

El verano pasado, en este espacio se dio cuenta del rico patrimonio cultural material e inmaterial de Jiutepec, de su vibrante potencial económico y de la variedad en la oferta de servicios, que hacen del municipio aledaño a Cuernavaca, un modelo de progreso morelense. Sin embargo, el orgullo regional no es suficiente para generar prosperidad económica y desarrollo social, se debe trabajar en ello constantemente desde la trinchera pública, pero desafortunadamente existen funcionarios municipales que parecen estar más ocupados en detentar sus efímeras cuotas de poder y privilegios, en vez de atender las graves asignaturas pendientes como lo son honrar compromisos, eficientar los servicios públicos municipales, fomentar el empleo y el desarrollo económico a partir del cierre de la planta de Nissan, así como enfrentar a la preocupante crisis de inseguridad pública que vive el municipio.
El alcalde Eder Rodríguez Casillas, quien es recordado previamente por su paso en el sistema de agua potable municipal y como Coordinador de la Agenda Privada del Gobernador Graco Ramírez, puede ser un hombre bien intencionado, pero ello de nada servirá, mientras miembros de su equipo extralimitándose en sus funciones, tomen unilateralmente decisiones contraviniendo sus propias instrucciones, pero sobre todo manchando la imagen de Jiutepec e impidiendo el desempeño cabal de la administración pública municipal. Tal es el caso de Hugo Barenque Otero, personaje conocido por manejarse hábilmente con bajo perfil para evitar cuestionamientos y no llamar la atención. El mismo Barenque actualmente se ufana con quien quiere escucharlo en corto, que ha acordado con el presidente municipal que lo más conveniente, es que no asome mucho la cabeza.
Barenque Otero, es recordado como funcionario panista a nivel municipal y estatal. Ha sido Subsecretario de Desarrollo Económico y Director de Planificación y Gestión de la Movilidad Sostenible en la Coordinación General de Movilidad y Transporte del Estado de Morelos, donde fue señalado en medios de comunicación de cometer diversas irregularidades. De igual forma, durante su gestión como Subsecretario de Desarrollo Económico, la prensa local también dio cuenta de las acusaciones que le hicieron en el sentido de intentar apropiarse en Jiutepec, de un inmueble propiedad del Banco Nacional de México. Su eterno anhelo es gobernar el mencionado municipio en donde ejerce una fuerte influencia, no lo ha logrado, pero en cambio, como premio nada despreciable de consolación, se ha erigido como el poder tras el trono por medio de su papel como el poderoso asesor del alcalde.
Para muestra un botón, el presidente municipal autorizó en acuerdo con diversos promotores de la zona sur poniente de la entidad, la realización de un programa a través de una conocida televisora pública y cultural. El programa que ya fue transmitido en un par de ocasiones y está disponible en redes sociales, mostró la cultura, el turismo y la gastronomía de Jiutepec. Todo fue miel sobre hojuelas, hasta que Barenque Otero, comisionado por el alcalde para atender el proyecto se negó tajantemente a pagar el costo de producción del programa. Como si lo anterior no fuera suficiente, durante las grabaciones del programa en cuestión, Barenque Otero pidió al equipo de producción grabar y promover el restaurante “Los Tres Potrillos” propiedad de la familia del presidente municipal, en suma: quedó bien con su jefe gratis.
Pero Barenque Otero, no fue el único que hizo caravana con sombrero ajeno, resulta que Santos Efraín Jaimes quien se desempeña como Director de Desarrollo Económico municipal, también colaboró en las grabaciones del mencionado programa, insistiendo reiteradamente en que se incluyera en el guion del mismo, a un hotel y restaurante denominado Hacienda Santa Cecilia. Al editarse el programa, se decidió no incluir a la Hacienda Santa Cecilia, en virtud de que no reúne el perfil requerido en los criterios de la televisora cultural, después de la primera transmisión, el señor Jaimes buscó a los productores del programa pidiendo con urgencia que se editara el contenido, para incorporar las grabaciones alusivas al mencionado negocio, a lo cual accedieron los realizadores como un gesto hacia el ayuntamiento. Llama poderosamente la atención, la tenaz gestión del Director de Desarrollo Económico para promover específicamente a un establecimiento en particular. En conclusión, se puede afirmar que más allá de no cumplir con los compromisos adquiridos con anterioridad, el ayuntamiento de Jiutepec parece ser rehén no solo de funcionarios que expresamente solicitan a terceros publicitar a negocios amigos, lo cual se interpreta como un notorio conflicto de interés, pero sobre todo, sufre las consecuencias de la injerencia del asesor del alcalde, quien se ostenta y actúa como el poder tras el trono, con todo lo que ello conlleva de manera negativa para la imagen y desarrollo de Jiutepec.
En otro orden de ideas, en días pasados, la Gobernadora del Estado compartió en sus redes sociales, una fotografía en una reunión con el Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, la presidenta del Senado de la República Laura Itzel Castillo y otros personajes. Entre el grupo destaca Fernando Álvarez Espín, morelense apreciado por todos y un experimentado referente de la tradicional industria de Parques Acuáticos y Balnearios, muy importante y oportuno sería incorporar su trayectoria al esfuerzo del gobierno estatal en el rubro de turismo.

*Escritor y cronista morelense.

Foto: Cortesía del autor

