planeta habitarán poco más de 8 mil 250 millones de personas. Más de la mitad de ellas, el 55%, no tiene acceso a los servicios esenciales de salud, de acuerdo con el más reciente informe de la cobertura sanitaria universal, realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial (BM). El documento puede ser consultado con el nombre Tracking Universal Health Coverage: 2023 Global Monitoring Report.

En México, las cifras han cambiado y estamos por conocer los nuevos datos del cierre de 2025, pero a nivel nacional se reconocía que 39.1% de las mexicanas y mexicanos no tenía acceso a los servicios esenciales de salud en el año 2022, de acuerdo con los datos colectados por el desaparecido Consejo Nacional de Evaluación de las Políticas de Desarrollo Social (Coneval). En el estado de Morelos, los resultados del Censo Nacional de Población 2020 mostraban que 28.1% de la población no estaba afiliada a ningún servicio de salud.

Salud y dinero

Ofrecer a todos los seres humanos servicios de salud de buena calidad y costo accesible es uno de los grandes desafíos de este tiempo, y por ello la Organización de Naciones Unidas (ONU), estableció la fecha del 12 de diciembre como Día de la Cobertura Sanitaria Universal. En su declaración, realizada en 2017, esta meta exige trabajar en diferentes líneas: gobernanza, financiamiento, innovación e investigación biomédica, educación de la población y trabajo social.

Entre todas ellas, la tarea que más ha subrayado la ONU es la necesidad de que los gobiernos de los diferentes países desarrollen nuevos modelos financieros para ofrecer servicios de salud a todos sus pobladores, sin caer en la quiebra.

La cifra de la OMS y el Banco Mundial que ubica en 55% el porcentaje de la población mundial sin acceso a los servicios esenciales de salud se construyó a partir de dos indicadores clave, que reflejan barreras reales que enfrentan miles de millones de personas:

En primer lugar, se definió a qué se refiere el concepto de servicios esenciales de salud. Aquí se estableció que no sólo se debe enfocar la atención en lo que ocurre al interior de los hospitales y las clínicas. En realidad, gran parte del cuidado de la salud se realiza antes de que se presenten las enfermedades o los accidentes; por esta razón, la OMS y el BM consideran como servicios esenciales al conjunto de acciones enfocadas a cuatro campos: prevención, promoción, tratamiento y rehabilitación de calidad.

El segundo indicador que comparten la OMS y el BM para definir acceso a la salud es el riesgo de Gasto Catastrófico. En este sentido, ellos estiman que unos 2 mil millones de personas han caído en graves dificultades financieras, en algún momento de su vida, debido a los gastos sanitarios directos o “gasto de bolsillo” que les generó alguna enfermedad crónica o una emergencia médica. El efecto de esos gastos no programados ha sido un desplazamiento hacia condiciones económicas de pobreza o endeudamiento.

Esto significa que, incluso entre la población que sí tiene acceso a algún servicio; por ejemplo, el otro 45% de la población mundial, una parte significativa no cuenta con la protección financiera necesaria, haciendo que su cobertura sea insuficiente o frágil.

El consenso, al interior de la ONU, es que no existe un sistema de salud perfecto, en ningún país del mundo, aunque en muchas conversaciones se pongan como modelos los servicios sanitarios de países de economías fuertes. Hay cuatro grandes modelos de servicios nacionales de salud y todos requieren revisión pues hay algunos que dejan fuera a grandes grupos de la población y otros que incluyen a todos, pero están al borde de la quiebra.

Acceso a la salud en México

Para tratar de garantizar que todos los ciudadanos en México tengan acceso a servicios de salud, actualmente el gobierno de la República tiene en marcha el Programa de Trabajo del Sector Salud 2024 – 2030, que consiste en cinco metas principales: priorizar la promoción de la salud; aumentar la calidad de la atención médica; fortalecer al IMSS-Bienestar; garantizar que todas las clínicas y hospitales cuenten con medicamentos, insumos y equipamiento; y modernizar e integrar el sector salud en un solo sistema.

La gran dificultad dentro del país es saber cuál es la dimensión real de la falta de cobertura sanitaria.

El dato oficial sobre el porcentaje de la población en México que no está afiliada a ningún sistema de salud es complejo de determinar con una cifra única, debido a los cambios institucionales recientes como la transición del Seguro Popular al INSABI y luego al IMSS-Bienestar.

