Considerada una de las grandes narradoras del siglo XX, Elena Garro (1916-1998) fue dramaturga, periodista, cuentista y novelista. Precursora del realismo mágico y autora de obras indispensables como Los recuerdos del porvenir, vivió una trayectoria marcada por la controversia política, el autoexilio y una permanente sensación de desajuste frente a las instituciones literarias. Garro pasó sus últimos años en Cuernavaca, ciudad donde encontró refugio y donde fue despedida tras una vida compleja, intensa y decisiva para la literatura mexicana.

Este viernes se presentó el documental Requiem por los siglos de los siglos, dirigido por Dayna Uribe y con guion de Emiliano Alonso, dentro de las actividades del Diplomado Pioneras en el Cine Mexicano (UNAM). La función tuvo lugar en el Cine Morelos, espacio que se ha convertido en punto de reunión para iniciativas que buscan recuperar figuras literarias que permanecen en los márgenes de la visibilidad.

El documental, no solo revisita la figura de Elena Garro, también propone un acto de justicia simbólica. Desde la investigación hemerográfica hasta la recuperación de testimonios familiares, el documental busca desmontar versiones simplificadas y devolverle complejidad a una escritora cuya vida ha sido reducida con frecuencia a etiquetas y estigmas.

Un documental que reconstruye, escucha y cuestiona

En entrevista para La Jornada Morelos, la directora Dayna Uribe explicó que esta fue la primera proyección oficial del cortometraje, luego de un pase interno en el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM. La intención ahora es moverlo por festivales nacionales, atender convocatorias abiertas y llevarlo a otras instituciones, entre ellas la UAEM.

Uribe comparte que su acercamiento al proyecto responde a su propio trabajo de investigación para recuperar escritoras del siglo XX, muchas de ellas olvidadas o mal leídas. Por ello, desde el inicio decidió buscar a familiares de Garro para construir una mirada más cercana: así fue como conoció a Paco Garro, sobrino de la escritora, con quien estableció un diálogo fundamental para el documental.

La directora reveló que la voz en off, uno de los ejes poéticos del corto, no es ficción: se trata de una reconstrucción elaborada a partir de entrevistas reales de Garro. “Retomamos sus palabras. No podíamos inventar un personaje”, expresó. La organización narrativa se inspiró en la estructura de Los recuerdos del porvenir, especialmente en la manera en que Garro jugaba con la temporalidad.

Uribe insistió en la importancia de releerla desde el siglo XXI, sobre todo en un contexto donde los movimientos feministas han permitido repensar las biografías de mujeres cuyas historias quedaron distorsionadas por prejuicios o intereses ajenos. “Hay que restituirle su lugar en la historia, no solo en la literatura”, “quitar esta idea de la esposa… y darle ese protagonismo que no tuvo en su tiempo”, explicó.

Entre las escenas que más trabajo les costó grabar estuvo la visita al Cementerio de La Paz, donde descansan los restos de Garro. Por las condiciones del lugar, entre derrumbes recientes y zonas clausuradas, la búsqueda se volvió un desafío. Finalmente, un sepulturero les indicó dónde estaba la tumba, conocida popularmente como “la tumba de los gatos”.

La directora adelantó que existen varias anécdotas y testimonios que quedaron fuera del guion, pero que podrían convertirse en un nuevo proyecto. Incluso considera la posibilidad de grabar un documental-conversación entre Paco Garro y Lavinia Usigli, hija de Rodolfo Usigli, quien fuera amigo cercano de Elena, quienes hoy viven en Cuernavaca, “como si el destino quisiera reunirlos para hablar de ella”, comentó.

Un guion entre investigación, mitos y hallazgos

Para Emiliano Alonso, guionista del proyecto, el trabajo comenzó con una revisión exhaustiva de la vida de Garro: fechas, lugares, testimonios, documentos hemerográficos y materiales visuales dispersos en archivos de la UNAM. Alonso considera que uno de los aportes más relevantes del documental es haber revisado periódicos del 68 donde aparece el nombre de Garro, un ejercicio que rara vez se había hecho con ese nivel de detalle.

