

Lowry y el entorno anímico
A partir de la reciente Feria Internacional del Libro Cuernavaca 2025, dedicada a Malcolm Lowry, el siguiente texto intenta recuperar la fuerza simbólica y emocional de la novela, esa mezcla de belleza y tragedia que sigue revelando la intensidad humana y el México profundo que la inspiraron.
Malcolm Lowry llevó una vida marcada por intensas emociones, que lo condujeron al alcoholismo y, en ocasiones, a ser internado en hospitales psiquiátricos. Su novela Bajo el volcán refleja profundamente estas vivencias personales, en especial la lucha interna del protagonista contra la adicción y la angustia existencial. En ese contexto, Lowry responde al editor que rechazó su ópera prima señalando que su novela no debía entenderse como un buen vino, sino como mezcal: una bebida de sabor fuerte, auténtico y áspero, que refleja su carácter original.
En esa carta de respuesta, Lowry analiza capítulo por capítulo, justificando minuciosamente por qué cada uno estaba escrito de esa manera. Sostiene que todos ellos eran esenciales para construir una atmósfera determinada, así como para transmitir “[…] el ritmo lento, melancólico y trágico del propio México —su tristeza—, y, sobre todo, para establecer el escenario en el que se desarrollará toda la historia.”
El eje central de su propio análisis de la novela es que esta debe entenderse como una unidad orgánica. Así, Lowry argumenta que aquello que podría parecer superfluo en el monólogo interior del protagonista es, en realidad, una exposición sincera de los hechos. En sus palabras, “[…] el autor trataba de seguir el dictum de Henry James de que lo que no es vívido no está representado, y lo que no está representado no es arte.”
Algo que sigue asombrando es la habilidad de Lowry para construir una estructura interna sólida y compleja en la novela. Él mismo sostiene que, aunque ciertos elementos puedan parecer añadidos inorgánicos o superfluos, en realidad forman parte de una arquitectura «churrigueresca», que él compara con “[…] la horriblemente bella catedral [sic] de Borda en Taxco.”

Además, a lo largo de su exposición, Lowry recuerda que la novela formaba parte de una trilogía proyectada bajo el título El viaje que nunca termina, la cual estaría compuesta por Bajo el volcán como primera entrega, simbolizando el infierno; Piedra Infernal, que representaría el purgatorio; y En lastre hacia el Mar Blanco, concebida como la representación del paraíso.
Lowry defendió con firmeza la idea de que cada capítulo constituía una unidad autónoma, pero al mismo tiempo estaba intrínsecamente conectado con los demás. Destacaba, además, la relevancia del número doce, al cual la Cábala judía atribuye un profundo significado. No es casual, entonces, que la obra se estructure en doce capítulos, evocando a su vez los doce trabajos de Hércules y las doce horas del día en las que se desarrolla toda la acción de la novela.
La historia comienza en el Hotel Casino de la Selva, y según Lowry, es precisamente la imagen de una selva la que establece la conexión simbólica con las narrativas del infierno. Asimismo, resulta esencial atender a las locaciones escogidas por el autor, quien señala que: “[…] El escenario es México […] donde un pueblo nativo, genial y pleno de color, tiene una religión que, a grandes rasgos, podríamos describir como una religión de la muerte.”
Por esta razón, las referencias al inframundo no son meramente decorativas, sino que configuran el escenario simbólico de la lucha entre la luz y la oscuridad. Sobre el entorno Lowry sugiere que “[…] podemos considerar a México como el mundo, o el Jardín del Edén, o como ambas cosas a la vez. O como una especie de símbolo temporal del mundo en el que es posible situar el Jardín del Edén, la Torre de Babel y, de hecho, todo lo que nos apetezca. Es un lugar paradisíaco, e indudablemente infernal.”
De este modo, si la novela se ha leído con atención, su final debería suscitar en el lector el deseo de regresar al principio, como parte de un ciclo vital. Esta forma de argumentar la estructura y el sentido de la obra sería decisiva para que finalmente se aprobara su publicación.
Citas en Lowry, Malcolm (2013). Detrás del volcán. Traducción de Raquel Morillo y Carmen Virgili. Madrid: Gallo Nero.

Malcom Lowry frente a su cabaña en Columbia Británica (circa 1953). Foto cortesía del autor