Sin embargo, una cifra con la que se tiene una medición general es el indicador llamado Carencia por Acceso a Servicios de Salud, elaborado por CONEVAL. Esta es la métrica más utilizada para medir la privación del derecho social a la salud, que se acerca a la idea de la población que no tiene una cobertura efectiva.

De acuerdo con la medición del año 2022 de CONEVAL, aproximadamente el 39.1% de la población mexicana reportó tener carencia por acceso a los servicios de salud. Esto significa que más de 50 millones de persona, en 2022, no estaban afiliadas a ninguna institución de seguridad social ni contaban con la cobertura de salud pública como el IMSS-Bienestar o el antiguo Seguro Popular/INSABI.

Desde hace 30 años, en México se han hecho numerosos estudios para documentar que una emergencia en salud puede llevar a una familia a la pobreza o a la pobreza extrema cuando tienen que pagar de su bolsillo todos los servicios médicos y hospitalarios.

En el caso específico del estado de Morelos, la cifra pública más accesible es el Censo Nacional de Población 2020; que debe ser actualizado este año con la encuesta intercensal 2025. En ese estudio se indica que en Morelos 71.9% de la población está afiliada a algún servicio de salud, lo que significa que el 28.1% no goza de esa cobertura. Si se considera que en el momento de levantar el censo había en Morelos poco más de 1.8 millones de habitantes. Eso significaría que más de medio millón de personas, de todas las edades, no contaba con la seguridad de cómo enfrentaría una enfermedad grave o una emergencia hospitalaria.

Evitar el Gasto Catastrófico

El Día de la Cobertura Sanitaria Universal, que conmemoramos el 12 de diciembre, fue aprobado por la Asamblea General de la ONU para crear conciencia sobre la necesidad de mejorar los servicios clínicos, pero también con el objetivo de reducir, hasta eliminar, los casos de empobrecimiento que se generan cuando se atiende un problema de salud.

En México, diversos estudios reportan las consecuencias financieras de la atención de problemas de salud para las familias. A partir del año 2003 se estableció el concepto de Gasto catastrófico en salud cuando se presenta el caso de que una enfermedad crónica, aguda o un accidente consuma el 30% del ingreso anual de una familia; siendo el grupo sin seguridad social el más vulnerable a caer en este tipo de gastos catastróficos.

Según los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT 2022), “24.6% de la población informó haber tenido una necesidad aguda de salud en los tres meses previos a la encuesta, y de éstos 44% recibió la atención requerida en los servicios públicos”. De acuerdo con los investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) que realizaron la ENSANUT, las cifras revelan la necesidad de consolidar un modelo de atención primaria a la salud, dentro del marco de la transformación del Sistema Nacional de Salud.

Datos como los anteriores fueron los que impulsaron la reforma a la Ley General de Salud en México en 2003,  que permitió poner en marcha el Sistema de Protección Social en Salud (SPSS), enfocado a la protección financiera de la población no derechohabiente de las instituciones de seguridad social. Ese sistema ha evolucionado y todavía está a la espera de resolver muchos pendientes. Su herramienta más importante en la actualidad es el sistema IMSS-Bienestar, al cual se ha afiliado el estado de Morelos y la mayoría de las entidades del país. Se trata de un sistema enfocado a población abierta, que todavía tiene muchas carencias criticables en infraestructura, personal, planes y acceso a los medicamentos, pero que apunta en la dirección que se ha planteado desde la ONU para poder ofrecer servicios de salud básica para todas las personas, y evitar los gastos catastróficos en salud que causan pobreza y endeudamiento a las familias.

La ONU subraya que el acceso a la salud universal requiere de un gran esfuerzo en prevención y detección temprana de enfermedades. Foto: ISSSTE

En Morelos se cuenta con infraestructura de salud para personas no afiliadas, como el Hospital del Niño y el Adolescente Morelense. Foto: Antimio Cruz

La tendencia internacional para garantizar el acceso a la salud de todas las personas es contar con modelos financieros saludables. Foto: Clínica Mayo

En Morelos, el IMSS y el INSABI concentraban la mayor proporción de población afiliada a servicios de salud, en 2020. Foto: Inegi

En todo el mundo se considera que una cirugía, sin cobertura médica, puede ser un gasto catastrófico que empobrezca o endeude a familias. Foto: Clínica Mayo.

La vacunación es la herramienta preventiva más importante para evitar gastos inesperados y catastróficos. Foto: Secretaría de Salud

: Infraestructura y servicios no hospitalarios, como la Ruta de la Salud, también influyen en elevar el acceso a tratamientos oportunos. Foto: Antimio Cruz

La Jornada Morelos