Alonso explicó que la primera versión del guion tenía casi 30 cuartillas, lo que equivaldría a un mediometraje. Sin embargo, el formato del diplomado los obligó a concentrar el material en 15 minutos. Esto dejó fuera múltiples episodios inéditos, como la anécdota de que Garro conoció a Pedro Almodóvar, información aportada por Paco Garro y que el equipo espera corroborar con archivos internacionales.

El guionista adelantó que los documentos, entrevistas y hallazgos obtenidos podrían convertirse en un futuro largometraje. Para ello pretenden seguir la ruta de exilio de Garro en España, Francia, Suiza y Estados Unidos, así como consultar archivos donde puedan encontrarse rastros de su paso por estos países.

La voz de Elena

La voz en off que acompaña el documental fue interpretada por la poeta Reicelda Oxilia, integrante de la Sociedad de Escritores de Morelos. Su participación surgió de manera natural, pues Oxilia ha leído a Garro “toda la vida”, ha escrito sobre ella y mantiene un interés profundo en reivindicar su figura.

“No tenemos el mismo tono de voz, pero el sentimiento sí”, explicó. Su lectura parte de una relación afectiva con la autora, de una escucha construida entre poesía, teatro y memoria personal. La poeta compartió que estudió teatro hace años y que esa formación continúa guiando su manera de decir. También invitó al público a seguir el trabajo de la Sociedad de Escritores de Morelos y su propio canal de YouTube Reicelda Oxilia donde comparte poemas y lecturas.

Una restitución necesaria

En el fondo, la presencia de Elena Garro continúa expandiéndose como un eco que se niega a extinguirse. Su obra, hecha de sombras, destierros y destellos de clarividencia, sigue interrogando al país que la marginó y a las generaciones que buscan comprenderla. “Fue una escritora que rompió moldes sin proponérselo, que habló desde la herida y desde la lucidez, que miró el tiempo como un territorio por reconstruir”, describe Uribe; “Queríamos que Elena volviera a hablar por sí misma”, y esa voz, es recuperada desde Cuernavaca, la ciudad que resguardó su último aliento.

Personas en un escenario

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El guionista Emiliano Alonso y la directora Dayna Uribe explicaron al público el proceso de investigación que permitió reconstruir episodios poco conocidos de la vida de Garro; así como el testimonio fundamental de Francisco Garro, sobrino de la escritora. Foto: Jazmin Aguilar

Una persona hablando por teléfono

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La directora Dayna Uribe explicó que el documental busca restituir la voz de Elena Garro desde la sensibilidad, desmontar los mitos que se repiten sin contraste y abrir un espacio para comprender a la escritora. Foto: Jazmin Aguilar

Una casa blanca

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Elena Garro descansa en el panteón de La Paz, en Cuernavaca, conocida como “la tumba de los gatos”. Foto tomada del documental.

Foto en blanco y negro de un grupo de personas

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Entre las anécdotas del corto se menciona el encuentro de Elena Garro con Pedro Almodóvar, un episodio poco conocido y aportado por Francisco Garro. Foto: Jazmin Aguilar

Texto, Carta

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El documental rescata el testimonio de Paco Guerrero Garro sobre el día en que Elena Garro intentó quemar el manuscrito de Los recuerdos del porvenir, la novela que transformó la literatura mexicana y definió su estilo visionario. Foto: Jazmin Aguilar

Foto en blanco y negro de una persona en frente de una ventana

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Las fotografías en blanco y negro que estructuran el lenguaje visual del corto se inspiraron en la novela de la escritora Los recuerdos del porvenir. Foto tomada durante la proyección.

“Para quienes la conocieron, los gatos eran parte del pequeño universo que Elena Garro construyó lejos del ruido público y del juicio político”, explicó la directora. Foto: Jazmin Aguilar

La Jornada Morelos