Decenas de miles de familias aún no tienen acceso al drenaje

La Jornada Morelos / DMC

En Morelos, el 13.6% de los hogares no tienen seguridad hídrica; adicionalmente, el 15% de las viviendas no disponen de drenaje, lo que se traduce en la imposibilidad de decenas de miles de familias para acceder a servicios tan elementales como el saneamiento; según datos oficiales del Ejecutivo estatal.

Los gobiernos estatal y federal han destinado más de 2 mil millones de pesos para implementar 230 obras de agua, drenaje y saneamiento en 2025, beneficiando a cerca de 170 mil habitantes que buscan también mejoras pendientes en saneamiento.

Las obras forman parte del proyecto del Gobierno de México para enfrentar el problema del saneamiento con inversiones considerables en infraestructura hídrica y saneamiento. El plan proyecta invertir más de 164 mil millones de pesos de 2025 a 2030 en proyectos relacionados con agua y saneamiento en todo el país, además de la promoción de tecnologías ahorradoras de agua.

Cada 19 de noviembre se celebra el Día Mundial del Retrete en recuerdo de la primera celebración organizada en 2001 por la World Toilet Organization.

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó oficialmente este día en 2013, y desde 2014 se conmemora internacionalmente para promover la acción global en torno al acceso seguro a servicios de saneamiento y concienciar sobre la crisis mundial del saneamiento que afecta a millones de personas.

Uno de los objetivos de esta conciencia es acelerar los esfuerzos para garantizar el acceso universal a instalaciones sanitarias seguras, una meta incluida en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de la ONU.

La conmemoración busca poner fin a la defecación al aire libre y mejorar la salud y dignidad humana a través del acceso al saneamiento.

La resolución de la Asamblea General de la ONU que proclamó oficialmente el Día Mundial del Retrete es la A/RES/67/291, denominada «Saneamiento para Todos» (Sanitation for All). La resolución fue adoptada el 24 de julio de 2013 e insta a todos los Estados miembros, organismos del sistema de la ONU y otras partes interesadas a celebrar adecuadamente este día para crear conciencia sobre la crisis mundial del saneamiento y acelerar los esfuerzos para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6, que busca garantizar el acceso universal y sostenible al agua y saneamiento para 2030.

La ONU se manifiesta en el documento “profundamente preocupada por el lento e insuficiente progreso en la labor de proporcionar acceso a los servicios básicos de saneamiento; como se pone de manifiesto en la actualización de 2012 del informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y la Organización Mundial de la Salud, donde se señala que 2.500 millones de personas siguen careciendo de saneamiento básico; y consciente de los efectos de la falta de saneamiento para la salud de las personas, la reducción de la pobreza, el desarrollo económico y social y el medio ambiente, en particular los recursos hídricos”.

En sus puntos fundamentales la resolución recomienda a los estados miembros de las Naciones Unidas alentar cambios de comportamiento y políticas para aumentar el acceso de los pobres a los servicios de saneamiento, así como a que complementen esas medidas con un llamamiento para poner fin a la defecación al aire libre, que es una práctica extremadamente nociva para la salud pública.

También los llama a que, junto con las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, las organizaciones internacionales, “aborden la cuestión del saneamiento en un contexto mucho más amplio y consideren todos sus aspectos, entre ellos, la promoción de la higiene, la prestación de servicios básicos de saneamiento, el alcantarillado, y el tratamiento y aprovechamiento de las aguas residuales en el contexto del ordenamiento integrado de los recursos hídricos”.

El Día Mundial del Retrete adquiere entonces una importancia real en contextos como el de Morelos donde aún hay cientos de miles de habitantes que no tienen la seguridad del saneamiento adecuado; y donde muchas ciudades padecen el abandono de su infraestructura para drenaje cuyas fugas constantes provocan riesgos graves para la salud pública.

La Jornada Morelos