Mujeres indígenas y sus derechos a una vida libre de violencia

 

En el marco del día internacional de la no violencia contra las mujeres, se llevará a cabo la XVIII Asamblea de la Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afromorelenses, este viernes 28 de noviembre de 2025 en el Auditorio del Museo Regional de los Pueblos del Palacio de Cortés en Cuernavaca.

Con la participación de las mujeres de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala, la Unión de Pueblos de Morelos y de la Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afromorelenses se abordará el tema de los derechos de las mujeres indígenas en el marco de la reforma al artículo 2 de la Constitución General de los Estados Unidos Mexicanos.

Desde la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos hemos documentado una radiografía estremecedora: 1,590 feminicidios en 25 años, con un patrón ascendente que tuvo su punto más letal en 2023, año en que se registraron 125 asesinatos de mujeres. Tan solo entre enero y junio de 2025 ya suman 56 casos, una cifra que rebasa la media histórica y anticipa otro año crítico.

Los datos confirman que la violencia feminicida se ha extendido por 35 de los 36 municipios del estado. Cuernavaca encabeza la lista con 300 casos, seguida de Jiutepec (149), Cuautla (132), Temixco (115) y Yautepec (88). Incluso los nueve municipios con Alerta de Violencia de Género continúan acumulando asesinatos sin freno.

En este marco hay que destacar que las mujeres indígenas y sus derechos humanos han sido conquistados mediante la lucha organizada, por eso es necesario no olvidar la historia feminista que lo ha hecho posible. La propuesta de un feminismo comunitario es una aportación que debe ser valorado positivamente.

Las mujeres indígenas gozan de los derechos humanos reconocidos para mujeres y pueblos indígenas, que incluyen el derecho a la vida, la integridad física y psicológica, la igualdad de género y a no ser discriminadas. También tienen derechos específicos, como a la salud sexual y reproductiva, a la educación, a la participación política, al territorio y a la preservación de su cultura. A pesar de estos derechos, enfrentan múltiples desafíos como la violencia, la discriminación interseccional, y la falta de acceso a servicios básicos, por lo que su lucha es crucial para visibilizar y proteger sus derechos.

Son derechos clave los derechos individuales y colectivos: Tienen derecho a la vida, la integridad física y psicológica, la igualdad y a no sufrir discriminación. También se garantiza el derecho colectivo al territorio y a la libre determinación, lo que es vital para la subsistencia y el desarrollo de su cultura.

Tienen derecho a la salud sexual y reproductiva, a decidir sobre su planificación familiar y acceso a servicios de salud adecuados y asequibles, incluso a través de parteras tradicionales, mismas que desempeñan un papel fundamental en los cuidados reproductivos en los pueblos.

También tienen derecho a la educación, a participar en la toma de decisiones de su comunidad con voz y voto en sus asambleas y a ocupar cargos públicos si son elegidas democráticamente.

En los campos de la cultura y el territorio, son reconocidas como guardianas de los valores culturales de sus pueblos y de la protección del medio ambiente, lo que les otorga derechos especiales sobre sus territorios y recursos naturales.

Sin embargo, existen múltiples desafíos y violencias que aún persisten en la vida cotidiana.

Enfrentan múltiples formas de violencia, incluyendo violencia física, psicológica, sexual, espiritual y ambiental. La discriminación es agravada por la interseccionalidad de ser mujer e indígena.

A menudo, carecen de acceso a servicios básicos como la salud y la educación, y enfrentan barreras en el mercado laboral, donde sufren mayor explotación.

Las mujeres indígenas luchan contra las amenazas al territorio. Los modelos extractivistas amenazan sus territorios y la forma de vida de sus pueblos, afectando directamente la salud y el bienestar de las mujeres.

En el tema del matrimonio infantil y trabajo no remunerado es necesario reconocer que aún existen altos índices de matrimonio infantil forzado y la mayoría de las niñas y adolescentes madres se dedican a trabajos domésticos no remunerados, lo que limita su desarrollo y educación.

Asimismo, también podemos decir que las mujeres indígenas son líderes históricas en movimientos sociales, ambientales y por los derechos humanos. Su participación es fundamental para la defensa de sus comunidades y del medio ambiente.

Han desarrollado un enfoque de derechos propio, que incluye la lucha por la igualdad de género y el reconocimiento de sus contribuciones a la sociedad, especialmente en la defensa de la Madre Tierra.

Por ello es necesario conocer los orígenes de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la propuesta de Ley General de Derechos Indígenas y Afromexicanos elaborada por la Unión, y los Derechos de las Mujeres, así como el trabajo de la UPM/CNPA y los Derechos de las Mujeres.

Todos estos temas serán abordados en ésta XVIII Asamblea de la Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afro Morelenses, éste próximo viernes 28 Noviembre a las 12 horas, en el Museo Regional de los Pueblos del Palacio de Cortés. Cuernavaca, Morelos.

*Defensoras de Derechos Humanos.

Juliana García Quintanilla y Paloma Estrada Muñoz